Peña del Aire, geositio en Huasca de Ocampo

Impulsa la Universidad cielo oscuro en Hidalgo

Iniciativa presentada a organismo internacional; el lugar no padece contaminación lumínica y puede observarse la Vía Láctea

Al obtener la certificación podría convertirse en la primera comunidad en América Latina en ser considerada Parque de Cielo Oscuro. Foto: Peña del Aire (Facebook).

A sólo dos horas de Ciudad de México, en el Geoparque Comarca Minera, Hidalgo, expertos de la UNAM, autoridades y ejidatarios trabajan en conjunto para proteger un paraíso nocturno con un cielo que, en tiempo de secas, permite ver la Vía Láctea.

El objetivo es que se reconozca como Parque de Cielo Oscuro al geositio Peña del Aire en Huasca de Ocampo, cerca del límite estatal entre Hidalgo y Veracruz, región que queda protegida de la contaminación lumínica de Ciudad de México por la Sierra de Pachuca y que es la única en México distinguida con dos designaciones de la Unesco: Geoparque y Reserva de la Biosfera.

La iniciativa fue presentada ante la Asociación Internacional de Cielo Oscuro (IDA, por sus siglas en inglés) por Joshua Muñoz Salazar y Carles Canet Miquel, ambos del Centro de Ciencias de la Atmósfera, y Daniela Cafaggi Lemus, del Instituto de Ecología, con el apoyo de Fernando Ávila Castro, del Instituto de Astronomía.

Preservación

Muñoz Salazar explicó que las imágenes satelitales que miden la emisión de luz en las ciudades revelan cómo pese a estar muy cerca de Ciudad de México, la orografía escarpada de la zona ha permitido preservar la oscuridad del sitio, a diferencia de lo observado en otras partes de Hidalgo.

El área que se trata de certificar es relativamente pequeña respecto de la totalidad del geoparque, siendo de tres kilómetros cuadrados, y al obtener la certificación podría convertirse en la primera comunidad en América Latina en ser considerada Parque de Cielo Oscuro, destacó.

“El que se puedan observar muchísimas estrellas, incluso en noches despejadas, la Vía Láctea, es un incentivo para la población, que es lo que nos mencionan los ejidatarios, orgullosos de pertenecer a 20 por ciento de la población mundial que no se enfrenta tan agudamente al problema de la contaminación lumínica”, comentó el experto.

El parque propuesto está muy cerca de Prismas Basálticos, geositio emblemático del Geoparque Comarca Minera que es único en el mundo por su combinación extraordinaria de valores geológicos, de biodiversidad y de patrimonio cultural tangible e intangible, resaltó Canet Miquel.

“La designación de cielo oscuro servirá como instrumento para que el público que visita los prismas basálticos regrese a su casa con más información sobre el patrimonio natural, sobre los cielos oscuros, y la relevancia de asociaciones internacionales como la IDA, que escuchan todas las voces para buscar un mejor futuro para todos.”

Uno de los actores clave en la iniciativa es Ávila Castro, quien es responsable de la Ley del Cielo en Baja California que ha garantizado la protección del cielo oscuro en la Sierra de San Pedro Mártir, Baja California, donde se ubica el Observatorio Astronómico Nacional.

El también delegado de la IDA puntualizó que la asociación es muy específica con el tipo de iluminación que debe haber en la zona, por lo que se requiere un respaldo técnico de mediciones in situ y dependiendo de las condiciones del sitio se le otorga la categoría de cielo oscuro.

“La referente a Peña del Aire depende de su calidad de cielo, hay varios niveles, y precisamente las condiciones técnicas que tenga, como área, alumbrado y población, determinarán su clasificación”, precisó el astrónomo.

Una vez que se revise y cuando se implementen las recomendaciones de la IDA, la calidad del cielo podría inclusive mejorar, lo que beneficiaría a la fauna de la zona, detalló Cafaggi Lemus.

Aunque hay pocos estudios que vinculen la calidad de la oscuridad con los ecosistemas, “es importante que en México se comience a hacer y si este parque empieza a funcionar sería vital que los investigadores veamos cómo ayuda esto a la biodiversidad”, enfatizó.

Especies en riesgo de extinción

La región es hogar de especies en riesgo de extinción que se verían especialmente beneficiadas por un cielo oscuro, “como es el murciélago magueyero, que se alimenta del néctar del agave, y que en el proceso polinizan, garantizando la reproducción de estas plantas de interés para la elaboración de tequila, mezcal y muchos otros productos”, expuso la especialista.

También se encuentra en la zona el murciélago de barba arrugada, que se alimenta de insectos, reconocido por ser un efectivo control de plagas que afectan los cultivos; el murciélago lenguetón que se nutre del néctar de plantas, y el murciélago de charreteras que consume frutas, también clave para la propagación de semillas.

Los universitarios trabajan en conjunto con el Centro Turístico de Peña del Aire, el Ejido San Sebastián, el Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo y la Universidad La Salle Pachuca en la elaboración de una candidatura para el parque.

“Una designación de cielo oscuro es una insignia para reconocer el trabajo en términos de sustentabilidad que realizan los pobladores de este territorio”, subrayó Muñoz Salazar.

Finalmente, apuntó que además de promover la protección del cielo oscuro y el combate contra la contaminación lumínica, el equipo de la UNAM contribuye, junto con el Geoparque Comarca Minera, en actividades de investigación y educación alineadas con los objetivos de desarrollo sustentable, así como con la revalidación del Geoparque por la Unesco.

Brillo o resplandor artificial del cielo (relación respecto de su valor natural): las zonas en magenta, rojo, naranja y amarillo son las más afectadas por la contaminación lumínica, mientras que los tonos verdes y azules indican un cielo nocturno de más calidad. Imagen: Science Advances.
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