Día Nacional de los Jardines Botánicos
Festejan a los refugios de la diversidad vegetal
En el Instituto de Biología crearon conciencia acerca de la importancia y conservación de las plantas; reunieron a estudiantes, académicos y familias para conocer más sobre la flora mexicana y valorar los saberes comunitarios

Con una jornada que incluyó actividades científicas, culturales, gastronómicas y lúdicas, además de la venta y exhibición de plantas y productos sostenibles, el Jardín Botánico del Instituto de Biología (IB) de la UNAM se unió a la conmemoración del Día Nacional de los Jardines Botánicos, actividad que reunió a estudiantes, académicos y familias para conocer más sobre la flora mexicana y valorar los saberes comunitarios.
En su XXI edición, este encuentro tradicional con la naturaleza, buscó crear conciencia sobre la relevancia y conservación de la diversidad vegetal, así como del papel que desempeñan estos espacios –que albergan colecciones científicas de plantas vivas– en el cuidado del medioambiente.
Con el tema “Jardines botánicos, aliados en la conservación de la biodiversidad y saberes comunitarios”, este 2026 el personal académico del Jardín Botánico del IB organizó más de 50 actividades diversas, entre ellas visitas guiadas por las 14 colecciones biológicas vivas que ahí se resguardan y que representan una muestra de las especies nativas del país.
Además hubo demostraciones científicas sobre plantas de importancia biológica cultural, así como actividades especiales que tuvieron una cuota de recuperación debido a los materiales empleados.
Durante la inauguración de esta fiesta ambiental y del saber botánico, Virginia León Règagnon, secretaria académica del IB, indicó que el Jardín Botánico de la UNAM “es el custodio de las colecciones nacionales biológicas. Nuestra misión es el estudio de la biodiversidad de México, sus orígenes, evolución, los procesos que la mantienen, así como su conservación y aprovechamiento sustentable”.
En la reja que daría paso a los asistentes que esperaban ansiosos su ingreso a este encuentro con la naturaleza, agregó que, en particular, el Jardín Botánico, integrante del IB, se encarga en específico de la conservación vegetal y del estudio de las interacciones de las plantas con el entorno y, de forma particular, con ser humano.
Dijo que esta celebración es una gran fiesta para el Jardín Botánico de la UNAM, y se ha convertido en una tradición emblemática, en la que los asistentes disfrutaron de conferencias, talleres y diversas actividades.
En su intervención, Salvador Arias Montes, jefe del Jardín Botánico, afirmó que este encuentro con el trabajo, que realizan académicos e investigadores universitarios para preservar, estudiar, enseñar y difundir la diversidad vegetal del país, es una jornada de puertas abiertas que busca transmitir a los asistentes, en particular a los jóvenes, la importancia de la biodiversidad en nuestra vida cotidiana.
Ello, por medio de la adquisición de conocimientos teóricos y la experimentación directa con el uso del microscopio y la elaboración de terrarios; la participación en visitas guiadas y exposiciones, y la degustación de algunos platillos elaborados con plantas comestibles nativas de México.
Además de una serie de talleres en los que los participantes elaboraron jabones naturales; se les mostró cómo propagar una planta y conocer la vida debajo del suelo, por ejemplo. Asimismo, a lo largo del día hubo visitas guiadas a las 14 diferentes colecciones de plantas vivas del Jardín Botánico encabezadas por sus respectivos curadores.
Resaltó la exposición relacionada con el maíz y el mezcal (que se obtiene del agave), recursos emblemáticos mexicanos, que nos permite observar la interacción entre el arte y la ciencia. También los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer y aprender sobre la “tubería de una planta”, es decir su sistema vascular.
En esta jornada participaron estudiantes del IB y de la Escuela Nacional Preparatoria, así como personal académico de los departamentos de Botánica y Zoología, además de la Estación de Biología Tropical Chamela del IB y de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, que en conjunto permitieron explorar y aprender de la notable biodiversidad documentada en el territorio mexicano.
