Construcción de una cultura de paz

Llamar a los demás por su nombre, el primer paso para tejer comunidad

Se deben fortalecer los lazos humanos ante los retos de un entorno cada vez más digitalizado y desafiante: Mario Luis Fuentes, quien ofreció una conferencia en el CCH Oriente

Vivimos en un mundo complejo y violento, pero más allá de la agresión física hay violencias simbólicas que, en ocasiones, resultan más dolorosas. Mario Luis Fuentes Alcalá consideró que una de sus formas más crueles es, por ejemplo, el hecho de no llamar a una persona por su nombre.

El titular de la Cátedra Extraordinaria sobre Trata de Personas y Violencias de la UNAM señaló que llamar a los demás por su nombre es el primer paso para tejer comunidad; “sólo es posible ‘estar’ cuando reconocemos a los otros, y ello implica saber su nombre”.

Durante su charla sobre el tema, organizada por el Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias (PUCPAZ) en el marco del proyecto Tejedoras y Tejedores Comunitarios para la Construcción de una Cultura Paz y Erradicación de las Violencias en el Bachillerato UNAM. Etapa 1, el universitario resaltó la tendencia del impacto de la tecnología y las redes sociales en la comunicación y las relaciones interpersonales.

Al respecto, Mario Luis Fuentes enfatizó la necesidad de construir comunidad y fortalecer los lazos humanos ante los retos de un entorno cada vez más digitalizado y desafiante.

En la Sala 2 de Audiovisual del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente, llamó a los jóvenes bachilleres –a punto de ingresar a la licenciatura– a no perder el contacto con sus compañeros del plantel, “hagan el esfuerzo por mantenerlo, lo cual no es sencillo, pues cada uno tiene sus historias, sus vidas”.

Sin embargo, añadió en presencia de trabajadores, estudiantes y profesores del CCH Oriente, al llegar a la facultad también tienen que tejer redes con los otros, conocerse y aprender sus nombres, interesarse en ellos, eso es el primero.

Indicó que hoy jóvenes y adultos casi siempre traen su teléfono móvil en la mano; entonces, “no sólo estamos perdiendo la capacidad de escuchar y de ver cara a cara al otro”, sino que la dependencia a estos dispositivos nos ha llevado a “perder la mano derecha”, nos está retrayendo de nosotros mismos, aunque no de forma consciente. “Es una secuencia que ya está construida en nuestra mente”.

Vivimos, dijo, una era de transformaciones profundas en la que la tecnología se ha convertido en una extensión más de nuestro cuerpo. Ya no es nuestra mente de manera consciente la que decide buscar la “máquina”, es el subconsciente que nos impulsa a buscar la pantalla casi de forma automática.

Recalcó la necesidad de construir una relación con los otros, con las amigas, los amigos; “es lo más importante en la etapa del bachillerato y la licenciatura, integrarse a los otros, aunque hay que batallar con uno mismo y la máquina (teléfono móvil), tenemos que hacer un esfuerzo por estar con los otros”.

Asimismo, subrayó que el PUCPAZ tiene el compromiso de construir comunidad universitaria para aprovechar las oportunidades de protegerse, porque no hay duda de que ante los riesgos que pudieran vivir, “algo que podría ayudarles es la mano de otro universitario que simplemente te pregunte ¿qué te pasa, te puedo ayudar?”.

Entonces, “no renuncien a ser parte de la UNAM, formen equipo, una red, no sólo para cuando lleguen a la licenciatura; asegúrense de estar en contacto con sus amigos de esta etapa y de tejer redes con sus nuevos compañeros. Mi expectativa es que ustedes hagan lo que yo no hice: crear un México mejor”.

Diferentes proyectos

Al dar la bienvenida a los asistentes, la titular del PUCPAZ, Leticia Cano Soriano, sostuvo que el programa a su cargo, creado por acuerdo del Rector de la UNAM en 2025, impulsa diferentes proyectos; uno de ellos, estas pláticas con las comunidades del bachillerato de la UNAM, denominado Tejedoras y tejedores para la construcción de una cultura de paz y erradicación de las violencias, “para seguir avanzando en la prevención de violencias sociales”.

Sergio Reyes Pantoja, secretario académico del PUCPAZ, destacó que “no podemos construir paz en lo individual, tenemos que hacerlo desde el horizonte, la creatividad de las juventudes; “esto es algo muy importante para nosotros y forma parte de uno de nuestros proyectos de mayor corazón y con un peso enorme: el Programa de Tejedoras y Tejedores”.

Agregó que esa iniciativa en su primera etapa ha sido apoyada por Fundación UNAM, con la aportación de poco más de 80 becas mensuales como un estímulo económico para los participantes, “pero nos hemos dado cuenta de que la motivación ha sido más social, de construir y de celebrar. Estamos comprometidos y sabemos que la construcción de paz no es un objetivo, sino es un proceso que se tiene que dar a su tiempo, a su ritmo y que poco a poco se va logrando, finalizó”.

También podría gustarte