Abona a la estabilidad y convivencia pacífica
El consenso democrático potencia la pluralidad
La democracia es la única forma inventada por la humanidad para que la disputa por el poder transcurra de manera apacible: Lorenzo Córdova, del Instituto de Investigaciones Jurídicas

En la última sesión de los Foros de debate sobre la reforma electoral: hacia dónde vamos, realizados en esa instancia, el expresidente del Instituto Nacional Electoral (INE) añadió que más vale una reforma consensuada, en la que todos se vean representados, a la mejor reforma posible si es impuesta.
La democracia, agregó, es la única forma inventada por la humanidad para que la disputa por el poder transcurra de manera pacífica y no violenta. “Hemos construido un sistema electoral que ni de lejos es perfecto, pero que tiene una enorme ventaja: que con sus reglas, diferentes fuerzas políticas hayan llegado por la vía de las urnas a gobernar nuestro país”.
En la disputa por el poder es vital el entendimiento y un consenso mínimo. La gran virtud de lo que ha ocurrido en México en los últimos 50 años es que la violencia para acceder al poder fue exorcizada y esto debemos tenerlo como un legado histórico que a todas las fuerzas políticas les toca preservar, sostuvo.
En la mesa 6 “La reforma electoral: la voz de los partidos”, Roberto Gil Zuarth, miembro y exsenador del Partido Acción Nacional, dijo que las reformas electorales han sido la hechura de generaciones de reformadores gradualistas que entendieron que la condición necesaria de la democracia sustancial es la democracia procedimental.
Ahora, continuó, se pretende extinguir la existencia mínima de la competencia política y convertir la disputa política en una razón existencial para la oposición, “cosa que no se le ocurrió ni al más terrible de los sistemas hegemónicos de partido único en los últimos 50 años”.
Si queremos abaratar las elecciones y la carga presupuestal que representan los partidos, mejorar la calidad de la representación, aislar la influencia del dinero extralegal y ahora criminal, debemos articular una nueva deliberación pública y de acuerdo político.
Y adelantó que no habrá una reforma legítima sobre el acceso al poder si no es producto del consenso, el mismo que condujo a las reglas con las que el partido en el poder ganó. Estamos listos para discutir cualquier reforma: electoral, política, de Estado, al sistema de gobierno, de partidos, pero pedimos la misma disposición que recibió la izquierda mexicana en momentos anteriores, expuso.
En el Aula Guillermo Floris Margadant del IIJ, Emilio Suárez Licona, representante del Partido Revolucionario Institucional ante el INE, consideró que el punto central de una posible reforma electoral debe ser la discusión de la sobrerrepresentación. “Cada etapa de reformas en el pasado ha respondido a un principio: ampliar la democracia y perfeccionar sus reglas, y ningún partido debe renunciar a seguir bajo esa tendencia”.
Asimismo, el diputado cuestionó si se puede hablar de una evolución democrática si las modificaciones se conciben sin consenso, con la sola participación del gobierno. “Pensamos que no. La Comisión Presidencial para la Reforma Electoral nace muerta, sin diálogo y con la tentación de concentrar el poder del INE”.
En los últimos años México ha construido su democracia sobre la base de un equilibrio en la competencia y estabilidad, autonomía y control ciudadano. Desmantelar ese equilibrio sería poner en riesgo el pacto político que ha permitido la alternancia, alertó el priísta.
No habrá democracia sin contrapesos, sin árbitros imparciales y sin pluralidad real. Cualquier intento por modificar estas reglas, estas condiciones, será un retroceso histórico, advirtió Emilio Suárez Licona.
Alejandro Robles Gómez, titular de la Secretaría de Mexicanos en el Exterior de Movimiento de Regeneración Nacional, aseveró que hay que separar el poder político del económico, quitar influencia al dinero. Esto “es esencial para nosotros” y “creemos que la única forma es privilegiar la confrontación libre de las ideas. El pueblo quiere cambios, una transformación profunda, una nueva época”.
Queremos evitar la coacción y el robo; prácticas como el “carrusel” o el “ratón loco”, que alteraron la voluntad del pueblo de México es lo que vamos a abrogar con esta reforma, acotó el morenista.
También se está planteando que dejen de haber “políticos en la exquisitez, esos que son producto del influyentismo, amiguismo o nepotismo, todas esas lacras que si se revisa la narrativa conservadora no existen, pero se practican de forma cotidiana”.
Nos encontramos expectantes de la iniciativa que presentará la presidenta de la República y que necesariamente incluirá las inquietudes de la gente, como que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre y que no haya gastos tan onerosos por parte de los partidos políticos, mencionó.
En la sesión estuvo Guadalupe Salmorán Villar, también del IIJ y, junto con Lorenzo Córdova, coordinadora de los Foros.