Cierra el círculo democrático

Prensa libre, necesaria para ejercer el derecho a la información

Sólo puede cumplirse cuando hay un acceso expedito a los archivos, contratos, gastos y procesos de las instituciones públicas: María Andrea Giovine Yáñez, directora de Investigaciones Bibliográficas

En la era de la desinformación y las fake news, el periodismo profesional tiene el mandato de proporcionar información verificada y contextualizada. Al publicar datos obtenidos a través de las leyes de transparencia y otros mecanismos, la prensa cierra el círculo democrático, afirmó María Andrea Giovine Yáñez, directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB) de la UNAM.

En la inauguración de la Jornada Académica para conmemorar el Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información (que se conmemoró el 28 de septiembre), señaló que esta fecha es un llamado a los gobiernos a fin de que fortalezcan sus marcos legales de transparencia, y a la sociedad para que use activamente esa facultad. Se trata, dijo, de una reafirmación de que la prensa libre, actuando como intermediaria, es indispensable para que el derecho a saber de cada persona se convierta en una realidad efectiva.

Giovine Yáñez recordó que el 28 de septiembre se erige como un recordatorio esencial de un pilar democrático ineludible: el derecho de acceso universal a la información. “Esta conmemoración no es un mero acto simbólico, sino el reconocimiento global de que la información es poder y un derecho humano instrumental para el ejercicio de todas las demás libertades”.

El camino hacia la oficialización de esta fecha, rememoró, inició con el movimiento de la sociedad civil que celebraba el día internacional del derecho a saber, esfuerzo impulsado por activistas y organizaciones que comprendieron que la transparencia no debe ser una concesión del Estado, sino una obligación intrínseca de todo gobierno democrático y sus instituciones.

El reconocimiento formal se dio por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 2015; posteriormente la fecha fue adoptada por la Asamblea General de la ONU en 2019. Su base legal reside en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual consagra que todo individuo puede ejercer este derecho en tres dimensiones principales: libertad de opinión, de expresión y a la información, esencial para el periodismo.

En el Auditorio José María Vigil del IIB, la universitaria refirió que la historia de este derecho es la de la lucha por limitar el poder arbitrario y consolidar la transparencia como la norma y no como la excepción. El derecho de acceso a la información y la libertad de prensa caminan de manera paralela y se fortalecen mutuamente.

Para el periodismo no se trata de una ventaja, sino de su materia prima fundamental: su papel democrático sólo puede cumplirse cuando hay un acceso expedito a los archivos, contratos, gastos y procesos de las instituciones públicas, y en la Hemeroteca Nacional de México (HNDM) se realizan diferentes mecanismos para garantizar que la información se preserve y llegue a manos de los lectores, concluyó.

En su momento, Fiorella Mancini, secretaria académica de la Coordinación de Humanidades, dijo que sin información transparente y accesible, la ciudadanía no puede tomar decisiones conscientes ni participar plenamente en la vida pública. De igual manera, no es posible hablar de una democracia consolidada sin el derecho a la información y a la libertad de expresión.

Pero, no basta con que la información esté disponible, debe ser comprensible y accesible para garantizar el acceso a este derecho esencial. “Por siglos se ha dicho que la información es poder; siguiendo ese reconocimiento ancestral, se trata de un recurso que nos permite conocer nuestros derechos y consolidarlos”, aclaró.

No puede dejarse de lado, acotó, la importancia de este derecho fundamental en el avance de la humanidad, incluso forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 aprobada por Naciones Unidas para alcanzar un mundo más próspero, inclusivo y sostenible.

En el caso del acceso a la información, además, se pretende generar indicadores con respecto al número de países que adoptan e implementan garantías constitucionales, legales y normativas para su acceso público. Es necesario recordar que el derecho a la información permite el desarrollo y la garantía del cumplimiento de otros derechos humanos.

La coordinadora de la HNDM, Ana Laura Peniche Montfort, recordó que en el marco del Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información “nos reunimos para reflexionar sobre la importancia de ese derecho fundamental y el papel vital que las instituciones como la nuestra desempeñan en su garantía y difusión”.

Ante las crisis de los grandes relatos y la fragmentación de la información, el acceso a fuentes primarias y verificadas se convierte en una necesidad imperiosa. Es aquí donde la HNDM cobra una relevancia incalculable: el resguardo de la historia publicada en nuestra nación, desde el primer periódico hasta las ediciones más recientes.

“El derecho a saber es un músculo que debe ejercitarse con constancia y dedicación y la Hemeroteca es el gimnasio de ese derecho”, finalizó.

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