La concentración de fósforo, una de las razones

Identifican posible factor detrás de la proliferación de sargazo

Participa investigador de Ciencias del Mar y Limnología en estudio publicado en la revista Nature Geoscience

Foto: Juan Pablo D’Olivo.

Un estudio publicado recientemente en la revista Nature Geoscience sugiere que el cambio climático, a través de sus efectos en las tendencias atmosféricas, ha intensificado el ascenso de corrientes de agua fría y rica en nutrientes hacia la superficie del océano (un fenómeno conocido como surgencias ecuatoriales), lo que ha aumentado el transporte y la concentración de fósforo, promoviendo la fijación de nitrógeno y detonando las floraciones masivas de sargazo que se han observado en el Atlántico tropical.

Dicho incremento en la disponibilidad de fósforo beneficia a bacterias que crecen en esos organismos acuáticos y que capturan el nitrógeno gaseoso atmosférico (N2) hasta convertirlo en una forma utilizable por las algas; a este proceso se le llama fijación de nitrógeno.

“El sargazo necesita fósforo y nitrógeno para crecer, pero aún no se sabe con certeza cuáles son las fuentes principales de estos nutrientes que alimentan las extensas floraciones del mismo”, advierte el estudio ”Equatorial upwelling of phosphorus drives Atlantic N2 fixation and Sargassum blooms“ (https://doi.org/10.1038/ s41561-025-01812-2) que fue realizado por un equipo internacional de investigadores y del que formó parte Juan Pablo D’Olivo Cordero, investigador en la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM en Puerto Morelos.

Por medio del análisis de diversos núcleos de corales fue posible reconstruir las variaciones del nitrógeno en el Caribe durante los últimos 120 años, ya que es sabido que las estructuras calcáreas de aquéllos son consideradas “archivos” que alojan huellas sobre cambios ocurridos en la composición química del océano.

“Esta investigación aporta una perspectiva temporal única. Al utilizar registros geoquímicos de corales –que funcionan como archivos naturales del océano– fue posible evaluar los cambios en nutrientes y fijación de nitrógeno en el sistema Atlántico durante más de un siglo. Esta visión histórica es fundamental para comprender la dinámica reciente del sargazo y distinguir tendencias de fondo en relación con variaciones interanuales más cortas”, afirmó el científico.

Los resultados mostraron que las dos primeras floraciones extremas de sargazo, ocurridas en 2015 y 2018, coinciden con los índices más altos de fijación de N2. “Demostramos que el exceso de fósforo procedente de las corrientes ascendentes ecuatoriales y el nitrógeno procedente de la fijación de N2 pueden explicar la mayor parte de la variabilidad del sargazo desde 2011”, describen.

Si bien es posible que haya otros factores que contribuyan al florecimiento masivo del sargazo, como la descarga de los ríos Amazonas-Orinoco; la deposición de carbono negro; el polvo del desierto del Sáhara, rico en hierro, y las temperaturas más cálidas de la superficie del mar, el artículo señala que aún no se ha encontrado una correlación directa como la hallada en esta investigación.

“Los hallazgos de este estudio son relevantes para nuestro país, ya que el sargazo que llega a las costas del Caribe mexicano proviene de esta misma cuenca en el Atlántico, por lo que identificar las causas que detonan su crecimiento es clave para anticipar cambios futuros y diseñar respuestas de manejo más eficaces”, concluyó D’Olivo.

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