Homenaje por sus tantas décadas de obra intelectual

Gerardo Estrada, la cultura, y la semilla de emancipación

La UNAM le rindió hoy un homenaje al universitario y ser humano ejemplar

El rector Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que la UNAM distingue en Gerardo Estrada Rodríguez, a un universitario y un ser humano ejemplar que ayudó a diseñar y a sentar las bases de instituciones duraderas; y a un funcionario y académico que entendió la cultura como una de las expresiones más altas de la existencia.

En el homenaje a la trayectoria y aportaciones del universitario, añadió que en él reside una idea que atraviesa tanto su obra académica como su práctica institucional: la autonomía no es extraterritorialidad, sino autogobierno eficiente y transparente; la discrepancia no es amenaza, sino condición necesaria del intercambio de opiniones fundamentadas y la creación de acuerdos; la cultura no es un ornamento, sino semilla de emancipación.

En ese sentido, la autonomía universitaria implica también una tarea cotidiana de cuidado institucional, como fortalecer, ampliar los canales de participación, asegurar la pertinencia normativa, así como preservar la confianza de la comunidad en sus órganos de gobierno, agregó el Rector.

Gerardo Estrada pertenece a una generación que entendió tempranamente que la Universidad no puede replegarse sobre sí misma, ni tampoco disolver su tradición e incidencia social en la fugacidad de las coyunturas. Desde esa convicción, su trayectoria se ha caracterizado por una voluntad permanentemente orientada a ejercer, reivindicar y enriquecer la autonomía universitaria y la libertad de pensamiento en contextos históricos complejos, expresó Lomelí.

Este homenaje coincide, además, con una fecha muy significativa: “Llegar a ocho décadas con una obra intelectual activa, con instituciones culturales que contribuyó a erigir y que siguen en funcionamiento, y con generaciones formadas en el debate informado y la tolerancia, es también una forma de medir el alcance de una vida académica, pública y docente que no se agotó en los cargos, sino que se cristalizó en iniciativas duraderas”, concluyó el Rector.

En el auditorio del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), el homenajeado señaló que la decisión de enfrentar al mundo desde la trinchera de la cultura la tomó de la trágica tarde del 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco, “cuando confirmé que la violencia no era un camino para mí, y que haría todo lo posible para evitarla en mi vida. Como el transcurso del tiempo confirmó, la cultura era el mejor espacio para combatir la injusticia y la desigualdad”.

Relató: “Me tocó estar en uno de los principales faros culturales del país, la UNAM. Mi cercanía con ella fue alentada por mis maestros de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales. Gracias a ellos pude comprender mejor cómo vincular los quehaceres políticos con el arte y las humanidades”.

Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural, destacó que la defensa de la vida cultural en México ha sido la impronta de Estrada. “La cultura ha sido para él una actitud ante la vida. Es un legado que la Universidad celebra, reconoce y alimenta”.

Tatiana Cuevas, directora general de Artes Visuales y del MUAC, recalcó que la vocación y compromiso sostenido con el arte y la cultura de Estrada Rodríguez han sido decisivos para el desarrollo de la vida cultural de México y, en especial, de esta casa de estudios. Valga como ejemplo, detalló, su impulso para la existencia de este Museo, ambiciosa iniciativa que ha tenido un impacto en la Universidad y en el campo museístico, artístico y cultural, tanto nacional como internacionalmente.

Rolando Cordera Campos, profesor emérito de la Facultad de Economía, reconoció a Gerardo Estrada como un universitario comprometido con la palabra, la academia y una concepción amplia de la cultura como vínculo social. Subrayó su trayectoria de más de 50 años como profesor, observador de la vida político-social, promotor cultural y servidor público, así como su desempeño en cargos como la dirección de Radio Educación, la dirección de Literatura de Bellas Artes y la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. También lo ubicó como parte de una generación que contribuyó al camino de México hacia el cambio político y la democracia.

Graciela de la Torre, directora fundadora del MUAC, calificó a Estrada como figura clave en la construcción y consolidación de la política cultural contemporánea en México, así como del fortalecimiento de la vida cultural de la UNAM.

Una constante en él ha sido la cultura entendida como espacio donde confluyen educación, pensamiento crítico, creación artística y responsabilidad pública. Su trabajo permitió abrir instituciones, fortalecer otras, renovar infraestructura y, sobre todo, colocar a la cultura en el centro de la vida pública.

La escritora y periodista Adriana Malvido remarcó que, más allá de sus décadas en la docencia, la investigación y la gestión cultural, lo que distingue a Gerardo Estrada es su perspectiva: una mirada sociológica desde la trinchera cultural para entender a la sociedad y ejercer una política cultural congruente. Subrayó la convicción de Estrada de que la cultura articula la vida social y su decisión de impulsar el cambio y la conciencia crítica a través del arte, labor por la que llega a los 80 años con integridad y amplio reconocimiento de la comunidad y de varias generaciones.

Finalmente, José Woldenberg, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, dijo que Gerardo Estrada comprendió que los jóvenes universitarios, debían nutrirse de lo mejor de las artes y las manifestaciones culturales.

En la ceremonia, el Rector hizo la entrega de un reconocimiento al homenajeado, y se proyectó el video La difusión de las artes y la cultura mis trincheras, Gerardo Estrada. Asistieron autoridades universitarias, familiares y amigos, funcionarios y autoridades vinculadas al fomento de la cultura.

Foto: cortesía Gerardo Estrada.
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