Red de Macrouniversidades Públicas

Reflexionan sobre los desafíos geopolíticos de AL y el Caribe

El foro reunió en Santiago de Chile a 37 instituciones de educación superior de 20 países de la región y se consolidó como un espacio en defensa de la autonomía universitaria

Foto: Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales.

Santiago de Chile.- En un encuentro marcado por la reflexión sobre los desafíos geopolíticos, tecnológicos y sociales que enfrenta la región, durante los días 12 y 13 de marzo de 2026 se llevó a cabo en la Universidad de Chile la XIV Asamblea General de Rectoras y Rectores de la Red de Macrouniversidades Públicas de América Latina y el Caribe, que agrupa a 37 instituciones de 20 países de la región. El foro se consolidó como un espacio vital para defender la autonomía universitaria y la educación superior como un bien público social y emitió la Declaratoria de Santiago.

En representación del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, María Soledad Funes, coordinadora de la Investigación Científica, transmitió un mensaje de unidad y compromiso. Destacó que, en un momento histórico complejo, las macrouniversidades deben fortalecer la cooperación para que la voz de la región contribuya con responsabilidad a imaginar y construir el futuro. La Red, que el próximo año cumplirá 25 años, fue creada originalmente por iniciativa de la UNAM y la Universidad Central de Venezuela para potenciar la investigación, el posgrado y la vinculación con el medio.

La rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, enfatizó que las universidades son hoy más necesarias que nunca para formar personas capaces de comprender y transformar su tiempo, fortaleciendo la democracia frente a la polarización social.

De los temas centrales fue la irrupción de la inteligencia artificial (IA). William Lee Alardín, titular de la Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales de la UNAM y Coordinador General de la Red, advirtió sobre la necesidad de establecer marcos éticos ante el progreso tecnológico, y señaló que la disputa por el uso de la IA, a menudo sujeta a las reglas del mercado, representa un desafío para la convivencia pacífica y la formación de ciudadanos críticos.

En la reunión se discutió el avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia el horizonte 2030; la creación de indicadores relativos a los rankings internacionales que tomen en cuenta la misión de las universidades públicas en la región, y la educación y el fortalecimiento del multilateralismo y la cooperación académica.

Durante el foro “Objetivos de desarrollo sostenible en las macrouniversidades”, María Soledad Funes fue enfática al señalar que el mundo no está en la trayectoria adecuada para cumplir las metas de 2030, especialmente en áreas estructurales como la pobreza y la desigualdad.

Resaltó que las macrouniversidades son fundamentales para revertir esta tendencia, ya que concentran la mayor capacidad científica de la región. Distinguió las aportaciones de la UNAM en la integración de la sostenibilidad como uno de los tres ejes del Plan de Desarrollo Institucional actual, la labor de programas interdisciplinarios como el de Cambio Climático y el de Estudios Interdisciplinarios del Suelo, este último en colaboración con la FAO y el uso de Ciudad Universitaria como un “laboratorio vivo”, ejemplificado en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel.

David Flores Nieves, miembro de la Coordinación de Planeación, Evaluación y Simplificación de la Gestión Institucional de la UNAM, apuntó que debatir los rankings internacionales suelen ignorar la función de inclusión de las macrouniversidades.

El tercer foro titulado “La educación superior en el contexto regional actual y el aprovechamiento de herramientas tecnológicas”, moderado por Sandra Lorenzano, directora del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM en América Latina, fungió como un espacio para imaginar los caminos que las instituciones deben construir ante los cambios geopolíticos y tecnológicos actuales.

La reunión concluyó con un mensaje de optimismo y esperanza, reafirmando que, a pesar de las crisis, la naturaleza de la universidad pública, siempre llena de juventud e inquietud, le permitirá adaptarse y seguir buscando respuestas ante los desafíos de los próximos años.

Al cierre de los trabajos, la Red ratificó la Presidencia y la Coordinación General de la misma en la Universidad de Buenos Aires y la UNAM, respectivamente, y acordó otorgar la responsabilidad de la Secretaría General a la Universidad de Chile.

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