Permite obtener información sobre su condición física y mental en tiempo real
El EMA, un aliado en la salud de la comunidad universitaria
Con base en preguntas puntuales acerca del estado de ánimo, dieta, consumo de sustancias o condición física de cada individuo, entre muchas otras, el sistema pondera los riesgos que enfrentaría el usuario de no modificar hábitos o atender ciertas condiciones
Según datos de la OMS, una de cada siete personas de entre 10 y 19 años padece algún trastorno mental; los más frecuentes son: depresión, ansiedad y alteraciones de comportamiento. Si consideramos que los más de 106 mil estudiantes de los cinco CCH y nueve preparatorias de la UNAM, y los más de 48 mil que recién entran a licenciatura están en dicho rango de edad, el trabajo que tiene por delante la Universidad para apoyar a su estudiantado en ese rubro es tan vasto como necesario.
Para acometer la tarea, desde las direcciones generales de Atención a la Salud (DGAS) y de Atención a la Comunidad (DGACO) se ha impulsado una transformación radical del hasta hace poco llamado Examen Médico Automatizado (EMA), aquella evaluación que se aplicaba en una sola ocasión a alumnos de nuevo ingreso, previo a su incorporación al plantel, para valorar tanto su estado físico y mental, como su estilo de vida.
“Le cambiamos el nombre a Examen Médico Activo, por lo que conservamos el acrónimo EMA. Elegimos el adjetivo ‘activo’ porque desde 2025 ya no se aplica en papel, sino en una plataforma digital (a la que se puede acceder vía internet o mediante una app para teléfonos móviles), y a la que es factible regresar ya no una, sino cuantas veces lo requiera el usuario. Ello nos permite obtener información, en tiempo real, sobre aspectos cruciales de la salud (mental y física) de nuestros jóvenes”, explicó el titular de la DGACO, Joaquín Narro Lobo.
Además, en respuesta a las cada vez más apremiantes demandas de la comunidad puma por contar con herramientas para cuidar su bienestar emocional y psicológico, el EMA cuenta con un apartado enfocado en ambos aspectos, el cual echa mano de la experiencia de las facultades de Psicología, Medicina y de Estudios Superiores Iztacala y Zaragoza.
Con base en preguntas puntuales sobre el estado de ánimo, dieta, consumo de sustancias o condición física de cada usuario, entre muchas otras, el sistema pondera los riesgos que éste enfrentaría de no modificar hábitos o atender ciertas condiciones, todo ello de forma personalizada, pues en su rediseño el Examen prioriza la individualización a fin de sugerir opciones confeccionadas a la medida de cada individuo.
Además, a diferencia del EMA primigenio, en esta nueva versión digital los universitarios pueden regresar, una y otra vez, para agregar información actualizada según lo exijan las circunstancias, pues como reiteró el también académico de la Facultad de Derecho de la UNAM, la salud de las personas no es estática, cambia de un momento a otro.
Narro Lobo resaltó que ahora los usuarios pueden acceder a esta herramienta en todo momento, sin importar si es fin de semana, día festivo o si el reloj marca las más altas horas de la noche.

“De momento tenemos unos 40 mil usuarios (alumnos de primer ingreso a bachillerato y licenciatura), pero el propósito es extender el alcance para abarcar al posgrado y a la plantilla académica y administrativa. El objetivo es hacer del EMA un instrumento de salud pública para la UNAM”, subrayó.
Por tratarse de una especie de termómetro que indica –las 24 horas, los siete días de la semana– el estado (físico y mental) de toda esta comunidad, el funcionario ve en esta plataforma un enorme potencial de apoyo para quienes diseñan programas de atención en circunstancias emergentes o campañas de prevención, por dar apenas un par de ejemplos.
“Esto es muy prometedor, pues no es igual el estrés y la ansiedad que enfrenta nuestra comunidad a inicios que a finales de semestre. Saber cómo se siente una persona o una colectividad en un momento específico es clave para ofrecer atención certera y adaptada a los tiempos”, aseguró.
No obstante, Narro Lobo consideró que el sentir de los jóvenes de bachillerato es muy diferente al de la población de posgrado, y que entender eso permitirá diseñar estrategias con un muy alto grado de especificidad. Por ello, no dudó al decir: “Debe haber una diferenciación en la política institucional”.
Para que la plataforma funcione se requiere que la persona ponga de su parte; lo ideal sería que consulte el Examen Médico Activo una vez por semana, y que si éste ya le sugirió ayuda especializada, se adhiera al tratamiento”
Joaquín Narro Lobo | Director General de Atención a la Comunidad
Herramienta que atiende lo urgente
“Para operar, el EMA aprovecha la experiencia que la Facultad de Psicología (FP) acumuló durante la pandemia, cuando desarrolló un instrumento que luego la DGACO automatizaría. Así nació Mi Salud También es Mental”, una plataforma que, además de valorar los riesgos emocionales que enfrentaba cada usuario por las incertidumbres del encierro, buscaba prevenir o evitar alteraciones de ánimo perjudiciales.
En aquella ocasión, la FP atendió a más de 200 mil usuarios vía remota, por lo que Narro Lobo afirmó que el Examen Médico Activo (que le debe mucho a esa iniciativa) está en condiciones de atender a una colectividad tan numerosa como la de la UNAM (integrada por alrededor de 372 mil alumnos y 43 mil académicos, según cifras de 2025).
Para el titular de la DGACO, si bien una de las fortalezas de la comunidad puma es su elevado número de integrantes, en este caso el tener tantos usuarios obliga al EMA a actuar estratégicamente, pues a su decir, “en cualquier contexto, los servicios siempre serán inferiores a las necesidades”. Por ello, en aras de la efectividad, la plataforma funciona como una criba que filtra los casos que requieren intervención urgente.
“De detectarse que el usuario refiere alguna condición que encienda focos rojos, el Examen Médico Activo arrojará mensajes para hacérselo saber a la persona, y desde la Universidad Nacional se le ofrecerá la posibilidad de referirla a un especialista”, expuso.
Sobre la necesidad de brindar pronta respuesta, el universitario resaltó lo crucial de intervenir de forma expedita, ya que de no atenderse, una salud mental alterada puede llevar a escenarios graves, y muy rápido. “Tener a la mano una plataforma como el EMA, a la que se puede acceder en cualquier momento y desde el celular u ordenador, marca una diferencia”.
Además, añadió, otra ventaja del tamizaje es que permite detectar a quienes pueden esperar un poco más, de aquellos que les es posible recibir atención mediante terapias en grupo y de quienes no tienen mayor necesidad que la de practicar ejercicio, seguir una dieta sana o dormir mejor.
Sin embargo, Narro Lobo reconoció que la tecnología no puede hacerlo todo. “Para que la plataforma funcione se requiere que el usuario ponga de su parte; lo ideal sería que la persona consulte el Examen Médico Activo una vez por semana, y que si éste ya le sugirió ayuda especializada, se adhiera al tratamiento. Quizá parezca pedir mucho, pero hemos notado que la comunidad universitaria es muy comprometida y responsable”.
Los alumnos interesados en acceder al EMA pueden hacerlo en la dirección https://app.ema.unam.mx/ o descargando la aplicación EMA-UNAM para teléfono celular en las tiendas iOS o Android. Para entrar a la plataforma es preciso registrarse con el número de cuenta de la Universidad.
