Zaguero en Pumas

Jesús Rivas, el regreso de un canterano

“Garra, intensidad, ganas, coraje, agresividad, en el buen sentido del término, es lo que me identifica”

Foto: Club Universidad Nacional.
A veces, la vida otorga segundas oportunidades después de un aprendizaje. Jesús Rivas, lateral derecho de Pumas, vive su segunda etapa en el Club Universidad Nacional, en el que se formó como jugador profesional y con el que, ahora, después de un año fuera como jugador de Puebla, regresa más maduro, ilusionado y consciente de la jerarquía de esta institución.

“Estoy en casa otra vez. No hay nada como eso. Estoy feliz y disfrutando esta segunda etapa. Aprendí mucho. En temas futbolísticos, tomé experiencia, encontré otro tipo de presión. Creo que maduré más y, fuera del Club, tuve que vivir solo, valerme por mí mismo en días que no podía depender de mi familia. Regreso más maduro, con más motivación y con mejor enfoque. Valoras muchos detallitos, que son más comodidades, que cuando sales no los encuentras. Tal vez pueden ser las instalaciones, desde las mismas comidas, el gimnasio, las canchas, tan sólo el lugar donde entrenas. Creo que aquí en Pumas en un momento ya no estuve teniendo mucha participación, entonces pienso que sí necesitaba salir a buscar otros rumbos, abrir los ojos para saber lo que es estar en otro club como Puebla, que es un gran club, lo valoro, lo respeto y le agradezco”.

Rivas llegó al conjunto universitario en 2015 para iniciar su proceso formativo en fuerzas básicas. Su trabajo, perseverancia y disciplina lo llevaron a crecer y a ser considerado con el primer equipo varonil en 2019, durante el torneo de Copa MX; ese mismo año levantó su primer trofeo como jugador auriazul en la categoría sub-17.

El sueño y el esfuerzo no pararon ahí. La preparación constante y sus características en el terreno de juego le otorgaron, en el Clausura 2020, la oportunidad de debutar en primera división, en la que estuvo alternando con categorías menores, donde levantó su segundo título, en el Apertura 2022, con la categoría sub-20. Desde entonces, su persistencia fue clave para un proceso lleno de altibajos, aprendizaje, crecimiento y decisiones importantes.

Para el Clausura 2025, el canterano felino salió por primera vez de la institución para defender a Puebla, equipo con el que jugó durante dos torneos, sumando 20 partidos jugados y decenas de lecciones que le permitieron regresar a casa con la madurez para afrontar un nuevo reto y cumplir ese sueño que, desde niño, ha sido su motor e impulso para entrenar y prepararse día a día: ser campeón con Pumas.

“Creo que necesitaba experimentar ese año para venir a explotar lo que quiero hacer: algún campeonato con Pumas, ya lo logré en básicas, espero que sea con primera división. Mi proceso siempre ha sido de mucha constancia, persistencia. Ha habido momentos buenos y malos. Siempre he salido de las veces que más me ha costado. Ahorita, algunos lo podrán haber visto como malo el haber salido, pero yo lo vi como una buena experiencia para experimentar otras cosas y aprender aspectos que no veía. Me cambió el panorama, la visión de cómo sentirme en la cancha, de cómo valorar las cosas en el campo y cómo desenvolverme dentro y fuera”, reconoció.

Ahora, Rivas vuelve a casa como un canterano de experiencia, capaz de aconsejar y guiar a las nuevas generaciones, esos jóvenes que, como él, buscan cumplir el objetivo de debutar y consolidarse en el balompié mexicano. Sabe que no es tarea sencilla, pero tiene claro los valores y las características esenciales para portar los colores azul y oro.

“De cierto modo te impacta ser canterano con experiencia. Van pasando los años y ya no eres ese chavo. Ahora te toca a ti guiarlos por ese camino, contarles tus experiencias y exigirles como te exigieron a ti o enseñarles lo que a ti te funcionó, lo que aprendiste en el camino. Creo que muchos tienen buenas capacidades, y si los guían bien, no sólo por los demás compañeros, sino por los directivos, por los que realmente vean por sus carreras, van a ser buenos jugadores. Nadie sabe lo que es esa identidad que tiene el canterano de Pumas. A lo mejor, en otros equipos será diferente, pero no representan lo que es Pumas, lo que es la Universidad, la Cantera y lo que te ha marcado por estos años: la garra, la intensidad, las ganas, el coraje, la agresividad, en el buen sentido del término. Eso es lo que me identifica como canterano. Se están haciendo bien las cosas y creo que el canterano de Pumas tiene otra mentalidad y si se le guía bien, puede hacer grandes cosas”, comentó.

Para Jesús Rivas, Pumas es sinónimo de hogar. En la institución ha pasado gran parte de su vida y le ha otorgado la oportunidad de crecer, no sólo como futbolista, sino como persona. Con su regreso, el compromiso está renovado: entregará el alma por estos colores, por regresar a este equipo a lo más alto, por él y por todos los canteranos que entrenan día a día por alcanzar esa meta de convertirse en futbolistas profesionales.

“Ahora podrán ver de mí mucha entrega, mucha intensidad. Creo que es una buena etapa para mí. Me sirvió la experiencia de salir. Daré todo y creo que voy a hacer un buen torneo y me va a ir bien. Pumas es mi casa, mi hogar, me ha dado muchas cosas. Me ha abierto las puertas para estar hoy aquí, cumplir mi sueño, para sacar a mi familia adelante. Te impregna esa manera de vivir, de siempre querer mejorar, de ser intenso en buscar tus sueños, en trabajar… En eso se ha basado mi vida, en persistir, en resiliencia”, concluyó.

También podría gustarte