Los riesgos que vienen con la gentrificación a causa del Mundial
Entre otros, especulación inmobiliaria, desplazamiento poblacional y problemas ambientales: Luis Alberto Salinas, investigador del Instituto de Geografía
De cara al Mundial de Futbol FIFA 2026, que tiene como una de sus sedes a México, existen riesgos en cuanto a la gentrificación en las ciudades si no se actúa con firmeza frente a la presión inmobiliaria, advirtió Luis Alberto Salinas Arreortua, investigador titular en el Departamento de Geografía Social del Instituto de Geografía.
Como se sabe, explicó, la gentrificación es un proceso que involucra una transformación urbana espacial en el territorio, y esto implica a distintos actores. Uno es el sector público, que interviene mediante distintas medidas políticas de desarrollo, programas y demás, e incluso con cierta regulación o permisividad.
Además, está la inversión de los sectores privado, inmobiliario y comercial, por la llegada de población con mayores ingresos, mayor capital económico y cultural, y el consiguiente desplazamiento de población.
El especialista expuso que certámenes internacionales como el Mundial de Futbol o grandes exposiciones culturales evidentemente traen consigo diversas consecuencias, ya que el objetivo es atraer inversiones, y en ello el gobierno participa de manera activa, lo cual genera un impulso tanto para la inversión como para la atracción turística.
Salinas Arreortua advirtió que se trata de acciones parciales; es decir, transformaciones que se dan de forma puntual en distintos espacios de la ciudad, que ahora se concentrarán en un periodo corto de tiempo y, muchas veces, en zonas cercanas a las sedes mundialistas, como los estadios de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México.
“Y es que se busca crear condiciones para la inversión del sector inmobiliario y comercial, y esto en el contexto del Mundial puede generar rendimientos o ganancias para los inversionistas. Se busca inversión, compra de vivienda o predios, espacios para que se hagan algunas modificaciones y se puedan obtener mayores ganancias”, planteó.
Ante lo cual, dijo que evidentemente esto va a provocar desplazamiento y especulación: “Se ha mencionado que las plataformas de hospedaje digital tienen estrategias específicas. Se comenta que si alguien quisiera reservar un alojamiento cercano al Estadio Azteca desde ahora, no habría disponibilidad. Pareciera que para esas fechas ya no hay opciones, pues éstas se liberan semanas o incluso días antes del encuentro para inflar los precios”.
Por lo tanto, aclaró que estos grandes eventos deportivos y culturales internacionales inciden directamente en el aumento de los precios de los alquileres, el desplazamiento de la población local y, por supuesto, en problemas ambientales derivados de estos cambios.
En otro orden de ideas, en cuanto a las diferencias en el contexto mexicano con otras latitudes acerca de la gentrificación, afirmó que son procesos que tienen características propias porque dependen evidentemente de condiciones locales. Es decir, incluso en México es distinto lo que puede suceder con procesos de gentrificación en ciudades como Monterrey, Guadalajara o Ciudad de México.
Por ello, esto va a tener implicaciones, consecuencias y orígenes distintos, dependiendo cada caso y eso también es así en los contextos en otros países.
Al hablar en específico de Ciudad de México externó que los factores principales refieren a un proyecto de urbe “totalmente neoliberal”. Argumentó que con esto se refiere a que se procuran condiciones para generar participacion privada, la reproducción de capital por parte de los inversionistas, y esto trae distintas afectaciones.
“A eso me refiero, a que incluso el diseño de las políticas públicas o de las normativas locales lo que buscan es favorecer espacios. Es ver dónde pueden existir predios que con un uso distinto o con una intensificación de su uso puede ser más redituable y esto atrae a los inversionistas. Además, que el turismo genere una cierta dinámica de crecimiento económico hacia determinados sectores”, sostuvo Luis Alberto Salinas.
El investigador describió que lo anterior afecta a la población más vulnerable, de bajos ingresos. “Entonces, la lógica es una ciudad totalmente mercantilista en donde se busca crear las condiciones para que haya mayor inversión, sea de capital nacional o internacional, independientemente de las afectaciones que esto pueda provocar”.
En cuanto a la regulación de las plataformas digitales, en específico en Ciudad de México, declaró que, a partir de la marcha del 4 de julio pasado es cuando la jefa de gobierno de Ciudad de México presentó “el bando uno”, que considera 14 acciones para la regulación de los alquileres en general.
“En el Código Civil hubo una reforma en 2024 que establece que los incrementos de los alquileres no deberían superar el índice de inflación reportado el año anterior según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, cosa que no estaba regulada, pues teníamos muy normalizado que cada año se incrementaran los alquileres en el 10 %”.
