
El Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM rindió un homenaje a Alejandro Raga Rasmussen, a casi tres años de su fallecimiento con el nombramiento de un salón en su honor; la develación de un mural con la imagen del objeto astronómico Herbig-Haro (HH) 211, cuyo estudio fue la columna vertebral de la investigación de Raga, y el anuncio de la próxima convocatoria para una medalla que llevará su nombre. De esta manera, la comunidad científica celebró la vida y el legado de quien fuera un verdadero viajero estelar.
Durante la ceremonia, realizada en el Auditorio Marcos Moshinsky, Soledad Funes, coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, destacó la trascendencia de su trayectoria: “Hablar del doctor Raga es hablar de una trayectoria científica excepcional. Su trabajo en la dinámica de gases astrofísicos, y en particular en la comprensión de los objetos Herbig-Haro y los chorros protoestelares, transformó la manera en que entendemos los procesos de formación estelar. Sus modelos teóricos permitieron interpretar la estructura y variabilidad de estos sistemas, mostrando que los nudos observados en los chorros son, en realidad, una memoria física de la historia de eyección de las estrellas jóvenes”.
La funcionaria subrayó también una de las cualidades más notables del trabajo del universitario: la capacidad de tender puentes entre la teoría, la simulación y la observación, dialogando con datos provenientes de algunos de los observatorios más avanzados del mundo. A lo largo de su carrera, Raga publicó más de 500 artículos científicos, acumulando más de 11 mil citas.
Sin embargo, su legado no se limita a su producción académica: también formó generaciones de científicas y científicos. El director del ICN, Alfred U’Ren, enfatizó su vocación como docente: “Fue, ante todo, un gran maestro. No enseñaba sólo contenidos, enseñaba a pensar, a cuestionar y a disfrutar el proceso de descubrir. Tenía la capacidad de hacer la ciencia cercana, accesible y emocionante”.
En ese contexto, anunció la próxima publicación de la convocatoria para la Medalla Alejandro Raga Rasmussen 2026, como reconocimiento a personas jóvenes dedicadas a la astrofísica que representen los valores que él encarnó: rigor, generosidad, excelencia y un profundo sentido humano.
Ary Rodríguez, coordinador del Programa de Posgrado en Astrofísica, recordó con emoción la dimensión humana de Raga: “Además de extraordinario científico y maestro, era una persona entrañable. Lo recordamos emocionarse al concluir un trabajo, compartir con entusiasmo cada logro y reír estruendosamente en su oficina o en los pasillos”.