Seminario internacional en el IIEc

En economías estables, no hay temor a que anuncios políticos causen crisis

 Los anuncios políticos no son de preocupación cuando las economías se encuentran estables; con fundamentos macroeconómicos sólidos podríamos decir que no tendría por qué preocuparnos la ocurrencia de una crisis en la economía mexicana, dadas las condiciones económicas actuales, indicó el director del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la UNAM, Armando Sánchez Vargas.

Al participar en el XX Seminario Internacional sobre Economía Mundial 2025. Estabilidad macroeconómica y crecimiento económico, acotó que como resultado de su investigación “Cambio de régimen en la volatilidad del tipo de cambio peso-dólar”, donde aplicó el enfoque markoviano y cópula R-Vine, “se identificaron y caracterizaron los periodos de alta y baja volatilidad en la economía mexicana de manera bastante certera”.

Expuso que uno de los temas más relevantes de la política económica está relacionado con la política cambiaria, la cual en México es un tipo de cambio flexible, lo que constituye una variable relevante para el desempeño de la economía nacional y el comercio internacional.

Al dictar la conferencia inaugural del encuentro virtual “El tipo de cambio de corto plazo en México” dijo que como parte de su estudio se pudo ver que entre 2018 y 2024 la probabilidad de un cambio de régimen ha sido baja y temporal, y sólo la probabilidad de que incremente en el corto plazo puede atribuirse a la incertidumbre en los mercados financieros, aunque han sido temporales y de muy corta variabilidad.

Apuntó que es baja la parte que puede atribuirse a los anuncios políticos. “Muchas veces, durante los procesos electorales, en los medios de comunicación escuchamos noticias sensacionalistas que nos dicen que el tipo de cambio se depreciará de manera permanente y tendremos una crisis financiera”.

De acuerdo con el modelo financiero aplicado y la evidencia científica colectada, dicha teoría es falsa. “La única manera de que en realidad pudiera darse una depreciación y tendríamos que preocuparnos, es si supiéramos que tenemos fundamentales macroeconómicos como una balanza comercial demasiado difícil de enfrentar, que no existieran reservas internacionales para hacer frente a los choques exógenos o un PIB en crecimiento”.

Todas esas variables, consideró el universitario, son las que pudieran provocar una crisis financiera y que, en efecto, se reflejaría en el tipo de cambio, aunque no sería provocada por este mismo proceso.

Es decir, no estamos hablando de que anuncios de tipo político pudieran generar presión como la crisis financiera global de 2008, en la cual la economía mundial tuvo grandes problemas por cuestiones de créditos que se transfirieron al sector real y colapsaron los mercados de hipotecas, por ejemplo.

Ésa sí fue una crisis en la que las probabilidades de transición o de cambio de régimen en los tipos de cambio en varios países se elevaron y llegaron a ser uno. “Los valores y las volatilidades del tipo de cambio saltaron y ese salto fue más o menos permanente, eso sí que es preocupante para una economía”, consideró.

Explicó que el modelo utilizado en su estudio fue el enfoque markoviano y cópula R-Vine, permitió identificar y caracterizar los periodos de alta y baja volatilidad en la economía mexicana de una forma bastante certera. “Lo que encontramos es que estamos demostrando que en los anuncios de tipo político no hay preocupación cuando las economías se encuentran estables”.

Recalcó que “con la evidencia empírica con la que contamos hasta ahora, no es posible que anticipemos para México una depreciación abrupta y profunda de la moneda mexicana, pues ésta es estable, no habría en estos momentos alguna preocupación que tuviera que mantenernos ocupados en que pronto pudiéramos tener una crisis financiera”.

Asimismo, es necesario pensar en que hay un manejo apropiado de la economía mexicana, desde la política fiscal y monetaria, eso nos ha mantenido con una economía estable y blindada, apuntó.

En el encuentro moderado por Moritz Cruz Blanco, investigador del IIEc, comentó que las preguntas que motivaron su estudio fueron determinar si existe un cambio de régimen en la volatilidad del tipo de cambio en tiempos recientes, qué variables fundamentales mueven al tipo de cambio y los factores que lo explican. “Sabemos que es un fenómeno complejo y resulta difícil hablar de los componentes causales y su volatilidad”.

Con este análisis, se trató de establecer un modelo del tipo de cambio y su variabilidad en el que se incorporaron todos los factores posibles que se conocen como fundamentales, entre ellos, la balanza de cuenta corriente, el PIB, inflación de México y de algunos Estados, entre otros.

Todos ellos, conocidos como factores determinantes, se controlaron en el modelo, pero con la diferencia de que incorporamos variabilidad asociada a factores de tipo político “y tratamos de identificar el impacto de las noticias al respecto en la variabilidad del tipo de cambio para probar si están o no asociados las notas de tipo político con una apreciación o depreciación que se mantenga en el largo plazo”.

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