El conocimiento compartido transforma: Arturo Mendoza
En la UNAM, IV Congreso Internacional de Lenguas, Lingüística y Traducción
En esta edición, además de promover la diversidad cultural y el rigor académico, también se ha incluido la lengua de señas mexicana como componente fundamental de la comunicación colectiva
El IV Congreso Internacional de Lenguas, Lingüística y Traducción busca ser un puente entre la tradición y la innovación; un espacio en el que se construyan alianzas, se imaginen nuevos proyectos y sobre todo, se piense críticamente el lugar de las lenguas, la lingüística y la traducción en el mundo que habitamos.
Así lo afirmó el director de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (ENALLT) de la UNAM, Arturo Mendoza Ramos, al inaugurar el encuentro, que se realiza del 4 al 8 de agosto y que reúne a investigadores, intérpretes, traductores, estudiantes y profesionales de Argentina, Colombia, Brasil, España, Francia, Italia, Polonia, Noruega, Puerto Rico, Estados Unidos, entre otros países.
El director explicó que esta iniciativa surgió hace ocho años con la convicción de que el conocimiento compartido transforma y el diálogo académico es una de las herramientas más poderosas para construir comunidad.
En el Congreso se han impartido talleres respecto a la inteligencia artificial (IA) y las lenguas, la perspectiva de género, el aprendizaje de la lengua a través de la historia y la cultura. Se han abordado temas teóricos y efectuado conferencias sobre la terminología de traductores e intérpretes en la era de la IA; respecto a lenguas originarias como el náhuatl y el purépecha, que invitan a repensar las pedagogías y el respeto a los saberes ancestrales; el discurso político y las dimensiones afectivas del lenguaje, entre otros.
Apertura al intercambio
La jefa del Departamento de Investigación de la ENALLT, Ioana Cornea, añadió que el Congreso es un espacio para llevar a cabo un diálogo interdisciplinario entre lengua, lingüística y traducción.
En esta edición, además de promover la diversidad cultural y el rigor académico, también se ha incluido a la lengua de señas mexicana como componente fundamental de la comunicación colectiva, aunado a la promoción de la riqueza lingüística de México que cuenta con 68 lenguas originarias y 364 variantes.
“El IV Congreso Internacional de Lenguas, Lingüística y Traducción representa la apertura al intercambio intercultural y la pasión por entender los procesos de comunicación, enseñanza y traducción, en contextos cada vez más complejos y desafiantes. Es un espacio donde la palabra se fortifica como vehículo de pensamiento crítico y transformador”. Es una herramienta para construir sociedades más justas e incluyentes, indicó.
Contexto clínico
Tras la inauguración, el investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, Josaphat Enrique Guillén Escamilla, impartió la conferencia “Lingüística clínica, lenguaje, comunicación e interacción” en la que expuso que la lingüística clínica aplica herramientas, teorías y metodologías al estudio de las alteraciones del lenguaje en contextos clínicos y con un carácter eminentemente remedial.
El especialista agregó que la lingüística clínica es parte de un marco transdisciplinar de las neurociencias cognitivas entre las que se encuentran la biología, la lingüística, la neuropsicología, la psicología, la medicina y la logopedia. Cada una de estas ramas aporta herramientas o modos de hacer rehabilitación o propuestas al respecto.
Detalló que se han descrito tres etapas de la lingüística clínica: la prelingüística que se refiere al periodo anterior a los años 70 y se relaciona con los estudios de los foniatras. Posteriormente se encuentra la etapa gramatical –entre los años 70 y 80– en la cual se analizan las alteraciones del lenguaje bajo la propuesta teórica del filósofo y lingüista Noam Chomsky. Luego se ubica la etapa funcional –años 80– que se centra en los aspectos gramaticales y los pragmáticos.