Segundo informe de Isabel Ramírez
El CIGA busca dar respuesta a los retos socioambientales emergentes

Así lo destacó su directora Isabel Ramírez Ramírez, directora del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) al presentar su segundo informe de actividades, en el que resaltó los logros obtenidos durante el último año en relación con los objetivos del Plan de Desarrollo Institucional de la entidad y de la Universidad.
En presencia de Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, y de personal directivo, académico, administrativo y estudiantado del Centro y del campus Morelia indicó que la entidad cuenta actualmente con una planta académica conformada por 23 investigadoras(es) y una investigadora por México, dos de esas posiciones, de reciente contratación; 11 técnicas(os) académicas(os), y se encuentra próximo el lanzamiento de la convocatoria para contratar a dos más por artículo 51 y así fortalecer el trabajo del Laboratorio Universitario de Drones.
Del total del personal académico, 46 % son mujeres y 54 % son hombres, lo que pone de manifiesto una composición paritaria.
En el periodo que se reporta, se desarrollaron 22 proyectos de investigación con diversas fuentes de financiamiento, como PAPIIT, PAPIME, SECIHTI, ingresos extraordinarios nacionales y extraordinarios internacionales, mismos que se encuentran alineados a problemas nacionales prioritarios y tienen eco en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Se realizaron un total de 129 publicaciones de distinta naturaleza, como artículos indizados en revistas nacionales y extranjeras, otros índices, libros y capítulos de libro, artículos no indizados, por mencionar algunos, lo que arroja un promedio por persona investigadora de 5.4 publicaciones, que, en su conjunto, consiguieron un total de dos mil 548 citas, además, se organizaron ocho actividades internacionales, seis nacionales y cinco institucionales, y el personal académico del CIGA impartió un total de 133 ponencias en encuentros nacionales e internacionales.
Además, se llevaron a cabo 316 acciones de vinculación académica, como participación en consejos editoriales de revistas mexicanas y extranjeras, redes académicas, arbitrajes de proyectos de investigación, estancias cortas, dictámenes de publicaciones, estancias sabáticas y pertenencia a sociedades científicas.
Resaltó la participación del CIGA en docencia en licenciatura, en los programas de Geohistoria, Ciencias Ambientales, Ciencias Agroforestales y Ecología de la ENES Unidad Morelia, además de la impartición de 25 cursos curriculares en el posgrado en Geografía, así como la contribución del personal académico en el posgrado en Ciencias de la Sostenibilidad.
En un esfuerzo por extender la formación especializada a usuarios externos, el programa de Educación Continua del CIGA reportó en este periodo 874 horas de instrucción en 16 actividades, a cargo de 53 personas instructoras para beneficiar a 178 usuarias(os).
Los laboratorios del CIGA han consolidado también su quehacer, permitiendo que en ellos se formen estudiantes de licenciatura y posgrado, se gestionen e implementen proyectos y cursos, como ocurre con el Laboratorio de Suelos y Agua para Docencia y Divulgación, el recién creado Laboratorio de Información Estratégica Territorial (que permitirá brindar servicios, consultorías y desarrollar proyectos en colaboración con instancias públicas y privadas), y los laboratorios universitarios de Drones y de Geofísica Ambiental, este último recientemente cumplió su décimo quinto aniversario.
Destaca también la producción editorial del CIGA, que ha superado los 100 títulos en su producción histórica, mismos que se encuentran disponibles para consulta y descarga gratuita, lo que ha permitido contabilizar más de 150 mil descargas de los diferentes materiales.
En suma, la visión de futuro para el CIGA se construye de la mano con su comunidad, asegurando que las capacidades de investigación científica, innovación, vinculación con la sociedad, docencia, formación, divulgación y comunicación se fortalezcan y orienten hacia las necesidades de nuestro tiempo y sus demandas, procurando una producción científico-académica robusta y pertinente sin descuidar el impacto social.