Por sus aportaciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas

José Eduardo Méndez Delgado, Premio Princesa de Girona 2026

En la UNAM contribuimos al conocimiento humano de manera global, nos ubicamos en la frontera de la ciencia, afirmó el astrofísico del IA

Por sus contribuciones al estudio de la física y la química de las nebulosas ionizadas en el universo, José Eduardo Méndez Delgado, investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM, fue proclamado ganador del Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en la categoría de Investigación, en una ceremonia presidida por el rey de España, Felipe VI, en Alcalá de Henares.

Este galardón, que será entregado en un evento encabezado por la familia real de España el próximo 14 de julio en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, reconoce a jóvenes talentos de hasta 35 años con trayectorias destacadas y alto potencial de innovación.

“Me siento muy contento. En la UNAM no somos una liga menor, no estamos compitiendo a escala regional, contribuimos al conocimiento humano de manera global, nos ubicamos en la frontera de la ciencia”, aseguró en entrevista el especialista en física y química del medio interestelar.

Actualmente, el joven investigador indaga las nebulosas ionizadas, ya que a partir de su composición química se puede entender la historia de la formación y la evolución de las galaxias. “Utilizamos la química del gas como una especie de señal arqueológica que nos permite saber cuántas estrellas nacieron y murieron en un determinado punto del universo”, explicó.

Con estas piezas de información vamos reconstruyendo el pasado. “A través de la química entendemos mejor nuestro lugar en el universo y nuestro origen en el mismo. A final de cuentas, los elementos químicos que nos constituyen como seres humanos son también parte del cosmos”.

Sobre la mano, una imagen de la Nebulosa Roseta.

El premio le motiva mucho porque deja ver que hay gente interesada en el desarrollo de esa línea de investigación, y que lo que están trabajando es relevante y puede tener un impacto no solamente con colaboradores de la región, sino con gente de todo el mundo.

“El calcio de nuestros huesos o el oxígeno que respiramos son elementos que se formaron inevitablemente en alguna estrella en el universo. Al buscar a través de la química el origen y la evolución de las galaxias, también estamos encontrándonos con el nuestro. Creo que este estudio tiene una parte muy importante para la ciencia, pero también es fundamental para la filosofía del ser humano”, reflexionó.

En su trabajo cotidiano, Méndez Delgado y sus colaboradores apuntan sus telescopios a esas nebulosas y reciben la luz que emana de ellas, la cual está muy bien constituida por los diferentes elementos presentes en el gas.

“Cuando pasamos la luz a través de nuestro telescopio podemos detectar transiciones de los diferentes átomos que se encuentran en esa nebulosa, y a través de saber cuán intensa es la luz en estas transiciones, podemos determinar las propiedades del gas, cuán denso es, cuán caliente está y también qué composición química tiene con respecto de los diferentes elementos”, detalló.

Al joven astrofísico le interesan mucho los elementos más pesados de la tabla periódica, porque éstos solamente se formaron después del Big Bang y les permiten trazar toda la historia evolutiva del universo.

El reconocimiento fue proclamado en una ceremonia presidida por el rey de España Felipe VI. Foto: cortesía www.casareal.es.

Talento nacional

Nacido en 1994 en Morelia, Michoacán, José Eduardo Méndez Delgado inició su carrera de investigador como ayudante asociado de Manuel Peimbert en el IA. Fue seleccionado entre más de 220 postulantes para cursar el Máster en Astrofísica en la Universidad de La Laguna (España) con una beca única de la Fundación Carolina, institución española que impulsó su candidatura al premio.

En 2018 obtuvo una de las prestigiosas plazas de “astrofísico residente” del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), donde desarrolló su tesis doctoral y culminó con mención cum laude.

Durante su estancia en el IAC, Méndez Delgado llevó a cabo importantes investigaciones sobre objetos Herbig-Haro y discos protoplanetarios fotoionizados en la Nebulosa de Orión, utilizando observaciones obtenidas con el Very Large Telescope, el Gran Telescopio Canarias y el Telescopio Espacial Hubble.

Los resultados de su tesis doctoral revelaron datos inéditos sobre los procesos de formación y destrucción de polvo en ambientes nebulares, e incluso hallaron indicios indirectos de creación planetaria en el corazón de la Nebulosa de Orión.

Los resultados de su tesis doctoral revelaron datos inéditos sobre los procesos de formación y destrucción de polvo en ambientes nebulares, e incluso hallaron indicios indirectos de creación planetaria en el corazón de Orión.

Entre sus logros más destacados se encuentra la creación del proyecto internacional DEep Spectra of Ionized REgions Database (DESIRED), una base de datos sin precedentes que ha permitido analizar estadísticamente la física asociada a las líneas de emisión más débiles de nebulosas ionizadas.

Dicho proyecto ha permitido abordar de forma innovadora problemas fundamentales de la astrofísica, como el histórico de la discrepancia de abundancia en regiones HII, vigente desde hace más de 80 años. Los resultados de sus investigaciones han sido publicados en revistas de alto impacto como Nature y Nature Astronomy.

El trabajo de Méndez Delgado ha sido ampliamente reconocido por la comunidad científica. Uno de sus artículos más recientes, centrado en las abundancias de hierro, nitrógeno y oxígeno y su relación con la creación y destrucción de polvo y la evolución química de las galaxias, recibió el Premio Ernst Patzer 2024, otorgado por el Instituto Max Planck de Astronomía (Heidelberg, Alemania).

Actualmente, José Eduardo Méndez Delgado preside, desde la UNAM, el grupo de estudios nebulares y abundancias químicas del consorcio científico internacional SDSS-V Local Volume Mapper, y se desempeña como co-survey scientist del proyecto internacional After Sloan 5 (AS5), formando parte del liderazgo científico responsable de definir la estrategia observacional y los objetivos científicos del proyecto, que constituye la siguiente generación del SDSS enfocada en el mapeo espectroscópico del universo cercano y de bajo brillo superficial.

Ilustración: Andrés Otero.
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