Se presentó el plan anual de trabajo

El PUCPAZ busca ser referente en cultura de paz y erradicación de violencias

Leticia Cano Soriano, titular del Programa. Foto: Francisco Parra.

La titular del Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ), Leticia Cano Soriano, presentó su plan de trabajo anual 2025-2026.

Ante el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, e integrantes del comité directivo del PUCPAZ, Cano Soriano indicó que su programa de trabajo está conformado por ocho líneas estratégicas: docencia, investigación y difusión, vinculación con cuerpos colegiados, educación continua y capacitación extracurricular, divulgación, investigación aplicada, vinculación nacional e internación, así como gestión y generación de recursos externos.

Dijo que en la UNAM existen antecedentes importantes en el tema, quizá desde antes de la década de 1990, “pero partimos de las experiencias de esa década hasta la actualidad en que se ha dado un entramado académico, cultural y comunitario para impulsar la cultura de paz como eje formativo y de vida universitaria. Los cimientos se colocaron con cátedras y seminarios en derechos humanos y paz, así como con foros y cursos sobre mediación y resolución no violenta de conflictos en diversas entidades académicas”.

Dichas acciones marcaron el tránsito para entender la paz no como mera ausencia de violencias, sino para asumirla como un proceso activo de transformación social. Por ejemplo, en 2000 la UNAM reforzó este rumbo con espacios de memoria –como el Memorial del 68– y con el diseño de protocolos y mecanismos institucionales para la atención de violencias, en particular por razones de género, articulando la defensa de los derechos con la construcción de entornos seguros, inclusivos y libres de discriminación.

Dio a conocer que en el programa que desarrollará durante los próximos 12 meses, el PUCPAZ trabajará desde las perspectivas de mediación social, género e interseccionalidad, derechos humanos, interculturalidad y sostenibilidad, entre otras. “Se buscará constituir al Programa en un referente nacional e internacional en la materia, y fomentar y promover el trabajo de carácter inter y multidisciplinar tanto para la construcción de cultura de paz como para aquello relacionado con estrategias y alternativas para erradicar violencias”, destacó.

Además, la misión del programa es cultivar la construcción de cultura de paz, es decir dar paso en todo momento a reflexiones importantes que puedan establecerse para generar espacios de no violencia. “Estamos convencidos de que, a partir de un pensamiento crítico, de mediación social, relacional y de resolución pacífica de conflictos entre otras alternativas, avanzaremos en esta misión”, apuntó Leticia Cano.

Entre las múltiples acciones a implementar en su primer año de trabajo, Leticia Cano destacó que se impulsará el diseño de una materia optativa para el bachillerato y la transversalización de contenidos temáticos en términos de la construcción de cultura de paz y erradicación de las violencias, pero también se buscará llevarlo a los niveles de licenciatura y posgrado.

Mencionó que en el ámbito de la investigación y difusión, el propósito del PUCPAZ es trabajar en torno a la conformación de una Red Internacional de Investigación en Cultura de Paz, en colaboración con instituciones de educación superior, centros de investigación y organizaciones de América Latina, el Caribe y de otras regiones, a fin de fortalecer la cooperación académica y científica en torno a la cultura de paz y la erradicación de las violencias, en la perspectiva de construir sociedades más justas e igualitarias.

Puntualizó que el proyecto de tejedoras y tejedores universitarios dará inició el próximo 19 de noviembre en la Escuela Nacional Preparatoria No. 1, y el 20 de noviembre en el Colegio de Ciencias y Humanidades Azcapotzalco; “otros proyectos importantes serán los Círculos de Paz, una herramienta fundamental que analiza impulsar ciclos de diálogo y convivencia, así como el diagnóstico integral sobre cultura de paz de la UNAM que iniciará en los planteles del Bachillerato UNAM en el marco del proyecto Tejedoras y Tejedores”.

Se colaborará con la Coordinación de Reforma Institucional y Prospectiva Universitaria, “con la que tenemos una participación importante en dos ámbitos: los grupos de trabajo de Perspectiva de Género y de Violencias Sociales, ello implicará un trabajo de revisión documental, escribir e impulsar una política institucional”.

La exdirectora de la Escuela Nacional de Trabajo Social resaltó que se tiene en puerta un diplomado en mediación social y relación en espacios escolares, así como la conformación del Observatorio de Cultura de Paz, espacio interdisciplinario de investigación aplicada que recopile, sistematice y analice información. Además de los laboratorios de paz como espacios universitarios de experimentación, diálogo comunitario, creación cultural y mediación, en colaboración con entidades académicas, culturales y comunitarias de la UNAM.

Asimismo, busca la vinculación nacional e internacional cuyo propósito general es desarrollar un seminario latinoamericano sobre género y cultura de paz, junto con universidades y centros de investigación de América Latina, comentó.

Más adelante, destacó que en el mediano plazo se darán los primeros pasos para saber qué se requiere para conformar la Cátedra UNAM Unesco sobre Cultura de Paz en colaboración con la Cancillería y organismos internacionales, ello para fortalecer la cooperación interinstitucional, desarrollando seminarios, talleres y proyectos conjuntos en educación y cultura de paz, así como la conformación de un Seminario Nacional sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias, en colaboración con la Universidad Nacional Rosario Castellanos.

Miguel Armando López Leyva, indicó que el plan de trabajo es bien recibido; se han hecho muchas observaciones y sugerencias que se agregan a lo que ya contienen las líneas estratégicas pensadas en el mediano plazo y en las actividades particulares relacionadas con las mismas.

Asimismo, explicó que el viernes pasado se instaló el Comité Académico Asesor, conformado por siete personas (una por cada entidad que forma parte del Programa), más dos externas a la Universidad y la directora del propio PUCPAZ. Se trata de un “comité entusiasta y con muchas ganas de trabajar”, expuso.

Por parte de la UNAM, los integrantes son Saúl Arellano Almanza, investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo; Ligia Colmenares Vázquez, de la Facultad de Psicología; María Soledad Lastra, del Instituto de Investigaciones Sociales; Pedro Daniel Martínez Sierra, profesor de la Escuela Nacional de Trabajo Social, y la titular del Programa, Leticia Cano Soriano.

Mientras que los integrantes externos son: Claudia Campillo Toledano, profesora e investigadora de la Universidad de Chile y Francisco Jiménez Bautista, académico de la Universidad de Granada, España.

Por su parte, el secretario Académico de PUCPAZ, Sergio Reyes Pantoja, consideró que el plan anual de trabajo presentado es robusto; no obstante, no puede ser posible “si no tejemos en conjunto, y eso es parte del corazón del Programa”.

Al hablar de los diagnósticos, mencionó que se han dado conversaciones en diversos espacios o instancias que han comenzado a acercarse al PUCPAZ, y que ponen a su disposición información muy valiosa.

En el encuentro, celebrado en la Sala del Consejo Técnico de la Coordinación de Humanidades, los integrantes del Comité Académico presentes en la reunión, consideraron que el plan de trabajo presentado por la titular del PUCPAZ es robusto y ambicioso.

Asimismo, Néstor Martínez Cristo, coordinador de Proyectos Especiales de la Rectoría, planteó la propuesta de que 2026 pudiera ser designado en la UNAM como Año de la Cultura de Paz y Erradicación de la Violencia.

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