El especialista observó que las plataformas de renta temporal, como Airbnb, han contribuido a transformar barrios populares en zonas de alto valor inmobiliario. Tradicionalmente, dijo, una vivienda se alquilaba por uno o dos años, en estancias largas; sin embargo, expresó, las gestiones de empresas inmobiliarias han impulsado un mercado de estadías cortas que permite a los propietarios obtener mayores ingresos.
En este contexto, detalló que las 14 acciones anunciadas por el Gobierno de Ciudad de México para atender esta problemática se agrupan en cuatro ejes: regulación de los alquileres; regulación de las estancias cortas –incluyendo a las plataformas digitales–; producción de vivienda social para población vulnerable, y estrategias que tomen en cuenta planes maestros, programas de arraigo y un observatorio de suelo.
“Los desalojos y desplazamientos en Ciudad de México han sido constantes desde hace, por lo menos, un par de décadas, y se han incrementado en los últimos años. Llama la atención que apenas ahora se implementen estas medidas”.
El especialista en temas vinculados a vivienda apuntó que tiene confianza en que dichas acciones no sean sólo una respuesta mediática, y finalmente se regulen tanto los alquileres como las estancias cortas.
“El año pasado hubo, en abril y en octubre una propuesta para regular las plataformas digitales. Entre otras cosas, incluía la creación de un padrón de viviendas en renta y establecía que sólo podrían alquilarse por un máximo de 180 días al año”, recordó.
“Me parece que es una reacción muy importante; sin embargo, hubo una resistencia considerable por parte de algunos actores de las plataformas digitales, quienes se ampararon, por lo que esta regulación sigue detenida. Desde el ámbito académico consideramos que ha hecho falta una participación más directa del Estado en términos regulatorios”.
Y añadió: “Entonces, aquí hay una iniciativa que esperamos sí tenga impacto y se lleve a cabo. No se trata de que sea demasiado laxa, sino de que realmente regule tanto los incrementos en los precios de los alquileres de estancias largas como la regulación efectiva de las plataformas digitales.”
Salinas Arreortua consideró que las 14 acciones son interesantes y es preciso dar un poco de tiempo para ver si efectivamente se concretan. “Viéndolas como se enunciaron, parecen que son buenas propuestas, esperemos que no queden en intenciones”.
No obstante, acotó, no escuchó alguna propuesta dentro de estas acciones que se refiriera a la regulación del sector inmobiliario: “En particular para la autorización de grandes proyectos inmobiliarios o de una gran cantidad de proyectos que muchas veces se han denunciado porque superan los niveles permitidos según el uso de suelo, la normativa actual. Ahí hay algún vacío en términos de esas acciones”, precisó el doctor en Geografía.
En ese orden de ideas destacó que el sector inmobiliario ha sido muy importante en términos de incidencia para los incrementos de los precios, por tal motivo alertó que este sector es quien accede al suelo.
“Ahí no hay alguna regulación en términos de generar vivienda social o de por lo menos que respeten las normas constructivas existentes. Me parece que todavía hace falta alguna acción concreta en términos de regulación para el sector inmobiliario”, sentenció el investigador.
Si alguien quisiera reservar un alojamiento cercano al Estadio Azteca desde ahora, no habría disponibilidad. Pareciera que para esas fechas ya no hay opciones, pues éstas se liberan semanas o incluso días antes del encuentro con el fin de inflar los precios”
No es un tema de nacionalidad
Subrayó que hay un elemento que le parece inquietante en las manifestaciones contra la gentrificación. Siempre se ha insistido en el factor de los que llegan con mayor capital cultural y económico, pero el tema para él no pasa por una cuestión de nacionalidad. “Esta población puede ser regional, extranjera o provenir de cualquier lugar; no se trata de eso”.
Reconoció que hay visiones –incluso desde la academia– que tergiversan la noción de gentrificación y señalan a un supuesto “sujeto gentrificador” que estaría desplazándose por distintos espacios para transformar colonias y barrios. “Me parece que esa es una lectura errónea, porque al definir a un sujeto gentrificador y ponerle nombre ahora se le está atribuyendo directamente al extranjero”.
Insistió en que tras la pandemia se empezó a hablar mucho de los nómadas digitales como responsables de la gentrificación, cuando no es un tema de nacionalidad. “Este fenómeno responde a múltiples actores”.
Por otra parte, manifestó que es fundamental subrayar la importancia de la movilización social. “Si hoy una problemática que lleva años existe en el centro del debate y está en el diálogo de quienes toman decisiones, también es gracias a que ha habido manifestaciones que la visibilizan”.
Remarcó que este es un punto clave, porque permite poner sobre la mesa una situación muy seria en Ciudad de México, que aunque no es nueva hoy se discute en las instancias correspondientes.
