Encuentro Nacional de Instituciones Inclusivas

Las universidades públicas deben construir espacios para la inclusión

Muchas personas enfrentan barreras físicas, tecnológicas, económicas y culturales que limitan sus oportunidades de formación profesional: Fernando Macedo Chagolla, secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria

Es indispensable que las instituciones de educación superior, particularmente las universidades públicas, puedan establecer políticas que permitan construir espacios más accesibles y equitativos, los cuales hagan posible la inclusión de todos quienes forman parte de esta comunidad y la sociedad, comentó el secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria de la UNAM, Fernando Macedo Chagolla.

Al inaugurar el Encuentro Nacional de Instituciones Inclusivas de Educación Superior 2026, “Cerrando brechas, abriendo posibilidades”, el maestro en Ingeniería destacó que, día con día, muchas personas enfrentan barreras físicas, tecnológicas, económicas y culturales que limitan sus oportunidades de formación profesional.

Macedo Chagolla añadió: “Celebro la oportunidad de llevar a cabo esta reunión que da la oportunidad de compartir las experiencias y estrategias para promover la inclusión educativa en todos los espacios de las universidades de nuestro país. Esta intención, la cual es muy importante, es la que está tratando de asumir la Universidad con este encuentro”.

Precisó además que en las cuatro ediciones anteriores se habló de la tecnología aplicada a la educación inclusiva, la inclusión laboral y el empleo digno, entre otros temas, y que en 2026 las 24 instituciones participantes tienen una reconocida trayectoria en la promoción, equidad social y el respeto de los derechos humanos.

Es necesario sensibilizar tanto a las empresas para que incorporen a las personas con discapacidad al mercado laboral, como a las escuelas para que las preparen adecuadamente a fin de que contribuyan al desarrollo social y la riqueza colectiva

Desafíos

La primera conferencia magistral del encuentro –realizado en línea los días 25 y 26 de junio– estuvo a cargo de Estefanía Mirpuri Merino, directora general de la Fundación ONCE para la Solidaridad con las Personas Ciegas de América Latina (FOAL), quien habló “De la educación superior al empleo: Barreras y desafíos para la inclusión laboral de las personas con discapacidad”.

La licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra hizo hincapié en la falta de estadísticas confiables respecto a las personas con discapacidad. La ausencia de datos estadísticos, disgregados por tipo de discapacidad y país, consideró, hace muy difícil poder no sólo dar una cifra global sobre el porcentaje de quienes acceden a la educación o a un empleo de calidad, sino que complica que los gobiernos puedan construir una buena política inclusiva, la cual permita ofrecer servicios sociales para cubrir estas necesidades.

En el caso de España, la investigadora recordó que el 3 % de las personas con discapacidad acceden a la educación, y a medida que se incrementa el nivel educativo ese porcentaje disminuye hasta llegar a la educación superior con sólo el 1 %.

Lo anterior lleva, afirmó, a que el 70 % de los individuos con discapacidad no pueda acceder a un empleo, y cuando lo hace es desde la informalidad, debido, justamente, a la baja cualificación.

Mirpuri Merino reflexionó que entre las principales barreras en el entorno educativo se encuentran la falta de acceso a ambientes favorables, la carencia de libros de texto en el formato que requieren y que los docentes no cuentan con las estrategias pedagógicas para trabajar con los alumnos dentro o fuera del aula.

Ante esta situación, estimó, resulta necesario sensibilizar tanto a las empresas para que incorporen a las personas con discapacidad al mercado laboral, como a las escuelas, para que las formen adecuadamente a fin de que contribuyan al desarrollo económico y social.

Finalmente, compartió algunas de las experiencias de la FOAL, desde 1998, para apoyar a las personas con discapacidad visual de España, a quienes se ofrecen servicios sociales y capacitación para el trabajo, lo que ha convertido al organismo en el tercer empleador no público para estos individuos, con cerca de 65 mil trabajadores colocados en diferentes empresas.

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