Primer informe de Ana Elena Escalante

Desarrollo sostenible, esencia y acción del IE

Se ha estimulado la vinculación del trabajo académico con problemáticas socioambientales, señaló

Busca generar cultura de equidad. Foto: Benjamín Chaires.
Las y los académicos del Instituto de Ecología (IE) trabajan en proyectos de ciencia básica, aplicada, de desarrollo tecnológico e innovación. En estos dos últimos temas busca vincularse no sólo con la academia sino con otros sectores. Una manera de hacerlo es contribuyendo con investigación que responde a los objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) o Agenda 2030 de la ONU, destacó su directora Ana Elena Escalante Hernández, al rendir su primer informe correspondiente a 2020.

La actividad de esta entidad responde a 11 de estos ODS, principalmente al 13 (acción por el clima) y al 15 (vida de ecosistemas terrestres), precisó, y agregó que desde 2016 los trabajos de investigación que se relacionan con estos dos últimos objetivos han sido ampliamente citados por la comunidad científica.

En el lapso que cubre el informe, mencionó, las publicaciones del IE se asocian a los ODS 1 (combate a la pobreza), 6 (agua limpia y saneamiento) 7 (energía asequible y no contaminante) 8 (trabajo decente y crecimiento económico), 9 (industria, innovación en infraestructura), 11 (ciudades y comunidades sostenibles), 12 (producción y consumo responsable), 13 (acción por el clima), 14 (vida submarina) y 15 (vida de ecosistemas terrestres).

Al contar con mayor cantidad de productos académicos se “ha estimulado la vinculación de trabajo académico con problemáticas socioambientales”, sin olvidar la necesidad de promover la colaboración interna, entre los miembros del Instituto, para ampliar esta vinculación. Además, alrededor de 309 estudiantes están asociados a proyectos de investigación de la comunidad académica incluyendo alumnos de posgrado, licenciatura y servicio social, indicó.

La funcionaria aseguró que la comunidad del IE se distingue por tener un balance de género en la plantilla académica conformada por 44 investigadores (24 mujeres y 20 hombres) y 35 técnicos académicos predominantemente femenino (22 personas). “La mayor parte de este personal está adscrito a los cuatro departamentos según sus líneas de investigación en las áreas de ecología de la biodiversidad, evolutiva y funcional, así como los relacionados con las ciencias de la sostenibilidad”.

A lo largo de 2020, señaló, las y los investigadores publicaron cerca de 150 artículos, poco más de cuatro en promedio por especialista. Estas publicaciones indizadas pertenecen a los cuartiles Q1 y Q2, que corresponden a las revistas de mayor impacto en los índices de calidad internacionales de revistas arbitradas. Estos datos significan un “incremento de 4 por ciento en factor de impacto en publicaciones y un crecimiento acumulado del 16 por ciento en publicaciones ISI de 2016 a 2020”, enfatizó.

La comunidad del Instituto colabora en proyectos de investigación con otras instituciones nacionales y extranjeras. Estas redes de trabajo han dado como resultado 753 artículos en colaboración nacional y 50 internacionales. Algunos de los medios de alto impacto en donde publicó el personal del Instituto son las revistas: Nature, Nature Ecology and Evolution, Science, Science direct, Current Biology y, Ecological Monographs, entre otras. Además, su personal ha sido reconocido internacionalmente por la Society of Freshwater Sciences, la American Academy of Art and Sciences y la National Geographic Society y, además, de un investigador premiado por el Zoológico de Indianápolis, apuntó.

La actividad de divulgación del Instituto de Ecología se manifiesta con presencia en diversas redes sociales que han crecido constantemente en el número de seguidores. Por su parte, resaltó que la revista digital Oikos es “una herramienta de comunicación muy importante y revisada por el público en general” ya que aumentó en el número de consultas en 41 por ciento. Informó que el Instituto mantuvo la coproducción con Radio UNAM de 44 programas de radio anuales y una participación semanal en el programa Primer Movimiento, ambos transmitidos por dicha emisora. Asimismo, esta entidad ha mantenido su actividad de comunicación hacia la comunidad académica a través de seminarios institucionales cuya afluencia total fue de tres mil 377 participantes en 2020. Estos seminarios han sido impartidos principalmente por invitación a científicas y científicos y estudiantes.

Escalante Hernández resaltó el inicio de actividades de la Comisión Interna para la Igualdad de Género (CInIG) y aseguró que su dirección busca “generar una cultura de equidad y respeto, no sólo a cuestiones de género sino de diversidad en general”.

En los próximos años, adelantó, se avanzará en “diversificar y fortalecer enfoques de investigación” para que, junto con plazas futuras, se considere el contexto actual de la ciencia, alentando la promoción del personal para que siga avanzando en sus tareas académicas, incluyendo publicaciones de mayor impacto.

Comentó que bajo su dirección se ha avanzado en proyectos de desarrollo institucional que se han convertido en oportunidades de investigación, algunas de ellas han trascendido fronteras. Para ello, se han iniciado vínculos con la Urban Wildlife Information Network y trabajo en el proyecto German Latinamerican Center for Infection and Epidemiology Research and Training (GLACIER, por sus siglas en inglés).

Uno de las iniciativas de desarrollo del IE es la creación y consolidación de la Unidad Académica en Mérida que ha implicado trabajar, como institución, en alinear las perspectivas de trabajo del Instituto con las iniciativas del campus Yucatán de la UNAM. “Esto implica trabajar con proyectos institucionales que liguen la ecología con la salud humana”, concluyó.