Reunión Informativa Anual del Instituto

Expertos en ingeniería comparten proyectos

Cada una de las ponencias reflejó no sólo dedicación y rigor científico, sino también el compromiso del II para contribuir al bienestar y al desarrollo tecnológico del país: Rosa María Ramírez Zamora

Alejandro de la Cruz, Rosa María Zamora, Norma López y Carlos Mendoza. Foto: Víctor Hugo Sánchez.

Con el propósito de conocer los avances y contribuciones de productos desarrollados en Ciudad Universitaria, Yucatán y Querétaro, expertos de distintas áreas y unidades del Instituto de Ingeniería (II) acudieron a la Reunión Informativa Anual (RIA) 2026.

Rosa María Ramírez Zamora, directora del Instituto, encabezó la apertura de actividades en el Auditorio José Luis Sánchez Bribiesca, donde se presentaron charlas para compartir avances, logros y perspectivas del quehacer institucional.

Ramírez Zamora comentó: “Este evento nos permite identificar posibles colaboraciones entre los diferentes miembros de esta comunidad y también definir los desarrollos que pueden ser transferidos, tanto a la industria como al gobierno”.

Tras guardar un minuto de silencio en memoria del ingeniero Enrique Jaime Chicurel Uziel, fallecido el pasado 31 de enero de 2026, la también investigadora expresó que cada una de las ponencias en la reunión reflejó no sólo dedicación y rigor científico, sino también el compromiso del Instituto para contribuir al bienestar y al desarrollo tecnológico del país en temas de ingeniería.

Ejemplo de ello es el trabajo realizado por el equipo de Julián Carrillo Reyes, investigador del II en la Unidad Académica Juriquilla, que actualmente monitorea parte del agua en el río Querétaro para buscar evidencia genética de la presencia de bacterias resistentes a medicamentos, como parte de una propuesta para identificar posibles infecciones con el potencial de afectar la salud de la población.

El experto señaló que el trabajo se realiza como una nueva etapa de la investigación de monitoreo de aguas residuales urbanas, que iniciara en 2001 como una oportunidad única para evaluar, en tiempo real, riesgos epidemiológicos asociados tanto a enfermedades infecciosas como a la resistencia antimicrobiana.

El investigador detalló que el objetivo original de su labor fue evaluar el potencial de la vigilancia basada en aguas residuales como herramienta complementaria a los sistemas clínicos tradicionales.

Precisó el ingeniero ambiental que su investigación está relacionada con estudios secuenciales que muestran que el drenaje puede actuar como un sensor comunitario sensible. La primera prueba de este monitoreo de 17 meses fue buscar residuos de SARS-CoV-2 en dos plantas de tratamiento, lo que permitió anticipar olas epidémicas de Covid-19 hasta con dos semanas de antelación.

Posteriormente, en 2023 y 2024, el doctor en Ciencias Aplicadas explicó que mediante técnicas metagenómicas (metaviroma) y RT-qPCR, se detectaron más de 20 virus humanos en aguas residuales de Querétaro, incluyendo patógenos no reportados clínicamente como el virus de la viruela símica.

Carrillo Reyes refirió que adicionalmente, en colaboración con instituciones de Brasil, se evaluó la presencia de siete genes de resistencia antimicrobiana (ARGs) en cinco plantas de tratamiento de México y Brasil, revelando patrones de circulación consistentes con presiones antropogénicas.

Este desarrollo, puntualizó, fue presentado a las autoridades sanitarias de Querétaro, quienes manifestaron su interés en que se realizaran este tipo de trabajos para monitorear no las plantas de aguas residuales, sino el cauce del río Querétaro, desde los municipios del Marqués hasta donde termina y empieza el de Querétaro.

En esta nueva etapa de la investigación, agregó, el principal reto es que el monitoreo de aguas residuales esté normado, para saber de qué se trata y los promedios mensuales de la presencia de patógenos. Lo que el equipo de la UNAM propone es una aplicación totalmente diferente para la cual no existe en este momento una norma.

Dijo Carrillo Reyes: “Estamos haciendo muestreos mensuales para ver qué está pasando. Nos hemos enfocado en bacterias resistentes a antibióticos; hacemos conteo de bacterias de patógenos y, posteriormente, se revisa cuáles son resistentes que, en términos de riesgos sanitarios es un peligro más inminente”.

Adicionalmente, concluyó, se revisa la presencia de aerosoles provenientes del agua, labor que se realiza desde el laboratorio de ingeniería ambiental, por lo que se correlaciona con la existencia de antibióticos, en busca de contaminantes emergentes y cómo se relacionan con bacterias resistentes a antibióticos y otros patógenos.

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