Estudio publicado en Molecular Phylogenetics and Evolution

Los parientes del chayote, en peligro de extinción

Para 2060 se prevé que dos especies del género Sechium se encuentren extintas; participan en este análisis especialistas del Instituto de Ecología

El chayote, alimento originario de México, pertenece a un género (Sechium) cuyas poblaciones tienen riesgo de desaparecer a corto plazo, incluso dos especies muy cercanas a este fruto cultivado ya podrían considerarse en peligro de extinción.

Para 2020, el ambiente en el que se desarrolla el género Sechium, el de bosque de niebla, ya había perdido cerca de la mitad del superficie con la que se contaba 20 años atrás. Se pronostica que para 2080 se perderá más de la mitad del área actual, todo esto como producto del cambio climático. Específicamente, las especies Sechium hintonii, de los estados de México y Jalisco, y Sechium chinantlense, de Oaxaca, presentan un alto riesgo de extinción debido a una pérdida de hábitat, esto en caso de que las proyecciones climáticas para 2060 se cumplan.

Respecto al chayote comestible, cultivado prácticamente en todo el país, y la especie Sechium compositum, de Chiapas y Guatemala, se pronostica que podrían mantener apenas alrededor de la mitad de sus distribuciones para los próximos 25 años.

Esto resulta relevante en tanto que México es el productor y exportador líder de chayote en el ámbito mundial, además de que nuestro territorio es el lugar de origen biológico y domesticación de este alimento, específicamente en Oaxaca, Puebla y Veracruz.

La identificación del centro de domesticación del chayote y las previsiones de extinción de sus parientes silvestres han sido posibles gracias al estudio realizado por investigadores mexicanos, entre los que están la estudiante de doctorado Cécile Truchot Taillefer, la doctora Erika Aguirre Planter y el doctor Luis Eguiarte Fruns, integrantes del Instituto de Ecología; en colaboración muy cercana con el doctor Rafael Lira, de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, todos de la UNAM; además de la doctora Alicia Mastretta, también mexicana, quien trabaja en el Kew Botanical Gardens en el Reino Unido.

Este grupo de científicos analizó el material genético del chayote y de algunos de sus parientes silvestres. Particularmente, el trabajo incluyó el análisis de los límites entre las especies dentro del género Sechium, la identificación del lugar de domesticación del chayote, la distinción de sus parientes más cercanos, la medición de la cantidad de diversidad genética, así como su estado de conservación. El esfuerzo fue publicado este año en la revista Molecular Phylogenetics and Evolution (https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1055790326000424).

Resultados

Del análisis del genoma es posible concluir que muchas de las poblaciones del género Sechium han presentado una reducción en la variabilidad genética. Lo anterior perjudica la capacidad de resiliencia de los organismos, y arriesga su idoneidad para enfrentar los cambios climáticos y ambientales del futuro. Otros resultados de esta investigación son que las especies S. edule, S. chinantlense y S. compositum son los parientes cercanos del chayote que consumimos, y la identificación de que los eventos de especiación del género Sechium ocurrieron durante el Pleistoceno.

Asimismo, los investigadores mencionan que es esencial que las especies del género Sechium sean incorporadas tanto en la Norma Oficial Mexicana para la protección ambiental de especies silvestres (NOM-059) como en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El chayote es considerado una especie infrautilizada y descuidada (neglected and underutilized species, NUS). Con la visibilidad de las NUS se busca mitigar la erosión genética, promover la seguridad alimentaria, reducir la pobreza rural y mejorar la resiliencia de los agroecosistemas ante el cambio climático.

Se destaca la urgencia de conservar los remanentes del bosque de niebla, el hábitat natural del género biológico, así como de actualizar los modelos ecológicos para que contemplen escenarios futuros del cambio climático y así guiar las estrategias de conservación del Sechium.

Este trabajo resalta la importancia de combinar datos moleculares y ecológicos. En este caso, fue relevante ver cómo el análisis de las especies cercanas al chayote permite identificar la necesidad de conservación del género con el propósito de contribuir a la diversificación de los sistemas alimentarios, apoyar a la agricultura sostenible y aumentar la seguridad alimentaria ante el cambio climático y ambiental.

También podría gustarte