Homenaje en el IIJ por el centenario de su nacimiento
Néstor de Buen creía en la justicia y la igualdad
Referente de los derechos mexicano y laboral en el ámbito mundial: Hugo Concha Cantú


En un país marcado por las desigualdades, la pobreza y las grandes necesidades de los grupos sociales, el derecho laboral sigue existiendo como un pilar que necesita ser defendido y trabajado todo el tiempo, afirmó Hugo Concha Cantú, abogado general de la UNAM.
Néstor de Buen Lozano (Sevilla, España, 2 de diciembre de 1925-Ciudad de México, 25 de abril de 2016), después de haber sido un gran civilista, consagró su vida al derecho laboral, añadió Concha Cantú en el homenaje a quien fuera profesor emérito de la Facultad de Derecho (FD) de esta casa de estudios, en el centenario de su nacimiento.
El desarrollo de su niñez y juventud se vio marcado por la Segunda Guerra Mundial; se adaptó a nuevos contextos y vivió en París, Cuba y Santo Domingo antes de llegar a México, donde obtuvo su formación de licenciatura y doctorado en derecho en la entonces Escuela Nacional de Jurisprudencia de nuestra Universidad.
Publicó una extensa obra en el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ). “Su producción se compone por más de 60 títulos y numerosos artículos, y a través de ellos planteó discusiones fundamentales para entender la relevancia e importancia del derecho laboral mexicano, caracterizándose siempre por un enfoque crítico y progresista, orientado a la defensa de los derechos de los trabajadores y a la mejora de las condiciones laborales en el país”.
Fue un hombre culto, de convicciones, creyente de las libertades, y sobre todo de los derechos sociales, la justicia y la igualdad. Contribuyó a la consolidación de ese Instituto como una entidad de renombre nacional e internacional. Su legado en la docencia e investigación y, sobre todo, en el compromiso social, con la defensa de los derechos laborales, lo ha consolidado como “referente del derecho mexicano, y del derecho laboral en el ámbito mundial”, finalizó Concha Cantú.
En el acto, organizado por el IIJ, su directora, Mónica González Contró, mencionó que ese Instituto fue una de las “casas jurídicas” del homenajeado. Él formó parte, durante muchos años, de la Comisión Dictaminadora del Instituto y contribuyó a la vida académica de esta entidad. “Nuestra gratitud a este gran jurista, a quien debemos contribuciones de lo más relevantes, sobre todo en materia laboral, y en muchos otros aspectos del derecho”.
No sólo era un jurista que escribía libros, sino además uno comprometido con la realidad de esta nación y en especial, de las personas más marginadas y los más desfavorecidos. “Es un privilegio acoger este homenaje y agradecer su vida”, expresó.
Sarah Mis Palma León, secretaria general de la FD, mencionó “que, como estudiosa del derecho del trabajo, mi primer referente obligado es la obra escrita de Néstor de Buen. Al leerle, se entrevé conocimiento de vida, técnico, y una pluma firme traducida en crítica social. Y lo más importante, claridad y sencillez que logra atrapar e interesar al lector desde el primer momento.
Claudia de Buen Unna, maestra en derecho, especialista en mediación y ex abogada general de la Universidad Autónoma Metropolitana, en representación de la familia, refirió que su padre con cada paso construyó una existencia formidable. Al cumplirse 100 años de su natalicio, “no sólo recordamos una vida plena, un viaje extraordinario que abarcó nueve décadas; celebramos la esencia de un ser humano que desafío, amó, enseñó, y sobre todo, vivió intensamente”.
Con ética intachable y pasión inagotable se dedicó a ser el mejor abogado laboral. Para él la suya no era una profesión, sino un pilar de justicia y solidaridad. Fue un ejemplo viviente de honradez, un hombre íntegro y congruente con cada uno de sus valores.
El escritor y periodista Fernando de Buen Unna, destacó de entre los reconocimientos nacionales e internacionales que recibió su padre, el Premio Nacional de Jurisprudencia 2005 de la Barra Mexicana de Abogados, pero “el título que más atesoró fue el de profesor emérito de la UNAM, otorgado en 2003”.
A 100 años “de tu llegada, papá, lo único que te reprocho es la imposibilidad de llenar tus zapatos, pues nos dejaste un legado inmenso: lealtad, profesionalismo, justicia, sabiduría, ética y amor”.
Fernando Serrano Migallón, profesor emérito y exdirector de la FD, rememoró que su relación personal con el homenajeado inició el 5 de febrero de 1965, “cuando me dio la primera clase que recibí en la Facultad, de derecho civil, deslumbrante, donde compartió su visión de la Universidad, del derecho, de la vida universitaria”.
Un buen profesor es el que abre caminos y crea inquietudes, y en eso Néstor de Buen era extraordinario. También lo era como investigador. Además, se dedicó al litigio, para él vocacional, y tuvo una gran cantidad de facetas de actividad intelectual: pintor, narrador, escritor, periodista, crítico e historiador.
Arturo Alcalde Justiniani, profesor de la FD, resaltó la participación de De Buen en el mundo sindical, como abogado del Sindicato Mexicano de Electricistas o de los trabajadores minero-metalúrgicos, y su colaboración con el Frente Auténtico del Trabajo.
También hablaron el ex vicepresidente de la República Dominicana, Rafael Alburquerque, y Patricia Kurczyn Villalobos, investigadora del IIJ.
En el acto, efectuado en el Auditorio Dr. Héctor Fix-Zamudio del IIJ, se presentó un video con algunos pasajes de la vida y obra de Néstor de Buen Lozano en la voz de integrantes de su familia.