La obra celebra los 70 años de Publicaciones

Mono González, artista chileno, realizó un mural colectivo con estudiantes

Recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas 2025 de su país. Fotos: cortesía Libros UNAM.

Para el muralista chileno Alejandro Mono González, el arte público es un acto colectivo. Desde la década de 1960 –año a partir del cual ha formado parte de la brigada Ramona Parra– ha expresado que los murales son un medio para la transformación social y la construcción, pues representan una expresión artística ligada a la calle y a los periodos históricos de su natal Chile. Galardonado este 2025 con el Premio Nacional de Artes Plásticas de su país, Mono González compartió su experiencia y su arte en un mural realizado en la fachada de la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, para sumarse a la celebración por los 70 años de dicha dependencia universitaria.

Acompañado por un grupo de estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño, a quienes impartió un taller de muralismo durante la VII Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (Filuni), el artista creó un mural donde refleja la convicción que ha sostenido cerca de seis décadas de trayectoria: “Éste es un arte que se hace desde abajo, en territorio, en la población, en la marginalidad y la periferia de la gran ciudad donde habitamos. Es un muralismo que viene de abajo hacia arriba, a diferencia del institucional, que va de arriba hacia abajo. Es una retribución a la fuente, porque siempre hay un punto de unión con el muralismo mexicano, en su dimensión social”.

Inspirado por los grandes muralistas mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, Mono González utiliza el arte callejero para expresar en colectividad, puesto que todas las manos son bienvenidas a colaborar. “Junto a la consigna o a las palabras, aparecía siempre una imagen. Esa experiencia la hemos querido mantener en todos los procesos porque el mural en territorio implica también la participación de la gente. Donde vamos a pintar, invitamos a la comunidad; no se trata de imponer, sino de integrarse y trabajar con ella”.

El artista chileno ha creado un estilo que democratiza el arte y lo acerca de manera directa a las personas. Sus trazos, símbolo de resistencia, memoria y exilio, han trascendido las fronteras de Chile y se han plasmado en espacios públicos de países como Canadá, China, Cuba y Vietnam. Ahora México se suma a esta lista con un mural que celebra siete décadas de trabajo editorial universitario.

Pintado del 28 al 31 de agosto, el mural que luce sobre el inmueble, ubicado en el número 5 de avenida del IMAN, ofrece trazos de rostros y aves, elementos característicos de la obra de Mono González, entre una paleta de colores diversa: rojos, verdes, amarillos, azules, rosas y morados conviven en un mosaico que no busca realismo, sino fuerza expresiva.

El mural no tiene nombre. “No soy partidario de colocarle título a las cosas que están en la parte urbana. Si les ponemos título, es como decirle a la gente lo que queremos que vea, y yo prefiero que la gente interprete. El arte tiene que ver con eso, con la transformación”, aclaró.

Esa interpretación también implica la construcción de una historia, la que el público observador quiera crear. Mono González explicó que, como el espectador pasa a la misma velocidad que los vehículos, “va a retener parte del mural, y según la cantidad de veces que pase irá armando una historia. Está hecho para quienes están en circulación, en movimiento, en desplazamiento. Pero también influye el movimiento de las nubes, del agua, de la luz, del sol o de la noche”.

Con 20 metros de largo y dos y medio de alto, la obra creada por Mono González junto con estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño es testimonio de un legado artístico y social. “Pertenece a todos, a la Universidad y a los alumnos. Es parte del territorio”, aseguró el muralista.

También podría gustarte