Líneas de trabajo de la nueva directora de Geología
Fortalecer las ciencias de la Tierra, eje articulador: Blanca Lucía Prado
Planteó impulsar la investigación interdisciplinaria sobre recursos naturales, riesgos geológicos y sostenibilidad; promover la colaboración entre los departamentos del Instituto y con otras entidades universitarias; reforzar la formación de especialistas y renovar el Museo de Geología

Así lo expresó Blanca Lucía Prado Pano al comentar en entrevista los puntos torales durante su administración al frente de la dirección de esa entidad académica. En nuestro país, abundó, estos temas –al igual que el geológico– adquieren relevancia particular ante la sobreexplotación de acuíferos, altos niveles de degradación del suelo, vulnerabilidad ante los cada vez más frecuentes fenómenos naturales extremos y el elevado número de personas que viven en situación de riesgo, por ejemplo.
En este contexto, compartió que México es una nación con una extraordinaria diversidad volcánica, tectónica y geológica, lo que nos constituye en un laboratorio natural para abordar tópicos de frontera en estas áreas, y realizar investigaciones de vanguardia.
Su plan incluye vigorizar al interior el tejido social, “definir entre todos el rumbo que queremos darle a nuestra investigación, así como impulsar con más fuerza los aportes de nuestro Instituto, tanto en la Universidad como en el país”, sostuvo.
Para lograrlo, propuso que las y los expertos de los cuatro departamentos que lo conforman (Ciencias Ambientales y del Suelo, Dinámica Terrestre Superficial, Paleontología y Procesos Litosféricos), junto con la Estación Regional del Noroeste (ERNO), revisen la forma en que se trabaja, sobre todo las líneas de investigación, a fin de que sean pertinentes con las necesidades actuales de las ciencias de la Tierra, además de identificar e impulsar asuntos de frontera.
“También incentivaremos proyectos en los cuales se integren conocimientos, metodologías y recursos tecnológicos para abordar temáticas que requieran miradas interdisciplinarias, con enfoques científico, social y ambiental. La idea es trabajar en equipo, y de ese modo explicar de forma más clara las grandes problemáticas”, integrando a la comunidad para seguir sumando y tener mayor impacto, recalcó la directora del IGl.
Prado Pano consideró que lo antes expuesto tendrá resultados significativos en materia de formación de recursos humanos, investigación, divulgación y vinculación con la sociedad, sobre todo con sectores estratégicos relacionados con las ciencias de la Tierra.
En el IGl, continuó, también queremos fomentar la colaboración con los otros institutos y centros “geo”, como Geografía, Geofísica o Geociencias, al igual que el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental y el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático. “Podemos sumar capacidades humanas y tecnológicas y promover las ciencias de la Tierra para que se vigorice la generación de personas expertas”.
Más adelante, se refirió al Museo de Geología, ubicado en la colonia Santa María la Ribera, y externó: “Existe la intención de fortalecerlo, queremos renovar la sala del Sistema Tierra, y hay un plan para ello; estamos empeñados en conseguir los recursos; también instalar un laboratorio de paleontología que dé mayor relevancia a lo que se hace en el recinto y asociarlo de mejor manera al IGl. Además, se robustecerá el vínculo con el Museo Regional Mixteco Tlayúa, en Puebla”.
Se pretende dar mayor visibilidad a la Colección Paleontológica Mexicana, “que es extraordinaria y que alojamos aquí en el Instituto”, y garantizar la continuidad del proyecto de transformación de la ERNO –con sede en Hermosillo, Sonora– en instituto, toda vez que puede ser un polo estratégico para la UNAM en esa región del país, debido a lo que representa en materia energética y de recursos, detalló Prado Pano.
La primera mujer científica del área de ciencias ambientales y del suelo en asumir la dirección del IGl calificó como un gran reto esta responsabilidad; no obstante, esta comunidad es fuerte y el rumbo de la entidad depende de la colaboración de todas y todos. “Es un desafío, pero voy acompañada. Cada cuatrienio tenemos la oportunidad de revisar hacia dónde queremos ir; sumemos juntos a una nueva etapa”, concluyó.