Primera edición de este reconocimiento que fomenta una convivencia pacífica
Entregan Premio UNAMITAS con Valor a estudiantes de bachillerato
Las ganadoras fueron Briana Isabella Cervantes, de la Prepa 7, en arte y cultura, y Georgina Josselyn Montes, del CCH Vallejo, en responsabilidad ambiental

Dicho galardón tiene como finalidad reconocer a estudiantes del bachillerato universitario, de forma individual o grupal, que impulsan o promueven actividades dedicadas a fomentar el bienestar comunitario, la paz social y el diálogo respetuoso mediante iniciativas que incentivan la educación, la convivencia, la cultura, la justicia y el respeto a la diversidad, todo ello bajo la consideración del Código de Ética de la Universidad Nacional.
En esta primera edición del Premio UNAMITAS con Valor, fueron galardonados Briana Isabella Cervantes Ornelas, alumna de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) 7, Ezequiel A. Chávez, ganadora en la categoría arte y cultura, “por su destacada iniciativa en la promoción de la lectura y el pensamiento crítico, así como por su liderazgo en la creación de espacios inclusivos que fortalecen la comunidad estudiantil”.
También fue reconocida Georgina Josselyn Montes Duarte, estudiante del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Vallejo, en la categoría de responsabilidad ambiental, “por su resiliencia, compromiso social y destacada labor en favor del medio ambiente y la comunidad”.
Recibieron mención honorífica los estudiantes Erick René Sánchez García y Luis Armando Campos Herrera, alumnos del CCH Naucalpan, en las categorías convivencia pacífica, igualdad y equidad entre personas, y responsabilidad ambiental, respectivamente. En tanto que Caleb Lemuel Arabedo Vázquez y Rodrigo Isaí Pérez Jaimez, ambos alumnos de la Prepa 5 José Vasconcelos, también obtuvieron mención honorífica en la categoría de arte y cultura.
En la ceremonia de premiación, en el Aula Enrique Yáñez de la Facultad de Arquitectura, el titular de la SSACU, Fernando Macedo Chagolla, señaló que este es el inicio de un proyecto que se espera “vaya sembrando una semilla importante entre los jóvenes del bachillerato de la UNAM”.
Al final, la generación y el fomento de los valores son tareas continuas y un proceso permanente que acompaña al ser humano a lo largo de su vida, en el cual el entorno familiar es parte primordial. Este reconocimiento debe constituir un aliciente para quienes realizan ciertas actividades que van más allá de la parte académica, pues el sembrar y germinar esta semilla lleva un proceso.
“Mucho de ello se debe principalmente a esas raíces que se siembran en sus hogares y que definitivamente nos llevan a tener la esperanza de que en el futuro podemos tener mejores condiciones como sociedad a través de estos jóvenes en formación”.
Al hacer uso de la palabra Dolores Valle Martínez, directora general de la ENP, consideró que esta iniciativa marca un precedente en la vida institucional de la UNAM y refleja el profundo compromiso hacia la construcción de una convivencia basada en el respeto, la dignidad y la paz.
En su mensaje, comentó que los estudiantes “son quienes dan sentido a nuestro quehacer cotidiano, llenan de vida nuestros espacios, cuestionan, proponen, imaginan y transforman”. Aunque no siempre es fácil, vivir, estudiar y convivir en comunidad, implica retos, diferencias y momentos de tensión.
“Pero también sabemos, y hoy queda claro, que dentro de ustedes habita una enorme capacidad de empatía, solidaridad y compromiso. No subestimen nunca el poder de lo que hacen, ustedes son valiosos y lo reconocemos siempre”, puntualizó.
Patricia García Pavón, directora general de la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades, dijo que en un mundo donde la indiferencia se ha constituido como un elemento característico de la humanidad, “ustedes los jóvenes han sido capaces de trascender de la palabra a la acción mediante iniciativas concretas que los llevaron a fomentar una convivencia pacífica basada en la equidad, el respeto y, sobre todo, la inclusión”.
Conocer sus proyectos es confirmar que las aulas universitarias albergan generaciones libres y proactivas que tienen la sensibilidad no sólo de visibilizar, sino de actuar para atender problemas presentes.
Todas y todos los participantes en este concurso son prometedores promotores de una cultura de paz tan necesaria en este mundo convulso que ha puesto en cuestionamiento la estructura y el sentido profundo de lo que significa la paz, planteó en presencia de familiares de los galardonados, así como de directoras y directores del bachillerato de la UNAM.
En la ceremonia estuvieron Mauricio Reyna Lara, encargado del despacho de la DGOAE, y Estela Morales Campos, representante del Comité de Ética de la UNAM y del jurado calificador del premio.
