El concurso abrió su sexta convocatoria
El Climatón busca soluciones juveniles ante la crisis climática
La iniciativa busca que los participantes desarrollen, en diálogo con especialistas, propuestas que tengan impacto a nivel local

Pocas iniciativas institucionales ofrecen a la juventud la posibilidad de dar cauce a sus preocupaciones sobre la crisis climática como lo hace el Climatón, proyecto de la UNAM que cada año permite la creación de ideas y soluciones concretas que se instauran en el panorama del cuidado de la naturaleza nacional.
“El Climatón significa un esfuerzo universitario de acción colectiva ante los trastornos climáticos producidos por las actividades humanas; un desafío inmenso al que muchas otras instituciones y medios de comunicación no le prestan la atención que merece”, afirmó Jorge Comensal, director de la Revista de la Universidad de México.
Con esa convicción como brújula, la universidad más grande del país acaba de abrir la convocatoria de la sexta edición del Climatón UNAM, el concurso nacional que cada año interpela a las juventudes mexicanas con una pregunta tan sencilla como urgente: ¿qué harías tú frente a la crisis climática en tu comunidad?
El registro está abierto desde el 26 de mayo y cierra el 16 de agosto; la participación es gratuita y el proceso se extiende del 25 de agosto al 8 de octubre de 2026.
Nacido en 2020 desde las páginas de la Revista de la Universidad de México, el Climatón evolucionó de un maratón de ideas de dos días a un proceso de varias semanas con múltiples fases en las que los equipos afinan, presentan y defienden sus propuestas ante especialistas.
En sus primeras cinco ediciones, la iniciativa ha impactado a más de 190 mil personas y reunido a más de 900 jóvenes de 20 estados del país, consolidándose como la plataforma de innovación climática con mayor arraigo juvenil en México.
Proyectos surgidos del Climatón han trascendido su ámbito de origen; entre los más destacados figura el Amortiguador ribereño, ganador de la edición 2024, que propone una solución de restauración en el río La Silla, en Monterrey.
“Me entusiasma que en esta edición partimos de la escucha y el análisis de los impactos del cambio climático desde los propios territorios del país, buscando que los participantes puedan desarrollar, en diálogo con especialistas, soluciones de impacto a nivel local”, señaló Comensal.
Esa orientación territorial se traduce en las bases de la convocatoria: se buscan propuestas que partan de un problema real y concreto en la comunidad de los participantes, que consideren a poblaciones vulnerables, que puedan convertirse en acciones tangibles y que generen beneficios compartidos. No se trata de ideas abstractas sobre el clima global, sino de respuestas situadas en realidades concretas.
La sexta edición introduce, además, un marco conceptual que distingue esta convocatoria de sus predecesoras: la incorporación del paradigma de Daños Netos Cero, desarrollado por miembros del comité organizador como Francisco Estrada, Amparo Martínez Arroyo y Óscar Calderón-Bustamante, destacó Comensal.
El enfoque de este paradigma, en lugar de centrar la política climática exclusivamente en la reducción de emisiones, prioriza la disminución de daños sobre personas y ecosistemas mediante cuatro ejes: mitigación, adaptación, compensación y cobeneficios. En otras palabras, reconoce que el calentamiento ya está aquí y que esperar a mitigarlo del todo antes de proteger a la gente es un lujo que México, y el planeta, ya no pueden darse.
Para participar, se deben conformar equipos de tres a cinco integrantes y registrarse en una de dos categorías según la edad de la mayoría: la Categoría A, para jóvenes de 16 a 19 años, ofrece dos premios de 30 mil pesos; la Categoría B, para jóvenes de 20 a 26 años, dos premios de 40 mil pesos. Hay además un premio adicional de 5 mil pesos por votación del público.
Pueden inscribirse residentes de cualquier punto de la República mexicana. La convocatoria es organizada por más de una docena de entidades universitarias y cuenta con la participación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
“Estoy convencido de que el bienestar humano más profundo involucra vivir dentro de una comunidad ecológica biodiversa, compartir el planeta con otras muchas especies, más allá de los animales de compañía y plantas de ornato”, reflexionó Comensal.
A partir de esa certeza, advirtió que la ecoansiedad que ya afecta a una parte significativa de las juventudes (según una encuesta reciente de UNICEF, uno de cada tres jóvenes la padece en niveles altos) se agudizará si no se asume colectivamente la responsabilidad ecológica que implica la prosperidad industrial.
Así, el Climatón busca transformar esa angustia en acción: en propuestas que lleguen donde se encuentran los ríos, los mercados y las escuelas. Las inscripciones están abiertas en climaton.unam.mx