Conversatorio por la paz, justicia y derechos humanos
La desigualdad es el problema fundamental del mundo: Ángel Pujol


Para caminar hacia una sociedad donde haya más justicia es indispensable trabajar en llegar a acuerdos, es decir, no sólo realizar una acción que nos conduzca de un lado a otro, sino que dirija a dos personas en una dirección común y a la construcción de algo que no existe, donde se puede fracasar, pero también tener éxito, reflexionó el doctor honoris causa por la UNAM, Ángel Gabilondo Pujol.
El filósofo español participó en el Conversatorio por la Paz, la Justicia Restaurativa y el Respeto a los Derechos Humanos, reunión moderada por José Narro Robles, exrector de la UNAM y titular de la Cátedra Extraordinaria Educación para el Desarrollo Social y Humano, y por Leticia Cano Soriano, titular del Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ).
Pujol, exministro de Educación en España, destacó que la desigualdad es el problema fundamental del mundo, y esto incluye los derechos, porque los demás no son lo de menos, es decir, “soy más libre cuando ustedes lo sean y viceversa, si no soy libre de verdad, a ustedes los haré menos libres”.
Uno de los mayores problemas en el mundo es la pobreza, que representa exclusión y es clave fundamental de la xenofobia y el racismo, por eso es muy importante saber que mientras una sola persona en el planeta no sea libre no podemos sentirnos libres, explicó el exrector de la Universidad Autónoma de Madrid.
Por otra parte, Esther Giménez-Salinas, síndica de Greuges, Cataluña, y exrectora de la Universidad Ramón Llull, consideró que los niños, adolescentes y jóvenes siguen siendo los grupos más vulnerables en cuanto a la protección de sus derechos y acceso a la justicia.
Ante estudiantes de los planteles 2, 4 y 5 de la Escuela Nacional Preparatoria, la Escuela Nacional de Trabajo Social y las facultades de Economía y de Enfermería y Obstetricia, entre otras, reunidos en el Auditorio Dr. Héctor Fix-Zamudio del Instituto de Investigaciones Jurídicas, la defensora de las personas en Cataluña precisó que cuando alguien (sin importar su edad) no puede ejercer todos los derechos, otros decidirán por él.
Giménez-Salinas dijo: “Los adultos estamos poco acostumbrados a escuchar y menos a ponernos en la piel del otro. En mi experiencia hemos encontrado a muchos jóvenes y adolescentes con una clara violación a sus derechos humanos por decisiones que ellos no tomaron, que no se les escuchó y con un gran nivel de vulneración.
También indicó que es necesario indagar de qué manera se deben hacer las cosas para que adolescentes, jóvenes y niños tengan la capacidad de decidir y no depender siempre del mundo de los adultos.
Momentos antes, al inaugurar el encuentro, Miguel Armando López Leyva, coordinador de Humanidades, enfatizó que la UNAM está comprometida con la promoción, respeto y garantía de los derechos humanos, en virtud de lo cual toma decisiones institucionales. En agosto del 2025 se puso en marcha el Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias que hoy coordina este Conversatorio.
López Leyva resaltó: “Frente a las expresiones de violencia que atestiguamos en México y el mundo, estamos convencidos de que la paz entre países y al interior de las sociedades es posible, que la vida sin violencia es una aspiración legítima, razonable y alcanzable, por lo que vale la pena unir esfuerzos”.
Durante su participación, Mónica González Contró, directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas, destacó que ante escenarios en los que ha escalado la violencia se debe comenzar un proceso de intervención para que mediante acuerdos se termine con esta situación, con una participación activa que escuche a todas las personas.
González Contró expresó: “La justicia restaurativa no se enfoca en imponer una pena, sino que considera la reparación y formación de quienes estuvieron involucrados. Desde este instituto comenzamos a reflexionar en torno a esta herramienta que no ha sido eficaz para poner fin a la violencia. Por ello es necesario analizar estos temas, que se reflexione sobre la dignidad de cada persona y que cada habitante en el mundo pueda realizar su proyecto de vida con libertad, autonomía y su dignidad respetada”.