Tecnología para el desarrollo, innovación para el futuro
Analizan las relaciones sino-mexicanas
Estuvieron especialistas de la UNAM, la Academia China de Ciencias Sociales y de El Colegio de México

Mianyang, Sichuan, China.- Bajo el tema “Tecnología para el desarrollo, innovación para el futuro”, se realizó el VII Seminario de las Relaciones Sino-Mexicanas, organizado entre la UNAM, la Academia China de Ciencias Sociales (CASS) y El Colegio de México (Colmex).
Investigadoras e investigadores de las tres instituciones se dieron cita en dos días de trabajo en la Universidad Suroeste de Ciencia y Tecnología (SWUST, por sus siglas en inglés), en Mianyang, para analizar, desde una perspectiva multidisciplinaria, aspectos de la agenda bilateral. En total, participaron 27 expertas y expertos provenientes de 10 instituciones de México y China, incluidas las entidades convocantes.
En el discurso inaugural, Alicia Girón, directora del Programa Universitario de Estudios sobre Asia, África y Oceanía (PUEAAO), quien encabezó la delegación de la UNAM, subrayó que la cooperación entre ambas naciones debe orientarse a que la tecnología esté al servicio del desarrollo humano y a que la innovación se comparta como bien común entre dos naciones del sur global.
Recordó que el primer vínculo institucional con la CASS se remonta a 1998, cuando el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM estableció contacto con el Instituto de Estudios de América Latina (ILAS), relación que en 1999 dio lugar al primer convenio entre ambas instituciones y que hoy sostiene el acuerdo marco vigente entre la UNAM y la CASS.
Agregó también la labor de la Sede UNAM-China (Centro de Estudios Mexicanos), a cargo de Adalberto Noyola, a la que atribuyó haber profundizado el intercambio académico y estudiantil, así como apoyar a la vinculación para crear redes de investigación conjunta con entidades chinas.
Por su parte, el secretario general de el Colmex, Luis Jaime Sobrino, habló de la importancia de esta colaboración académica entre México y China para el análisis conjunto de los grandes retos regionales y mencionó que existe un observatorio de la CASS hospedado en su institución.
Wei Nanzhi, vicedirectora general de la Oficina de Intercambio y Cooperación (BIC-CASS), se refirió a la historia del Seminario y el fortalecimiento de los vínculos institucionales entre las tres entidades, y señaló que ésta es la primera vez que el seminario se realiza fuera de Beijing y con el respaldo de una universidad, en este caso la SWUST, lo que permite ampliar la perspectiva del debate acorde con el tema central del encuentro.
Participación de académicos universitarios
En el panel “Ciencia, tecnología y energías renovables” participó Véronique Sophie Avila, directora del Instituto de Investigaciones Económicas, quien abordó el tema de la transición energética en la relación bilateral. En el panel “Ciudades inteligentes y desarrollo verde”, Mónica Cejudo, directora de la Facultad de Arquitectura, presentó una reflexión sobre el desarrollo urbano sustentable.
En el panel “Envejecimiento y seguridad social”, Verónica Montes de Oca, coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez, expuso los retos del bienestar social ante el cambio demográfico. En el panel “La IA y la educación superior”, Arturo Oropeza, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas, analizó las implicaciones de la inteligencia artificial en el ámbito educativo.
En la mesa redonda “Las relaciones México-China-EUA en el contexto de cambios regionales”, Mariana Aparicio, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, participó junto con Alicia Girón en representación de la UNAM, donde expusieron el contexto geopolítico y las implicaciones para la relación trilateral.
Nuevas vías de colaboración
El intercambio de dos días dejó sobre la mesa varias líneas de colaboración futura entre México y China. En materia energética, se planteó profundizar en el análisis de cadenas de valor, capital humano e inteligencia artificial aplicados a una transición energética justa. En torno a las ciudades inteligentes, se propuso avanzar hacia esquemas de planeación interterritorial que integren sustentabilidad, identidad cultural y tecnología con un enfoque socialmente incluyente.
Respecto a seguridad social, se subrayó la necesidad de comparar sistemas que sean a la vez justos y competitivos, atendiendo los retos del empleo informal y el papel de las mujeres y las familias en los cuidados. En el terreno educativo, se planteó desarrollar modelos que incorporen la inteligencia artificial sin perder de vista los contextos socioculturales, la ética y el pensamiento crítico, evitando que su uso profundice las desigualdades. Finalmente, en torno a las relaciones trilaterales entre México, China y Estados Unidos, se coincidió en la importancia de analizar los mecanismos institucionales de comercio y desarrollo, así como el peso de las inversiones financieras y su vínculo con los conflictos regionales.