Ana Mendoza, zaguera central
“No me quiero ir de Pumas sin ser campeona”
La canterana extendió su contrato con el Club Universidad Nacional

Su inicio como canterana, el campeonato en fuerzas básicas, el ascenso al primer equipo, su competencia por ser titular inamovible en cada torneo y las convocatorias a la selección mexicana convierten a Ana Mendoza en una de las grandes referentes de Pumas, historia que ha construido para ser pilar en el equipo femenil universitario.
“Para mí es un orgullo porque no me imaginaba todo este proceso cuando estaba en fuerzas básicas. Es un mensaje de mucho crecimiento. Estoy orgullosa de todo el trabajo que he llevado y el desarrollo que he tenido en este tiempo. Pasaron muchas cosas y muchas emociones. Es algo muy bonito y no me quiero ir de Pumas sin ser campeona. Lo que más valoro en este tiempo han sido mis momentos más especiales de Pumas, como haber sido campeona con la sub-18, el día de mi debut y los goles que he anotado. Además, algo muy especial de este equipo son los valores que representa”.
La defensora central recientemente extendió su contrato con el Club Universidad Nacional, por lo que permanecerá en la institución por mayor tiempo, algo que contempla como un avance en su carrera. “Quiero seguir creciendo como persona. Cada torneo busco aprender cosas nuevas para que mi nivel futbolístico crezca mucho en el futuro”.
Con nostalgia, recordó las situaciones que tuvo que enfrentar en el pasado y el mensaje de motivación que quiere transmitir hacia las nuevas generaciones de mujeres que se quieren dedicar al futbol profesional en México.
“Lo más complicado que me ha tocado vivir en este tiempo son mis lesiones. He tenido dos muy fuertes, y lo más difícil fue tardar en volver a las canchas. Entonces, al verme hoy, representa mucho que las niñas quieran ser como yo y llegar a donde estoy. Eso significa que he tenido un gran crecimiento y saber esta referencia me hace ser mejor y crecer todavía más”, afirmó la zaguera.
A lo largo de 92 partidos en los que ha vestido los colores azul y oro, Mendoza considera que ha tenido una evolución en su estilo de juego y en su forma de ver el futbol. Además, pese a que han sido difíciles los sacrificios de la carrera, su mente se ha enfocado en el esfuerzo por ser futbolista profesional.
“He cambiado muchos hábitos. Quizá no he estado tanto con mi familia o mis amigos, pero hoy en día valoro mucho el esfuerzo, lo aprecio bastante. Hoy me gusta mucho salir con el balón y parecer delantera. Lo hacía en fuerzas básicas, pero ahora lo hago bastante y me genera mucha confianza para mi estilo de juego”, apuntó.
Una de las razones por las cuales quiso prolongar su permanencia en Pumas fue el proyecto que ha construido el club y los cambios favorables que ha visto a nivel deportivo y de infraestructura.
“El crecimiento ha sido muy grande. Hemos hecho récords de puntos, de victorias y hemos sido la mejor defensa. Viendo al equipo, estamos no solamente para liguilla, sino para algo más. En este tiempo ha habido bastantes cambios, muy buenos. Se ven en el vestidor, en la cancha y en cómo compite el equipo”, reconoció la defensora.
Otro de los grandes momentos en la trayectoria de Ana fue el llamado a la selección mexicana. La canterana universitaria ha llevado un proceso desde la sub-17 y la sub-20, y ahora pelea por un lugar en la máxima categoría del representativo nacional, situación que quiere aprovechar para seguir proyectando su nombre en el futbol mexicano.
“Lo que busco es consolidarme en la selección mayor, hacerme un lugar en el once titular y estar presente en el próximo Mundial. También me gustaría jugar en otro país luego de coronarme en Pumas. Éste ha sido algo muy grande para mí, también le agradezco mucho a mis compañeras, ya que sin ellas no habría tenido este crecimiento y no estaría en selección mexicana”, aseguró.
El apoyo de la afición
En su forma de ver el proceso, la afición ha sido uno de los grandes elementos que son el reflejo del crecimiento que ha tenido Pumas durante estos años. “Su apoyo es fundamental para nosotras. Hemos visto el aumento del interés de la gente, que cada vez van más al Olímpico Universitario. Eso también es respuesta al crecimiento que hemos tenido. Si ganamos partidos, con mayor razón la afición va a vernos. El aliento de la gente nos motiva bastante, algo que se nota en cada juego. No nos dejen de apoyar. Hemos tenido altas y bajas, pero nos hacen ser mejores. Sigan apoyándonos, que estamos para grandes cosas”.
Con un semblante de emoción, Mendoza habla sobre las personas que han sido cruciales para ella durante toda su vida y que la han impulsado a llegar a este punto de su trayectoria. “Quiero agradecer a mi mamá, a mis hermanos, pero en especial a mi papá, que me estuvo entrenando desde que era chiquita, como a los tres años. Él siempre confió en mí, en mi futuro y me apoyó en todos los momentos. Gracias por seguir apoyando, soy lo que soy gracias a él”, reconoció.
De esta manera, uno de los grandes ejemplos que tiene la institución ha contado su historia dentro del club, no sin antes terminar con su último objetivo, que es parte de su legado: “Quiero ser recordada como una de las mejores centrales que ha tenido Pumas en su historia”, concluyó la canterana, que llevará por muchos años el estandarte del Club Universidad Nacional a la cúspide del futbol.