La Biblioteca Central, 70 años entre piedra y celulosa

La Tuna de Contaduría y Administración acompañó el festejo. Foto: Francisco Parra.

La mañana del 23 de abril de 1956, en el número 88 de Gaceta UNAM, la página cuatro contenía una nota breve: “Ha quedado abierta al público la Biblioteca Central de la Ciudad Universitaria, que dirige el maestro Tobías Chávez. Los 20 mil volúmenes de que dispone hasta ahora la mencionada Biblioteca están listos para el acceso del público, que los puede consultar, de lunes a viernes, durante doce horas y, el sábado, durante cinco horas”.

Así, su historia se ha escrito en roca volcánica y celulosa, organizada en repositorios, pero también en millones de vidas que han sido impactadas desde su apertura el 5 de abril de 1956, por el conocimiento atesorado al interior de esa fachada de cuatro mil metros cuadrados cubierta con la técnica de mosaico de piedras.

La existencia de la Biblioteca Central está ligada indisolublemente a la de su mural “Representación histórica de la cultura”, de Juan O’Gorman: el norte, la época prehispánica; el sur, el tiempo de la Colonia; el oriente, la dualidad entre tradición y progreso; y el poniente, la actividad universitaria.

Hoy, la más reciente cifra del acervo revela 656 mil libros; 338 mil fascículos de revistas; y 542 mil tesis; además de una colección del Fondo Antiguo que resguarda documentos manuscritos e impresos, así como ediciones facsimilares, cuyas fechas de publicación están comprendidas entre los años 1491 y 1800.

Las siete partidas de Alfonso el Sabio, del siglo XV, un incunable, ejemplar que se fraguó en las imprentas de Gutenberg, es el tomo más antiguo con el que cuenta la Biblioteca Central.

En ceremonia conmemorativa realizada en la explanada de dicho inmueble, Diana Tamara Martínez Ruiz, secretaria de Desarrollo Institucional, afirmó que, en estos 70 años el mural, con cada uno de sus mosaicos, ha logrado mostrar la síntesis perfecta y perdurable de nuestra identidad cultural.

“Al ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2007, junto al Campus Central, nuestra Biblioteca trascendió lo material, se convirtió en el rostro global de la UNAM, el más fotografiado, el más reconocido”, resaltó.

En este 2026, abundó, cuando conmemoramos 475 años de la presencia de la Universidad en nuestro territorio, su rol se amplifica, porque las bibliotecas son espacios seguros que construyen comunidad, igualdad y saberes compartidos.

Elsa Margarita Ramírez Leyva, directora general de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información, acompañada de Verónica Soria Ramírez, subdirectora de Servicios Bibliotecarios y de la Biblioteca Central, informó que, con motivo de este aniversario, se sigue transformando dicho recinto. “Por eso consideramos cambios importantes y duraderos. Por ejemplo, ya se instaló un piso ecológico adecuado que no sea ruidoso y estantería resistente que no dañe el material bibliográfico”, detalló.

Momentos después, la Tuna de la Facultad de Contaduría y Administración entonó gallardamente “Las mañanitas”.

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