Ha sido semillero de ideas
Festejo por los 65 años del Centro de Estudios Latinoamericanos
Es plural, diverso, y en él reflexionan y se encuentran quienes están interesados en conocer, estudiar y analizar la realidad de nuestra región: Alejandro Chanona Burguete

Así lo afirmó el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), Alejandro Chanona Burguete, al inaugurar el Coloquio que, dijo, también debe servir para resaltar la vigencia del espíritu crítico que caracteriza al CELA, a la Facultad y a la Universidad Nacional.
Recordó que el CELA surgió en la entonces Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales, hoy FCPyS, por iniciativa de Pablo González Casanova, en la década de los 60 del siglo pasado, y que ha sido espacio de acogida para las y los intelectuales que llegaron a México en el periodo oscuro de las dictaduras de ese territorio.
“Es un Centro plural, diverso, de reflexión y encuentro para quienes se interesan por conocer, estudiar y analizar la realidad de nuestra región. Ha contribuido a la formación de especialistas de alto nivel en estudios latinoamericanos”, aseveró.
Bases teóricas sólidas
De igual forma, el director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, Gerardo Torres Salcido, subrayó que desde sus orígenes el CELA ha ejercido un pensamiento crítico, con bases teóricas sólidas, que fueron construidas por intelectuales latinoamericanos y mexicanos con aportaciones excepcionales a las ciencias sociales desde nuestros países. Entre ellos, Pablo González Casanova y Leopoldo Zea.
Asimismo, rememoró que los años 60 y 70 fueron claves para el desarrollo e institucionalización de los estudios latinoamericanos en la UNAM. En enero de 1960, el Consejo Técnico de la entonces Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales aprobó el reglamento y el plan de estudios del CELA. En 1966 se fundó el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), y después se creó el Centro Coordinador de Estudios Latinoamericanos.
Todos ellos, prosiguió, surgieron en el contexto de la guerra fría, la Revolución cubana, corrientes de liberación nacional y de dictaduras militares en la región que confirmaron la necesidad de estudiar los movimientos sociales, nuestra historia, literatura y sociedad para valorar la mirada latinoamericanista.
En tanto, la coordinadora del CELA, Verónica López Nájera, detalló que en nueve mesas y con la participación de más de 30 ponentes, dos presentaciones de revistas y una feria de libro latinoamericano, se reflexionará acerca del papel del Centro y su objetivo: pensar y construir conocimiento desde y para nuestra región, analizando las complejas realidades de los países que la conforman, ahora también inmersos en la “era Trump”.
“Este Coloquio es un espacio para hacer una pausa y reflexionar nuestro quehacer como latinoamericanistas, en conversación con colegas, quienes, desde distintas miradas y perspectivas, hacen posible el diálogo y la retroalimentación fraterna”, dijo. El encuentro tuvo lugar del 8 al 10 de septiembre.
Defensa del pensamiento crítico
Andrea González Cornejo, coordinadora del Colegio de Estudios Latinoamericanos de la FFyL, acotó que la conmemoración tiene que servir para reconocer que el CELA tiene 65 años de pensar, debatir, investigar y formar generaciones de latinoamericanistas; de compromiso con la región y defensa del pensamiento crítico, y de ser una apuesta por una universidad pública que dialoga con su entorno.
“A lo largo de estas más de seis décadas ha sido un semillero de ideas y un espacio plural, un punto de referencia en los estudios latinoamericanos”, indicó.
Es un llamado, agregó, “a seguir construyendo puentes dentro y fuera de la Universidad Nacional para fortalecer el campo de los estudios latinoamericanos, porque hoy más que nunca necesitamos estos espacios. América Latina y el Caribe enfrentan enormes desafíos, desigualdades persistentes, crisis ambientales, autoritarismos renovados y movimientos sociales que demandan justicia y dignidad. Pensar la región no es únicamente un ejercicio académico distante, sino también una tarea urgente y profundamente política que interpela nuestra responsabilidad intelectual”.
Finalmente, el coordinador del posgrado en Estudios Latinoamericanos, Nayar López Castellanos, coincidió en que el Coloquio Internacional es un momento adecuado para abordar los diversos problemas que enfrenta la región, hacer una revisión de los estudios latinoamericanos y caribeños, y pensar en su futuro.