Participación en congreso de la sede UNAM-China
Impulsan vínculo entre academia y sector empresarial sino-mexicano
Analizan oportunidades de cooperación económica, educativa y tecnológica


Beijing, China.– La sede UNAM-China (Centro de Estudios Mexicanos) participó por primera vez en el IV Congreso de Cooperación Universidad-Empresa, organizado por la Universidad de Estudios Internacionales de Xi’an (XISU, por sus siglas en inglés), encuentro que reunió a representantes académicos, empresariales y gubernamentales de México y China para analizar oportunidades de colaboración económica, educativa y tecnológica.
La jornada se llevó a cabo en el campus Chang’an de XISU, en la provincia de Shaanxi, y congregó a más de 80 representantes de empresas de sectores como ingeniería, automotriz, energía renovable y tecnología de pantallas LED, además de funcionarios, diplomáticos, académicos especializados en estudios hispánicos, relaciones internacionales, así como profesores y estudiantes de la universidad anfitriona.
Durante la ceremonia inaugural, Deng Ying, vicerrectora de XISU, presentó la trayectoria de la institución, fundada en 1952 y considerada una de las primeras universidades especializadas en lenguas extranjeras en China. Destacó la necesidad de desarrollar nuevos mecanismos de formación de talento capaces de responder a los desafíos actuales de la globalización y la transformación tecnológica.
Adalberto Noyola, director de la sede UNAM-China, expuso el trabajo realizado por la representación universitaria desde su creación en 2012 para impulsar la movilidad estudiantil, el intercambio académico y la construcción de alianzas institucionales entre México y China.
Noyola señaló que la UNAM contribuye a estos procesos mediante su experiencia académica y su capacidad para generar vínculos de largo plazo con universidades, organismos gubernamentales y actores sociales. Asimismo, reconoció que el contexto geopolítico actual presenta desafíos para la cooperación bilateral, pero hizo hincapié en la relevancia de fortalecer la colaboración entre universidades y empresas como un mecanismo para construir relaciones duraderas más allá de las coyunturas políticas.
Diálogo sobre inversión
En las mesas de trabajo los panelistas coincidieron en que existen grandes oportunidades para fortalecer las inversiones y el comercio bilateral, y plantearon que uno de los cambios de perspectiva más necesarios para las empresas chinas es reconocer a México no únicamente como un corredor de acceso al mercado estadunidense, sino como un destino de inversión por sí mismo. Con una población de más de 130 millones de personas y una economía con amplia capacidad de consumo, el mercado mexicano representa una oportunidad que no debe supeditarse a su vecindad geográfica con Estados Unidos.
En ese sentido, los panelistas subrayaron la importancia de que las empresas chinas transiten de un modelo de exportación de productos terminados hacia esquemas de inversión directa que incluyan la instalación de plantas de producción en territorio mexicano. Esta modalidad no sólo genera empleos y valor agregado local, sino que permite a las compañías chinas aprovechar los estímulos fiscales disponibles para la inversión extranjera en México y consolidar una presencia más sólida y sostenible en el largo plazo.
En la mesa redonda organizada por la UNAM-China, Francisco Antonio Alfonso, segundo secretario para Asuntos Comerciales y de Inversión de la Embajada de México en China, indicó que México ocupa la posición 13 entre las economías del mundo, con un producto interno bruto de 1.86 billones de dólares en 2025. Resaltó que ese mismo año la inversión extranjera directa alcanzó un récord histórico de 40,800 millones de dólares, ubicándolo como el undécimo receptor mundial de IED, el tercero entre los países de la OCDE y el segundo en América Latina.
Desde la academia, Adalberto Noyola recalcó el potencial de la colaboración entre universidades y empresas para impulsar la innovación. Expuso ejemplos de desarrollos tecnológicos generados por la UNAM y mencionó la importancia de mecanismos como las empresas derivadas (spin-offs), la propiedad intelectual compartida y los proyectos conjuntos de investigación para fortalecer la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo.
Al cierre, el moderador Raúl L. Parra, coordinador de Comunicación y Vinculación de la sede, enfatizó el valor de reunir en un mismo espacio a representantes de la academia, el gobierno y el sector privado para fortalecer el diálogo y la cooperación, ya que la convergencia de estos actores refleja el interés compartido por ampliar la presencia y la colaboración entre ambos países en ámbitos académicos, económicos y tecnológicos.