Afectan el cerebro y otros órganos
Nuestras emociones, vinculadas a hormonas y neurotransmisores
El microbioma es crucial para la salud; ayuda a la digestión, el sistema inmunitario y la protección contra patógenos: Cristina Dorador
Cada emoción que sentimos está vinculada a un conjunto único de hormonas y neurotransmisores que afectan el cerebro y otros órganos, afirmó Cristina Dorador, investigadora del Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB) y académica de la Universidad de Antofagasta, ambas instituciones de Chile.
El microbioma, ese conjunto de microorganismos que vive en nuestro cuerpo, puede influenciar la síntesis y el procesamiento de hormonas relacionadas con la atracción, el apego y el deseo sexual; además de que participa en la relación directa entre el intestino y el cerebro, manifiesta en situaciones de estrés y el síndrome de colon irritable, planteó.
Al ofrecer la ponencia inaugural del primer seminario de la Red Interdisciplinaria en Neurodesarrollo (RINDe) de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM, la bióloga y ecóloga microbiana explicó que el microbioma humano contiene bacterias, virus, hongos y arqueas, que junto con su material genético viven simbióticamente sobre todo en el intestino, la piel y la boca. Esa comunidad dinámica es crucial para la salud, ayudando a la digestión, el sistema inmunitario y la protección contra patógenos.
“Cuando estamos en pareja el microbioma de cada quien cambia y se comparte. Durante un beso de 10 segundos se pueden compartir hasta 80 millones de bacterias, y mientras más besos nos damos, nuestra comunidad microbiana tiende a parecerse más a la de nuestra pareja”, sostuvo en el Auditorio Dr. Luis Lara Tapia de la FP.
Agregó que el amor en todas sus formas es una manifestación de sentimientos humanos, y en esa convivencia nuestros microbiomas actúan de forma invisible. “Mientras más cercanos seamos, nuestros microbiomas se parecen más y se crea un equilibro, mientras que cuando una pareja rompe, recuperamos poco a poco nuestro microbioma individual”.
Diálogo interdisciplinario
Los desafíos del neurodesarrollo no pueden resolverse desde el aislamiento, requieren de un diálogo en el que converjan la psicología, la biología, la educación y las ciencias sociales, destacó Magda Campillo Labrandero, directora de la FP.
Durante la inauguración del primer seminario de la RINDe –previa a la charla–, dijo que éste será un punto de encuentro mensual, quedando cada sesión bajo la coordinación de los distintos miembros que integran dicha red.
Agradeció el arduo trabajo de Octavio García González, profesor de la FP y coordinador de la RINDe, y de Isaac González Santoyo, líder del Laboratorio de Neuroecología Cognitiva, ya que su participación ha sido clave para fortalecer una mirada interdisciplinaria dentro de ese espacio.
García González dijo que esa red se concibe como un espacio articulador de esfuerzos académicos para fortalecer la investigación, la formación y la vinculación en el campo del neurodesarrollo desde una perspectiva interdisciplinaria e incluyente.
“Reúne a docentes, estudiantes, profesionales e instituciones interesadas en comprender el desarrollo humano en toda su diversidad con el propósito de generar conocimiento relevante, socialmente comprometido y con impacto en la práctica profesional y en las políticas públicas”.
Por su parte, el Laboratorio de Neurodesarrollo, Lenguaje y Cognición Computacional tiene como objetivo impulsar proyectos de investigación y desarrollo tecnológico orientados al estudio del lenguaje, la cognición y el neurodesarrollo, así como a la creación de herramientas innovadoras, las cuales favorezcan la evaluación, intervención e inclusión.