Abren las puertas para la investigación en soluciones con impacto social

Ciencias Nucleares se fortalece con cuatro nuevos laboratorios

Se trata de centros en Electrónica de Alta Frecuencia, Cristales Ópticos, Luminiscencia y Central de Electrónica

Alfred U´Ren, director del ICN, y el investigador Epifanio Cruz. Foto: Instituto de Ciencias Nucleares.
Con el objetivo de impulsar la investigación de frontera y ampliar sus capacidades tecnológicas, el Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) inauguró cuatro laboratorios que consolidan su papel como referente en el desarrollo científico dentro de la UNAM.

Estos espacios no sólo fortalecen líneas estratégicas de investigación en física, materiales y electrónica, sino que también abren nuevas posibilidades de colaboración interdisciplinaria y de impacto social en áreas como la salud, el medio ambiente y la innovación tecnológica.

Durante la inauguración, Alfred U´Ren, director del ICN, señaló que “no estamos inaugurando únicamente espacios físicos, sino además capacidades, abriendo posibilidades y apostando por el futuro de nuestro Instituto”.

Añadió que estos laboratorios fortalecen las capacidades experimentales del ICN para realizar investigaciones de frontera y avanzar hacia aplicaciones, servicios y vínculos con otros sectores.

“Hoy más que nunca necesitamos una ciencia que sea rigurosa y pertinente, que dialogue con los grandes retos del país y del mundo. En este sentido, estos espacios no deben verse como puntos de llegada, sino de partida, llenarlos de estudiantes, de ideas y de proyectos”.

Uno de los centros de investigación es el Laboratorio de Electrónica de Alta Frecuencia, a cargo de José Alejandro Ayala Mercado y Eleazar Cuautle Flores, así como de Miguel Enrique Patiño Salazar, quien se especializa en el diseño y desarrollo de instrumentación avanzada para experimentos en física de altas energías.

Entre sus desarrollos se encuentra un sistema de adquisición de datos capaz de procesar señales de hasta 160 canales simultáneamente, tecnología esencial para detectores como MiniBeBe (Beam-Beam Monitoring Detector), actualmente en pruebas dentro del experimento MPD en el complejo acelerador NICA, en Dubna, Rusia.

En el ámbito de nuevos materiales, el Laboratorio de Cristales Ópticos, liderado por Anastasiya Sedova, trabaja en la síntesis de cristales orgánicos e inorgánicos con propiedades ópticas controladas, desde la escala nanométrica hasta la macroscópica.

Estos materiales tienen aplicaciones potenciales en bioimagenología, así como en terapias dirigidas para la destrucción de células cancerosas.

De manera paralela, el laboratorio desarrolla composites biodegradables y estudia la degradación de polímeros mediante radiación gamma, contribuyendo a la búsqueda de soluciones frente al problema global de la contaminación plástica.

Por su parte, el Laboratorio de Luminiscencia (LabLUMIN), a cargo de Epifanio Cruz, se enfoca en el desarrollo de materiales sensibles a la radiación ionizante. A partir de compuestos dopados con tierras raras, se diseñan detectores capaces de identificar distintos tipos de radiación, con aplicaciones en seguridad y salud. Asimismo, realiza estudios sobre alimentos irradiados mediante técnicas de luminiscencia fotoestimulada y ofrece servicios de datación de sedimentos, que generan conocimiento en campos como la geociencia y la arqueología.

Finalmente, el Laboratorio Central de Electrónica, a cargo de Raúl López, se posiciona como un eje transversal para el Instituto al brindar soporte en diseño, automatización, control e instrumentación especializada para proyectos de investigación.

Estos laboratorios representan una inversión estratégica que permitirá avanzar en la comprensión de fenómenos y generar soluciones con impacto social.

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