“Tejedoras y tejedores” comunitarios

Inicia proyecto para la construcción de cultura de paz

Mario Luis Fuentes en la Prepa 1. Foto: Víctor Hugo Sánchez.
Inició en la Escuela Nacional Preparatoria No. 1 Gabino Barreda la primera etapa del proyecto comunitario “Tejedoras y tejedores para la construcción de cultura de paz”, cuyo propósito es generar un acercamiento para abrir espacios incluyentes, interactivos/participativos de reflexión, diálogo y recuperación de narrativas vivas sobre esa temática.

La iniciativa es impulsada por el Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ), cuya titular, Leticia Cano Soriano, explicó que el proyecto está conformado por tres etapas, “esta es la primera de ellas, denominada reconocimiento y acercamiento comunitario, con la que se harán intervenciones conjuntas que hagan sentir a la colectividad parte de la iniciativa”.

Detalló que se busca que la comunidad acoja estas y otras actividades y se sientan parte de un proyecto que tiene como propósito realizar una labor constante para construir cultura de paz en cada uno de los planteles del bachillerato universitario: los nueve de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y los cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades.

En presencia del director de la ENP 1, Axayácatl Guzmán Roque, la universitaria destacó que esta acción está relacionada con la construcción de cultura de paz en el bachillerato para desarrollar un proyecto incluyente en la UNAM.

Dijo que esta es una iniciativa que se articula con otras instancias de la Universidad, y cuenta con el apoyo de la Fundación UNAM, entidad que incentivará la participación del alumnado en un concurso de ensayo sobre las conversaciones Cultura de Paz, producto de esta primera etapa de acciones comunitarias.

La primera sesión

En esta primera sesión del proyecto, en la que asistieron alumnos de los turnos matutino y vespertino, participaron Mario Luis Fuentes Alcalá, investigador del Programa Universitario sobre Estudios del Desarrollo, y las especialistas del Programa de Construcción de Paz de la Facultad de Psicología (FP), María de Lourdes Valenzuela y Gómez Gallardo, Georgina García Rodríguez y María Hortensia García Vigil.

En sesión vespertina, Mario Luis Fuentes Alcalá sostuvo que vivimos en un mundo donde están presentes todas las violencias, que no sólo son físicas, sino también verbales, “la forma de ver o no al otro, o bien cuando de pronto te encuentras a alguien y le dices ‘hola’ sin nombrarlo. Ver a los otros y llamarlos por su nombre es cultura, es la manera en que nos relacionamos con las demás personas”.

En presencia de la directora general de la ENP, María Dolores Valle Martínez, resaltó que el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, apoyó la necesidad de fortalecer la cultura en general, pero esto no significa sólo ir a museos o conciertos, sino también la manera en que convivimos, cómo nos hablamos, y ello comienza por nombrar y reconocer a los otros.

El PUCPAZ, precisó, busca construir o fortalecer una cultura, “lograr que se articulen y acompañen; necesitamos que esta generación se vuelva una red de amigas y amigos, que hagan comunidad”.

De alguna manera, “cultura para la paz es ayudarles a pensar, a mirar, a comunicarse con los demás, pero también a respetar a los que no son sus amigos, tratar de estar en paz consigo mismos y ayudar a que todos nos sintamos bien, a enfrentar los desafíos de la vida, así como reconocer a los otros, ser solidarios y humanistas”, apuntó.

Por la mañana, las expertas de la FP, María de Lourdes Valenzuela y Gómez Gallardo, Georgina García Rodríguez y María Hortensia García involucraron a la comunidad en una serie de dinámicas para que nombraran algunos problemas y situaciones que consideraron violencia entre su comunidad; señalar aspectos de cuidado mutuo y buen trato; acciones que contribuyen a la paz, respeto, tolerancia mutuos, así como a formar equipo.

Las especialistas indicaron que vivimos en un ambiente en el que las redes sociales, en especial entre las personas más jóvenes, las atrapan y hacen vivir situaciones de violencia, aunque no es exclusiva de este grupo, también lo es en la población general del país y en el ámbito global.

Asimismo, para que las y los estudiantes se integraran y comunicaran que entendían por violencia y como contribuir a erradicarla en sus ambientes, las universitarias los hicieron partícipes de una serie de ejercicios relacionados con la escucha activa, comunicación asertiva y establecer cómo poder sentirse en comunidad.

Consideraron que la juventud es parte importante de la solución de los problemas a los que nos hemos acostumbrado y sentir que no sólo los estudiantes, directivos y gobernantes tienen responsabilidad con su comunidad, también de forma individual nos corresponde contribuir a la solución de problemas en nuestra familia, barrio, comunidad y nación.

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