Espacio de inclusión y bienestar de la comunidad

Inauguran lactario en Unidad de Posgrado

Brindará apoyo a madres estudiantes, docentes y trabajadoras para contribuir a la permanencia de las mujeres en las aulas: Cecilia Silva Gutiérrez, titular de la CGEP

La coordinadora general de la entidad, Adriana Raggi y Arizbet Cervantes. Foto: Coordinación General de Estudios de Posgrado.

Como parte de las acciones para fortalecer la igualdad sustantiva y mejorar las condiciones de bienestar en la comunidad universitaria, la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la Coordinación General de Estudios de Posgrado (CGEP), inauguró un lactario en la Unidad de Posgrado, un espacio destinado a apoyar a las madres en etapa de lactancia.

La inauguración fue encabezada por la titular de la CGEP, Cecilia Silva Gutiérrez, quien estuvo acompañada por Adriana Raggi Lucio, profesora de tiempo completo de la Facultad de Artes y Diseño y tutora del Programa de Posgrado en Artes y Diseño; Arizbet Cervantes Altamirano, alumna de la maestría en Artes y Diseño, y Jennifer Escobar Medina, de la Dirección de Políticas de Igualdad y No Discriminación de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM.

Al acto asistió también Guadalupe Barrena Nájera, defensora de los Derechos Universitarios, Igualdad y Atención de la Violencia de Género y las coordinadoras y coordinadores de distintos programas de posgrado y personas integrantes de la comunidad académica y estudiantil, quienes atestiguaron la apertura de este espacio orientado al bienestar y la inclusión.

La creación de este espacio implica avanzar en la construcción de entornos universitarios incluyentes, al reconocer que la maternidad no debe constituir un obstáculo para la participación activa de las mujeres en la academia. En este sentido, la iniciativa responde a una necesidad real dentro de la comunidad, donde cada vez más mujeres combinan sus estudios de posgrado con la crianza.

Durante su intervención, Cecilia Silva Gutiérrez destacó los desafíos que históricamente han enfrentado las mujeres en el ámbito académico al ejercer la maternidad. “Hablar de ser madres y académicas se dice fácil, pero es una tarea verdaderamente complicada”, señaló.

Recordó, por experiencia propia, que además de las exigencias propias de la formación académica, muchas mujeres quedan expuestas a cuestionamientos y obstáculos.

“Cuando estuve embarazada y nacieron mis hijos, me hubiera encantado tener un lugar como éste en mi facultad, un lugar donde me sintiera segura y apoyada; eso es lo que queremos hoy en la Unidad de Posgrado”.

Añadió que este tipo de acciones buscan generar un entorno más humano y solidario: “Queremos que todas las madres se sientan bien, cuidadas y acompañadas; que sepan que aquí las apoyamos”.

La coordinadora general también destacó el sentido comunitario que impulsa esta iniciativa: “Desde antes de nacer, todas las personas son bienvenidas; aquí formamos una gran familia”.

Por su parte, Jennifer Escobar Medina resaltó la relevancia de este tipo de acciones para avanzar en la equidad dentro de las instituciones educativas. “Es un espacio necesario para garantizar la corresponsabilidad de las instituciones con las mujeres estudiantes”, afirmó la académica de CIGU.

Asimismo, subrayó que su implementación responde a una demanda histórica: “Que estas acciones se concreten es fundamental; es una deuda con las mujeres. No sólo es un derecho de las madres, también es de las y los bebés contar con un espacio digno”.

Desde la perspectiva estudiantil, Arizbet Cervantes Altamirano destacó el impacto de este tipo de espacios en la vida académica. “Representa un gran logro para las mujeres madres estudiantes del posgrado. La alimentación con leche materna es fundamental para la supervivencia y el bienestar de los bebés”.

El lactario ofrece condiciones adecuadas de privacidad, seguridad y comodidad, en las que las usuarias pueden amamantar o extraer la leche materna.

Con esta iniciativa se busca impactar en la permanencia de las mujeres en programas de posgrado, contribuyendo a reducir brechas de desigualdad que históricamente han limitado su desarrollo académico y se asume el compromiso de continuar impulsando políticas institucionales que favorezcan la vida académica, laboral y personal de la comunidad.

El lactario de la Unidad de Posgrado se suma a otros espacios de este tipo que ya existen en distintas entidades académicas de la UNAM, como parte de una estrategia institucional orientada a reconocer y visibilizar el trabajo de los cuidados maternos en la vida universitaria.

Más allá de su función práctica, el nuevo lactario también tiene un profundo valor simbólico: contribuye a normalizar la maternidad dentro del ámbito académico y a transformar las condiciones estructurales que históricamente han limitado la participación plena de las mujeres en los estudios de posgrado.

Con iniciativas como esta, la Universidad Nacional avanza hacia la consolidación de entornos más justos, incluyentes y humanos, donde la maternidad y la vida académica no son caminos excluyentes, sino parte de un mismo proyecto de vida.

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