Se busca favorecer su diagnóstico y tratamiento
Estudian enfermedades autoinmunes atípicas
Especialistas del Instituto de Biotecnología investigan cómo ciertas células contribuyen al desarrollo de las miopatías inflamatorias idiopáticas, padecimientos en los que el sistema inmune ataca el músculo

Por fortuna, agregó, no son muy frecuentes, se estima que hay entre 10 y 20 pacientes por cada 100 mil habitantes con estos males, para los que aún no existe cura y quienes los padecen pueden vivir con ellas por muchos años, afectando su calidad de vida.
“Al ser enfermedades raras, que los médicos no ven tan frecuentemente, están subdiagnosticadas. Muchas veces estos casos pasan desapercibidos”, añadió el investigador.
Estos padecimientos –conocidos también como miositis–, se caracterizan porque los mecanismos que normalmente deben protegernos, sobre todo de las enfermedades infecciosas, terminan dañando las células y los tejidos del cuerpo.
“A veces se le confunde con lupus, artritis, que son otras afecciones autoinmunes y muchas veces el cáncer que se deriva de ellas es lo que más llama la atención de los médicos, porque amenaza la vida, pero se deja de lado el origen del problema”, comentó el doctor en Biomedicina molecular.
Él y su equipo del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt estudian las células B, que son parte del sistema inmunológico y producen anticuerpos, se pegan a virus, bacterias y demás microorganismos que pudieran causar alguna infección para neutralizarlos.
Sin embargo, estas mismas células son las que en las enfermedades autoinmunes, “se voltean contra nosotros” y terminan causando daño.
“Es claro que estas células participan activamente en esta enfermedad. Estamos tratando de entender cómo lo hacen, cuáles son los mecanismos que usan para favorecerla, pero también queremos caracterizarlas en pacientes, para usarlas con fines de diagnóstico o seguimiento: ver cómo están las células y poder determinar si un paciente va a mejorar, empeorar o responder a un tratamiento”, detalló Maravillas Montero.
El investigador dijo que al ser las miopatías afecciones poco conocidas también existen escasas herramientas de diagnóstico, mucho parte de la observación médica y de algunos parámetros de laboratorio que no son muy específicos. “El que podamos proponer a estas células como un biomarcador, permitiría fortalecer parte del diagnóstico y ayudar a los médicos a que puedan decir más certeramente que un paciente tiene la enfermedad”, abundó.
Maravillas Montero expuso que trabajan de la mano con los reumatólogos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Diana Gómez Martín y Jiram Torres Ruiz, quienes tratan directamente a pacientes con miopatías inflamatorias idiopáticas.
En el IBt también trabajan con pacientes, analizan sus muestras de sangre, buscando grupos de células B que pudieran estar asociadas con el padecimiento o con algunos de sus síntomas, a partir de una metodología conocida como citometría de flujo.
Además, tienen un proyecto mediante el cual planean analizar el material genético de todas las posibles células B que encuentren en pacientes y, al mismo tiempo, un tipo de secuenciación llamada de “célula única (single cell)” que consiste en secuenciar los genes que están expresando estas células para identificar aquellas que pudieran favorecer la enfermedad.
“Estudiamos estas células que podrían favorecer el desarrollo de la afección e incluso ser el origen. Por otro lado, también analizamos aquellas células que nos protegen y que, aunque están también presentes en el padecimiento, podrían encontrarse disminuidas. A este tipo de células las conocemos como células B reguladoras”.
El también integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) nivel II remarcó que es necesario que la gente sepa que existen enfermedades autoinmunes como las miopatías inflamatorias idiopáticas, a fin de que se les dé mayor relevancia, que los médicos las reconozcan y haya recursos para su investigación y posibles tratamientos.
Las miopatías inflamatorias idiopáticas, indicó, se caracterizan por el ataque a las células o fibras musculares que hacen que los pacientes presenten disfunción muscular, se cansen fácilmente, y sus músculos no sean tan fuertes como los de una persona sana.
La descripción de estas enfermedades, también conocidas como miositis –inflamación del músculo– tiene ya algunos años, pero el que se asocien al sistema inmunológico es mucho más reciente. De hecho, la palabra “idiopática” se refiere a que no se sabe cuál es el origen del padecimiento, añadió el experto universitario.