Celebrado en el Instituto Nacional de Perinatología
Concluye 4° diplomado en ética para profesionales de la salud
La clausura de esta cuarta edición del programa académico fortalece la formación de los egresados provenientes de varios estados del país, quienes enfrentan los desafíos de la práctica clínica, como la salud materno-fetal, neonatal y reproductiva

En el Auditorio Dr. Samuel Karchmer K., del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) Isidro Espinosa de los Reyes, se llevó a cabo la ceremonia de clausura de la cuarta generación del Diplomado en Ética de la Salud de la Ciudad de México, un programa académico que fortalece la formación ética de los profesionales del sector salud.
El acto reunió a Nadine Flora Gasman Silverman, secretaria de Salud de Ciudad de México; Ana Cristina Arteaga Gómez, directora general del INPer; Miriam Valeria Cruz Flores, presidenta de la Comisión de Salud del Congreso de Ciudad de México; Ricardo Arturo Barreiro Pereira, subsecretario de Prestación de Servicios Médicos e Insumos de la Secretaría de Salud Pública de Ciudad de México; Jennifer Hincapie Sanchez, directora del Programa Universitario de Bioética (PUB) de la UNAM; y David Benítez Valladares, secretario técnico de la Comisión de Bioética de Ciudad de México.
Durante la ceremonia, Benítez Valladares presentó los resultados de la cuarta generación: de 300 personas inscritas, 188 concluyeron exitosamente su formación; entre quienes egresaron, 70 % corresponde a mujeres y, de ellas, 21 % pertenece a IMSS Bienestar. Además, más de la mitad de los egresados provienen de Ciudad de México, mientras que el resto representa a entidades como Chiapas, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas. Con esta generación, precisó, el diplomado suma 417 personas egresadas desde su creación.
Las autoridades coincidieron en destacar el papel de la bioética para enfrentar los retos actuales de la atención en salud.
La doctora Arteaga Gómez señaló que la formación bioética es esencial para enfrentar los desafíos de la práctica clínica, especialmente en áreas como la salud materno-fetal, neonatal y reproductiva.
Por su parte, Gasman Silverman subrayó que esta disciplina forma parte del trabajo cotidiano en el servicio público al contribuir a la prevención, la reducción de desigualdades y la protección de los derechos humanos, con el objetivo de construir una ciudad que produzca salud.
En su oportunidad, Hincapie Sanchez enfatizó que el desarrollo científico y tecnológico debe ir acompañado siempre del respeto por la dignidad humana, pues detrás de cada expediente clínico existe una persona con una historia y un proyecto de vida. En el mismo sentido, la diputada Cruz Flores reiteró el compromiso del Congreso de Ciudad de México para impulsar acciones que fortalezcan la formación ética y humanista de los profesionales de la salud.
Finalmente, en representación de la cuarta generación, la egresada Liz María Franco Rodríguez dirigió un mensaje de agradecimiento a sus familias, docentes e instituciones participantes. Durante su intervención resaltó que la excelencia profesional adquiere su verdadero significado cuando está guiada por la ética, la empatía y el respeto por la dignidad de las personas.
Dan bienvenida a la quinta ola
En la misma sesión, se inauguró el trabajo académico de la quinta edición. Al dar la bienvenida a los 150 estudiantes que integrarán la quinta generación, seleccionados entre 580 aspirantes, el doctor Benítez Valladares aseveró que esta edición mantiene una distribución equilibrada entre tres áreas de formación: ética de la investigación, ética en la atención hospitalaria y ética en el primer nivel de atención.
Además, explicó que, como parte de su proceso de internacionalización, el programa reservó 10 % de sus lugares para participantes de países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú y Venezuela.
Con la quinta generación, el Diplomado en Ética de la Salud de la Ciudad de México reafirma su compromiso con la formación de profesionales capaces de integrar la reflexión bioética en la toma de decisiones clínicas, de investigación y de salud pública, fortaleciendo una atención centrada en las personas y en el respeto a los derechos humanos.