Congreso Internacional e Interinstitucional de Trabajo Social

Humanismo, territorio y bienestar en la transformación de la salud

Foto: Francisco Parra.

La salud no puede comprenderse únicamente como la ausencia de enfermedad ni reducirse a la atención clínica. Se construye también en las condiciones de vida, las relaciones familiares y comunitarias, en el acceso a los derechos, las oportunidades de desarrollo y en la posibilidad de vivir con dignidad, afirmó Carmen Casas Ratia, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM.

En ese sentido, esa especialidad tiene una gran responsabilidad. “Nuestra profesión acompaña a las personas, familias y comunidades, reconoce sus capacidades, identifica desigualdades que afectan sus trayectorias de vida, y contribuye a construir respuestas institucionales más humanas, pertinentes y cercanas a la realidad de cada territorio”, detalló en la inauguración del 2º Congreso Internacional e Interinstitucional de Trabajo Social: “Humanismo, territorio y bienestar en la transformación de la salud pública”.

Hablar de humanismo en los servicios de salud, dijo, significa reconocer que detrás de cada expediente existe una persona con una historia, necesidad o preocupación, expectativas y derechos; e implica promover un trato digno, respetuoso y sensible. “Hago votos porque este encuentro nos permita reafirmar que la transformación de la salud pública requiere conocimientos, pero también empatía”.

Este Congreso es asimismo una expresión del valor de las instituciones. Ninguna de ellas puede responder por sí sola a los complejos desafíos sociales y sanitarios de nuestro tiempo. Se requiere colaboración, diálogo, corresponsabilidad y voluntad para compartir saberes y experiencias. La articulación entre universidades, instituciones de salud, organismos públicos nacionales e internacionales, organizaciones profesionales y comunidad, permite fortalecer las respuestas y ampliar los horizontes, agregó.

La secretaria de Salud de Ciudad de México, Nadine Gasman Zylbermann, recalcó que la salud no depende sólo de la atención médica; está relacionada con las condiciones en las que nacemos, crecemos, estudiamos, trabajamos, vivimos y envejecemos. Dichas determinantes sociales explican buena parte de las diferencias y desigualdades que observamos en la salud de las personas y las comunidades, y es ahí donde el trabajo social adquiere relevancia.

Expresó su deseo de que las ideas y propuestas surgidas del Congreso ayuden a seguir construyendo una salud pública más preventiva, más cercana y profundamente humana, que trabaje con las comunidades y contribuya a reducir las desigualdades que afectan la salud. “Una ciudad que produce salud se construye con las personas y las comunidades, y ahí, las y los trabajadores sociales son indispensables”.

La diputada Miriam Valeria Cruz Flores, presidenta de la Comisión de Salud del Congreso de Ciudad de México, destacó que el encuentro ha sido desarrollado con el propósito de reconocer, revalorizar y fortalecer “a nuestra profesión”, además de impulsar la profesionalización al servicio de la nación, contribuir en la lucha por dignificar las condiciones laborales, y visibilizar la importancia de esos profesionales en la prevención de enfermedades y la atención integral de la salud.

José Rodrigo Ávila Carrasco, director de Oficinas de Representación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), recalcó que México está atravesando por una coyuntura de cambio y, nunca como ahora los trabajadores sociales tienen una labor fundamental en los servicios públicos de salud. “Esperamos que esta reunión sea rica en el intercambio de conocimientos, de experiencias, y en la autocrítica y análisis del trabajo que se realiza en nuestras instituciones”.

En tanto, Irma Leticia Canela Zambrano, presidenta del Colegio Mexicano de Profesionistas en Trabajo Social en el Área de Salud y Bienestar, señaló que el trato digno constituye un elemento fundamental de las políticas públicas y de los servicios de salud, porque responde a una necesidad y a un derecho de las personas usuarias derechohabientes y sus familias, y en ese contexto las y los expertos del campo tienen un papel fundamental.

En el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, su directora, Lecsy Macedo Calvillo, recalcó que hablar de salud es referirse a personas, familias y comunidades, y reconocer que detrás de cada caso hay circunstancias familiares, económicas y sociales, y que una atención integral no puede limitarse al tratamiento de la enfermedad; en ese sentido, el trabajo social constituye una parte esencial del círculo virtuoso de la atención de los derechohabientes.

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