Fomenta la DGOAE el voluntariado desde bachillerato
Presentó carpas informativas con 16 propuestas de organizaciones de la sociedad civil y la propia Universidad

Con el nombre de Corredores de Acciones Voluntarias, en estos espacios hay un contacto directo con quienes caminan afuera de la DGOAE (entre las facultades de Arquitectura e Ingeniería en Ciudad Universitaria) y grupos que realizan diversos esfuerzos de voluntariado.
“La idea de estos corredores es detonar el trabajo voluntario entre el alumnado, profesores, investigadores y trabajadores de la Universidad. Se trata de que conozcan diferentes opciones y causas para que puedan sumarse y tener alguna acción voluntaria”, afirmó Claudia Navarrete García, directora de Servicio Social y Vinculación Laboral de la DGOAE.
En esta ocasión, el Corredor de Acciones Voluntarias se creó especialmente para dar la bienvenida a la nueva generación de estudiantes de nivel superior, pues la idea es comenzar a informar y sensibilizar a las y los jóvenes con estas actividades para que se involucren desde edades tempranas de acuerdo con sus intereses, señaló.
Participaron organizaciones de asistencia privada y cooperativas que ofrecen algún servicio, las que también difundieron su trabajo mediante pláticas y talleres que se ofrecen como parte de esta iniciativa de divulgación.
Por parte de la UNAM estuvieron: la Consejería en Salud y la Unidad Universitaria de Atención en Fisioterapia (ambas de la Facultad de Medicina); Escuela Nacional de Trabajo Social; Voluntariado UNAM; las direcciones generales de Orientación y Atención Educativa, del Deporte Universitario y de Atención a la Comunidad; las coordinaciones Universitaria para la Sustentabilidad y para la Igualdad de Género y la Defensoría de los Derechos Universitarios.
En esta iniciativa de la DGOAE participó la Junta de Asistencia Privada de la Ciudad de México, órgano desconcentrado de la capital del país que promueve el desarrollo de las instituciones de asistencia privada para ampliar y fortalecer el acceso a los derechos sociales de la población vulnerable a la que atienden.
Y también acudieron organizaciones de asistencia privada y cooperativas independientes, como Los 60 IAP (ayuda a adultos mayores a ser productivos a partir de realizar artículos de tela); Dignifica tu vida IAP (mujeres que acompañan a niñas, niños y mujeres en favor de los cuidados mutuos); Menstrúa Cíclica y Gaia Roja (ambas sobre educación menstrual); Tlecuil: comida saludable (promotor de la comida prehispánica); Servicio Paz y Justicia-México (organización cristiano-ecuménica que promueve valores de paz, no violencia y derechos humanos); Semilleros de Paz y No Violencia (para formar gestores de paz); L’jaa Tejedoras de Esperanzas (artesanas amuzgas de telar de cintura de Guerrero); Sohuame Tlatzonkime (proyecto de Puebla para empoderar a las mujeres solteras y víctimas de la violencia de género), y Tejiendo otro Mundo (tejido solidario en favor de personas en situación de calle).
Claudia Navarrete García enfatizó que, además de una labor solidaria, el voluntariado ayuda a las y los jóvenes a tener un mejor perfil curricular para su futuro desarrollo laboral.
Por ejemplo, si solicitando empleo hay dos jóvenes que son excelentes químicos, ambos con muy buenas calificaciones, pero uno de ellos realiza además trabajo de voluntariado, “las empresas y organizaciones se inclinarán hacia él, pues muchas buscan el trabajo con responsabilidad social, donde muchas empresas están comprometidas”, finalizó.
