Las CInIG y su incidencia social ante la violencia de pareja y vicaria

La violencia de pareja y vicaria continúa afectando de forma profunda la vida de miles de mujeres en México. En este contexto, la labor que realiza la UNAM por medio de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) y las Comisiones Internas para la Igualdad de Género (CInIG) se ha consolidado como un referente para visibilizar, prevenir y atender estas problemáticas desde la formación universitaria y la incidencia social.

La dimensión estructural

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2021 evidencia que la violencia en el ámbito de pareja persiste como una de las formas más extendidas de agresión contra las mujeres. Las cifras muestran que quienes se encuentran separadas, divorciadas o viudas reportan los niveles más altos de violencia (74 %), seguidas de las solteras (73.8 %) y de las casadas o unidas (66.9 %). Las violencias psicológica (18.4 %), económica (8.1 %), física (5.2 %) y sexual (2.1 %) continúan reproduciéndose como parte de relaciones basadas en el abuso de poder, la dominación y el control de las mujeres. La violencia de pareja no es un hecho aislado: constituye un problema estructural que afecta el proyecto de vida de ellas y se intensifica cuando existen hijas e hijos de por medio.

Cuando el daño continúa a través de hijas e hijos

La violencia vicaria –ejercida a través de hijas e hijos con el fin de dañar a la madre– ha cobrado relevancia debido a su impacto en las mujeres, infancias y adolescencias. Aunque la tipificación de esta conducta y la creación del Registro Nacional de Deudores Alimentarios representan avances significativos, también han generado reacciones violentas por parte de los agresores que recurren a procesos judiciales para evadir responsabilidades o profundizar el daño. Desgraciadamente, los incidentes por adeudos en pensiones alimentarias, los litigios por guarda y custodia o los regímenes de visitas se han convertido en escenarios de prolongación de la violencia, de manera que los procesos judiciales pueden extender la violencia durante años, incluso después del final de la relación de pareja.

Datos que revelan la magnitud del problema

La Red de Información de Violencia contra las Mujeres de la Ciudad de México registró en el primer trimestre de 2025 un total de cuatro mil 342 casos, de los cuales: 36.57 % corresponde a violencia de pareja; 35.97 % a violencia ejercida en relaciones de expareja.

Estas cifras muestran que la violencia persiste –y en algunos casos se intensifica– tras la separación, lo que refuerza la importancia de atender estas problemáticas desde enfoques preventivos, comunitarios y de formación universitaria.

Frente a este panorama, la UNAM ha fortalecido su labor en materia de igualdad de género. A lo largo de cinco años cada entidad y dependencia universitaria ha impulsado diversas estrategias para visibilizar los distintos tipos de violencia de género, especialmente durante el 25 de noviembre y los 16 días de activismo. En estas fechas se realizan cientos de actividades sobre violencia en el noviazgo, física y psicológica en el marco de las relaciones de pareja. Si bien estas acciones no eliminan por completo la violencia, sí contribuyen –de manera gradual y constante– a generar conversaciones, reconocer problemáticas y fortalecer la visibilización de la violencia física, económica, psicológica, sexual o feminicida, lo que permite avanzar en la atención de una de las principales problemáticas de nuestro país.

De 2021 a 2025, las CInIG han realizado más de cinco mil acciones que abarcan sensibilización, formación, prevención, acompañamiento e impulso a la producción y difusión de conocimiento. Anualmente, el trabajo de las CInIG contribuye a transformar la comprensión social de la violencia contra las mujeres desde nuestra casa de estudios.

Una labor que trasciende las aulas

Desde 2020, la formación que reciben las y los estudiantes de la UNAM busca contribuir a generar cambios culturales que repercuten directamente en la prevención de la violencia. Cada acción, charla, taller y programa formativo multiplica su impacto cuando el alumnado de la UNAM, que participa en estas actividades, lleva estos aprendizajes a sus espacios familiares, laborales y comunitarios.

Conclusión

Así, la violencia de pareja y vicaria sigue siendo un reto urgente y complejo en México. Frente a ello, la labor que realizan las CInIG constituye un aporte fundamental para visibilizar estas problemáticas, fortalecer vías de prevención desde el noviazgo y promover una transformación cultural que permita avanzar hacia una vida libre de violencia para todas las mujeres.

*DIRECTORA DE TRANSVERSALIZACIÓN DE POLÍTICAS UNIVERSITARIAS DE LA COORDINACIÓN PARA LA IGUALDAD DE GÉNERO

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