Tres fenómenos astronómicos concurrieron este 12 de agosto

Evento singular: eclipse total de Sol, noche de Perseidas y planetas alineados

Los sucesos no están relacionados entre sí, pero su presencia permitió disfrutar de una jornada atractiva para la observación de la bóveda celeste

La Luna cubrió al Sol durante el eclipse, visto desde Arija, España. Foto: Reuters.

El cielo ofreció una singular confluencia astronómica este 12 de agosto: un eclipse total de Sol, el máximo de la lluvia de meteoros de las Perseidas y la presencia simultánea de seis planetas durante la noche.

Los tres fenómenos no están relacionados entre sí, pero su coincidencia permitió disfrutar de una jornada atractiva para la observación del cielo, explicó Alejandro Farah, académico del Instituto de Astronomía de la UNAM.

Cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol

Este miércoles 12 de agosto ocurrió un eclipse total de Sol, fue visible por completo en zonas del norte de Rusia, Groenlandia, Islandia y el norte de España, así como en una pequeña región de Portugal. También se observó de forma parcial en gran parte de Europa y Canadá, en el norte de Estados Unidos y en el noroeste de África. “Desafortunadamente no se vio en México”.

Un eclipse solar sucede cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol. Que un eclipse sea total o anular depende del tamaño aparente de la Luna respecto del Sol: si el disco lunar alcanza a cubrir completamente al solar, será total; si se observa ligeramente menor, será anular.

Lo especial de esta coincidencia

“Algo que hizo especial y muy atractivo a este eclipse fue que en España se observó al atardecer, con el Sol muy cerca del horizonte. Esto permitió un contraste muy particular con la luz y el entorno geográfico”, comentó el académico.

Durante los eclipses totales de Sol debe haber luna nueva, lo que significa que nuestro satélite natural no refleja luz solar hacia la Tierra y el cielo nocturno permanece más oscuro.

Esto favoreció la observación del máximo de la lluvia de meteoros de las Perseidas. La ausencia de la luz reflejada por la Luna hacia la Tierra permitió distinguir una mayor cantidad de meteoros.

¿Qué tan común es? Prácticamente hay eclipses todos los años, y también se repiten anualmente las lluvias de meteoros. Sin embargo, poder observar un eclipse total y después un máximo de una lluvia de meteoros, como las Perseidas en esta ocasión, no es tan común.

“También, el día de ayer se produjo una coincidencia temporal más: seis planetas al mismo tiempo distribuidos a lo largo del cielo. Esto brindó una gran oportunidad a quienes se encontraron en las regiones donde fue visible el eclipse total de Sol, pues pudieron observar tres fenómenos astronómicos interesantes en un mismo día”, resaltó.

Conjunción planetaria

Esta alineación de planetas no significa que todos pudieron verse uno tras otro; prácticamente eso no es posible. Más bien, se refiere a que varios planetas se observaron durante una misma noche, aunque estuvieron distribuidos en distintas zonas del cielo.

En el caso de Venus, sólo fue visible muy poco tiempo después del atardecer, alrededor de las 7:30 p.m. en Ciudad de México. Y poco antes del amanecer, alrededor de las 5:45 a.m., se pudieron ver seis planetas.

Saturno y Marte fueron los más sencillos de localizar a simple vista. Mercurio y Júpiter también fueron suficientemente brillantes, aunque su cercanía al horizonte y al crepúsculo dificultó su observación. Urano requirió de binoculares en buenas condiciones, mientras que para Neptuno sí fue necesario un telescopio.

Partículas de cometa

Las condiciones astronómicas fueron especialmente favorables para observar las Perseidas, una lluvia de meteoros que coincidió con la luna nueva, lo que hizo que el cielo nocturno estuviera más oscuro. Las Perseidas son producidas por pequeñas partículas dejadas a lo largo de la órbita del cometa 109P/Swift-Tuttle, que penetran en la atmósfera terrestre a velocidades de decenas de kilómetros por segundo.

Las Perseidas pueden observarse cada año alrededor de estas fechas, aunque su intensidad varía. Además, no son la única lluvia de meteoros: a lo largo del año también pueden disfrutarse fenómenos como las Leónidas y las Táuridas.

Caspe, España.
París, Francia. Foto: Reuters.
Praga, República Checa.
Cantabria, España
Navarrete, España.
Mariager, Dinamarca
Uncastillo, España. Foto: Santiago Arau.
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