Georgina Montes Duarte y Briana Cervantes Ornelas
Dos galardonadas, dos historias…
CARLOS OCHOA ARANDA
Platicamos con Briana Isabella Cervantes Ornelas (estudiante de la Prepa 7) y Georgina Josselyn Montes Duarte (alumna del CCH Vallejo). Ellas son las ganadoras del primer Premio UNAMITAS con Valor, que se otorga a quienes han impulsado o promueven actividades para el bienestar comunitario, la paz social y el diálogo respetuoso, mediante iniciativas que fomenten la educación, la convivencia, la cultura, la justicia y el respeto a la diversidad.
Briana Cervantes, ganadora en la categoría de arte y cultura, contó que encontró en las redes sociales la puerta de entrada a esta convocatoria y decidió concursar al cumplir los requisitos.
Fundadora del club de lectura Generación Libro, explicó que este espacio nació de su interés por acercar la lectura a más jóvenes, no como una obligación, sino como una experiencia compartida y disfrutable.
Afirmó que desde pequeña desarrolló el gusto por los libros, motivada por su entorno familiar, y con el tiempo detectó que muchos estudiantes no contaban con orientación o espacios para dialogar sobre lo que leen.
“Me di cuenta de que muchas personas no tienen esta parte de alguien que los oriente, y también es difícil encontrar con quién compartir ese gusto. No es obligarlos, sino hacerlos disfrutar de la lectura por medio de actividades, incluso ver una película y después leer el libro”, comentó.
A través de sesiones dinámicas –algunas incluso en inglés– ha buscado generar comunidad, fomentar el pensamiento crítico y promover valores como la empatía y la inclusión. Reconoció que el camino no ha estado exento de dificultades. “Hubo veces que las sesiones tenían un solo miembro y eso me desmotivaba… pero trataba de pensar qué podía hacer mejor”.
El reconocimiento, subrayó, representa una confirmación de que su trabajo va por buen camino, aunque también un impulso para continuar fortaleciendo la iniciativa. Destacó que la lectura permite comprender distintas realidades, romper estigmas y generar conexiones entre las personas.
“Es como si el premio me dijera: ‘Vas muy bien, échale ganas, tú puedes’”.
El proyecto ha trascendido su plantel y ha tenido presencia en espacios como el de Orientación Vocacional UNAM 2024 y el Centro Benjamín Franklin, donde logró captar el interés de más jóvenes.
Para Briana Cervantes, cada integrante del club se convierte en parte de una comunidad significativa, donde compartir ideas y experiencias fortalece no sólo el hábito de la lectura, sino también el sentido de pertenencia.
Por su parte, Georgina Montes, ganadora en responsabilidad ambiental, consideró que este premio la motiva a continuar con su labor en pro del medio ambiente. Manifestó que el galardón le ayuda a entender cómo sus acciones influyen en la comunidad, por lo que quiere continuar el apoyo a todos los que la rodean.
“Es bueno que las comunidades juveniles puedan tener la idea de hacer proyectos en favor de la cultura ambiental, no sólo se dediquen a la escuela. No debemos descuidar nuestros estudios, pero también es importante que hagamos actividades en favor de la sociedad”, expresó llena de orgullo luego de recibir su diploma y medalla.
Al preguntarle qué la motivó a impulsar acciones de responsabilidad ambiental desde temprana edad, narró que empezó a los 8 años con su primer proyecto en favor del medio ambiente al realizar una recolección de colillas de cigarro de las que se encuentran en la calle.
“Se llegaron a recolectar dos botellas de dos litros de colillas de cigarro. Al final se destinaron para una organización y financiar los apoyos a personas con cáncer”.
Recalcó que el primer gran reto es el económico, porque este tipo de proyectos necesita de un presupuesto, por lo que se ha activado en diferentes formas como vender dulces. Sus planes actuales son recolectar tapas, botellas, latas para realizar un apoyo a los hospitales que están en los lugares que frecuenta, tal es el caso del Hospital Juárez.
Hizo énfasis en que los estudiantes con deseos de involucrarse en estas iniciativas deben estar conscientes que ninguna acción es pequeña, por lo que es importante que quieran hacer algo. “No sirve de nada que estén en un papel o en la mente, deben atreverse a hacerlo”.
Para finalizar expuso que entre sus experiencias de servicio comunitario se encuentra su participación en jornadas de limpieza en espacios públicos. Y precisó que en 2024 fue distinguida con la Presea Ing. Bernardo Quintana Arrioja que se otorga en los rubros de liderazgo, patriotismo, servicio, valor y excelencia académica.
