Esto fue posible gracias al trabajo colaborativo con el Sistema Nacional de Salud
El Mega Centro de Vacunación se convirtió en un ejemplo en el país
En el espacio que se instaló a un costado del Estadio Olímpico se aplicaron 78 mil dosis a unas 54 mil personas

El Mega Centro de Vacunación que se instaló a un costado del Estadio Olímpico Universitario en noviembre pasado fue un éxito. Superando todas las expectativas de asistencia y con la aplicación de 78 mil dosis se ha convertido en un ejemplo nacional, lo cual fue posible gracias al trabajo colaborativo de las instituciones involucradas: el Sistema Nacional de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México, afirmaron funcionarios.
Al participar en la mesa “Evaluando el Mega Centro de Vacunación”, Gustavo Olaiz Fernández, director general de Atención a la Salud (DGAS) de la UNAM, consideró que esa experiencia, que abrió las puertas al trabajo conjunto, no hubiera sido exitosa sin alguna de las instituciones que participaron.
Por ello, anunció: “Esto lo vamos a repetir, tenemos que ponerlo en otros lugares, tenemos que hacerlo efectivo en otros sitios”, y que se repita con más fuerza. El sector salud funcionó completo y sin él la UNAM no hubiera podido hacer nada. “No somos una institución vacunadora, pero aceptamos y disfrutamos el reto”, que puede ser un ejemplo para lo que venga.
El universitario recalcó que al Centro acudieron a vacunarse personas provenientes de todas las entidades federativas. “No esperábamos tener tanta gente, pero al final llegaron un poco más de 54 mil”.
La UNAM, enfatizó Olaiz Fernández, vive para la población; somos la Universidad de la nación. Esta experiencia “ha sido interesante y satisfactoria”. Con la participación de todos se armó un esquema que resultó sumamente efectivo.

Se tuvieron cuatro vacunas al mismo tiempo (influenza, Covid-19, neumococo y triple viral), en cantidad suficiente y “no se le negó a nadie”, lo cual funcionó muy bien. La experiencia adquirida será muy valiosa para los siguientes ejercicios, de modo que el proceso de vacunación sea más rápido y efectivo. “Fue el primer evento así y fue inédito. Qué bueno que fuimos un polo de atracción de esa magnitud; hay que asegurarse de que lo sigamos siendo. La UNAM siempre lo será”, concluyó.
Samantha Gaertner Barnad, directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, de la Secretaría de Salud, opinó que el Mega Centro es efectivo porque concentra a la población para llevar a cabo una acción en un tiempo muy corto. A ello se suma ir casa por casa y a las escuelas, o que la gente acuda a los centros de salud para garantizar el acceso a las vacunas.
La experta mencionó que en el país se han registrado más de seis mil 700 casos de sarampión. “Históricamente, no habíamos cruzado con esta dimensión”, y en parte eso se relaciona con la pandemia de Covid-19 que dejó un rezago muy importante en los esquemas de vacunación; de esos casos, sólo cinco por ciento están activos.
En México, a diferencia de otras naciones, las vacunas no tienen costo para la población, y para ello se hace un esfuerzo extraordinario que hay que valorar y reconocer. “Tenemos 16 vacunas en el programa que son universales y gratuitas, y que además cuentan con la mejor tecnología a nivel internacional”. En la temporada invernal, la meta es de más de 50 millones de dosis; tan sólo en las últimas semanas se han aplicado más de 34 millones.
Nadine Gasman Zylbermann, secretaria de Salud de Ciudad de México, mencionó que el desafío más importante es que niños y niñas tengan sus esquemas de vacunación completos, en tiempo y forma, y aumentar de forma significativa esa cobertura para impedir tener “sobresaltos”. Se sigue trabajando con ese objetivo.

Ejemplo de ello es que tan sólo en la capital del país, desde al año pasado y hasta ahora, se han aplicado alrededor de 780 mil vacunas contra el sarampión, y sin embargo, se han registrado casos de la enfermedad, en especial, en un lugar específico, donde se presentaron la mitad de los casos, entre migrantes de Chiapas sin vacunar.
De ahí la importancia de los mega centros de vacunación, donde no sólo se hacen las inoculaciones, sino que se crea conciencia de la responsabilidad que todos tenemos de mantener nuestra salud. “Lavarse las manos y vacunarse son las herramientas de salud pública más importantes que tenemos, y la fuerza de la UNAM, su capacidad de movilización y su vinculación con la comunidad mostraron que cuando hace un llamado, se desborda”, y qué bueno que hubo tantas filas de personas diciendo “quiero vacunarme”.
En una urbe de 9.5 millones de habitantes y con un tránsito que puede alcanzar los 20 millones no hay una estrategia única para llegar a la población y por eso éstas, tanto para sarampión y en la temporada invernal, son múltiples. El Mega Centro fue una de ellas, con gran capacidad de organización y convocatoria, reconoció.
Luis Rafael López Ocaña, titular del Órgano de Operación Administrativa Desconcentrada del Instituto Mexicano del Seguro Social en Ciudad de México Sur, resaltó la importancia de seguir con los mega centros de vacunación. “El Instituto ha propuesto un espacio para contar con uno”, porque son fundamentales, en especial ante la aparición de brotes de enfermedades.
Coincidió en la importancia de la colaboración intersectorial e interinstitucional que “nos hace ser más fuertes”. Es fundamental el trabajo en equipo y ser propositivos. Hay que seguir trabajando en un modelo universal de salud preventivo, sostuvo.
La labor de ocho trabajadoras y trabajadores de la salud –provenientes de la DGAS de la UNAM, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado que participaron en el Mega Centro de Vacunación– fue distinguida con medalla y reconocimiento en una breve ceremonia de agradecimiento previa a la evaluación de ese proceso sanitario.
Fueron distinguidos María Alejandra Ávila Segura, Miriam Beatriz Flores Cortés, María Guadalupe Vázquez Sánchez, Saraí Victoria García Manzanilla, María del Rocío Almazán Ortiz, Luis Guzmán Aguirre, Lilia Areli Labastida Robles y Enrique Domínguez García.
“Queremos reconocer el trabajo y apoyo de estas ocho personas que fueron supervisoras en ese macromódulo de vacunación invernal. Contar con un Mega Centro de Vacunación fue una labor ardua, pero tiene una trascendencia muy importante, pues las vacunas son el mejor mecanismo de atención social para tratar de detener muchas enfermedades” dijo Fernando Macedo Chagolla, secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria.
