Primer día de clases del ciclo escolar 2025-2026
“Es un momento con el que todos soñamos desde pequeños”
El sol luce radiante en el cielo. Por la explanada que se ubica frente a la Biblioteca Central, estudiantes (solos, en pareja o en grupo) caminan en diferentes direcciones
Nada como el primer día de clases para experimentar todo tipo de emociones y sentimientos encontrados: alegría, nerviosismo, curiosidad, temor, ansiedad…
Por eso, hoy que arranca el ciclo escolar 2025-2026 en la UNAM, se ven –por los pasillos y escaleras de facultades y escuelas, y en otros puntos de Ciudad Universitaria, como Las Islas– rostros risueños, felices, pero también un tanto tensos e intranquilos, sobre todo entre los alumnos de primer ingreso. Y no es para menos: hoy, precisamente, estos jóvenes inauguran una nueva etapa de su vida, la que habrá de definir su destino como profesionistas.
En una de las escaleras que conducen a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Eric Flores Parra, alumno del primer semestre de la licenciatura en Antropología, confiesa que, desde anoche, se sintió nervioso.
“Y hoy en la mañana, de plano, estaba muy emocionado por llegar a Ciudad Universitaria y entrar en el salón de clases, porque creo que es un momento con el que todos soñamos desde pequeños… En mi caso, decidí estudiar Antropología porque uno de mis profesores en el CCH Sur me dijo que tenía muchas aptitudes para esta carrera”, añade.
Algunos acaban de salir de sus primeras clases y quizás analizan mentalmente o comentan el temario de cada materia que cursarán o la manera en que sus profesores habrán de calificarlos; otros a lo mejor recuerdan lo que hicieron en vacaciones o intercambian impresiones acerca de la tormenta que en la tarde-noche del domingo cayó sobre buena parte de Ciudad de México.
A pesar de que ya lleva tiempo en la UNAM (es alumna del quinto semestre de la licenciatura en Contaduría, en la Facultad de Contaduría y Administración), Gabriela no niega que, en la mañana, muy temprano, sintió nervios y se entusiasmó al pensar que pronto conocería a sus nuevos profesores y se reencontraría con sus compañeros.
“La verdad es que siento un enorme orgullo de pertenecer a la UNAM, porque soy consciente de que es la mejor universidad del país y una de las mejores de todo el mundo… En mi familia soy la segunda persona que estudia una licenciatura –añade, y luego, con la voz quebrada repentinamente por la emoción, dice–: Soy muy feliz de continuar mis estudios universitarios con la ayuda de mis papás y mi hermano. No sabría qué más decir…”

Jornadas de bienvenida
En esta ocasión, en las semanas previas al inicio del ciclo escolar 2025-2026, las facultades y escuelas de la UNAM organizaron jornadas de bienvenida para los alumnos de primer ingreso.
Éstas incluyeron un recorrido por su facultad o escuela, así como por otras instalaciones de Ciudad Universitaria (el Estadio de Prácticas Roberto Tapatío Méndez, la Alberca Olímpica, la Biblioteca Central, el Tren de las Humanidades, etcétera), y varias actividades lúdicas para que pudieran divertirse y conocerse entre ellos.
“Por lo que se refiere a la Facultad de Contaduría y Administración, alumnos y exalumnos recibimos a las nuevas generaciones de las cuatro licenciaturas que se imparten aquí: Administración, Contaduría, Informática y Negocios Internacionales, y les dimos el curso de inducción. Y el último día se llevó a cabo, en el Frontón Cerrado, la ceremonia de bienvenida propiamente dicha, en la que participó el director y todo el personal académico de la Facultad, y se transmitió un mensaje del Rector”, dijo Jorge Trujillo, quien fue uno de los encargados de dirigir las actividades lúdicas y promover los valores universitarios entre los alumnos de primer ingreso.
A estas jornadas de bienvenida también asistieron padres y madres de familia. Una de estas últimas, la señora Francisca, señaló: “Estoy muy contenta de que mi hijo Pablo haya pasado el examen de admisión y entrado en la Facultad de Filosofía y Letras, donde estudiará Pedagogía. Es un sueño hecho realidad.”
Por su lado, don Tomás, padre de Gertrudis, expresó con una amplia sonrisa en el rostro: “Mi hija terminó el bachillerato en una prepa particular y el lunes empezará a estudiar la licenciatura en Biología en la Facultad de Ciencias. Todos nos pusimos como locos cuando pasó el examen de admisión. En su honor, le brindamos una comida-fiesta en la casa. Se lo merecía…”

Soñadores, decididos…
A diferencia de lo que ocurría en las semanas anteriores, cuando los estudiantes universitarios estaban de vacaciones, hoy se ven numerosas bicicletas desplazarse en ambos sentidos por la ciclovía que rodea a Las Islas, conducidas por muchachas y muchachos entusiastas, soñadores, decididos.
Junto a esta ciclovía, sentada en una banca frente al Tren de las Humanidades, Regina Mar Martínez, alumna del primer semestre de la licenciatura en Enfermería y Obstetricia en la Facultad respectiva –la cual, por cierto, se localiza fuera de Ciudad Universitaria, en el Camino Viejo a Xochimilco, en la alcaldía Tlalpan–, espera a una amiga con la que se quedó de ver.
“Siempre me ha gustado el área de la salud, y como mi abuelita y mi mamá son enfermeras, quise seguir sus pasos. Por eso voy a estudiar esta carrera; además, me siento muy afortunada de hacerlo en la UNAM, porque es la universidad número uno del país. Muchos jóvenes buscan la oportunidad de quedarse en ella y no todos lo consiguen. A mí, con todo y que tuve pase automático, me costó bastante esfuerzo”, indica.
Buenos augurios
En la Facultad de Derecho se percibe, de repente, un movimiento intenso y continuo. Hace un rato terminó una hora de clase, y dentro de unos minutos comenzará otra. Sharon Josebeth se dispone a tomar la tercera de la mañana. Ella es una alumna de nuevo ingreso que proviene del CCH Vallejo.
“Cuando estaba en el bachillerato, me encantó la materia de derecho, gracias a cómo nos la enseñaba nuestra profesora. Ahora mi meta es estudiar en serio para defender a las personas como debe ser, con la ley en la mano, no mediante actos corruptos, incluso si algunas de ellas cometieron un delito. Nosotros, los jóvenes, estamos para cambiar México y hacerlo un mejor país, no para empeorarlo”, afirma.
El primer día de clases del ciclo escolar 2025-2026 en la UNAM transcurre con buenos augurios. Una nueva generación de estudiantes universitarios ha tomado la estafeta y emprendido una carrera que podrá llevarlos muy, muy lejos… Van con todo.
