Crónica del inicio de clases en el bachillerato
Nuevos aprendizajes, amistades y experiencias
En el rostro de los alumnos se percibía el mismo sentimiento: la emoción por comenzar otro semestre

El lunes 1 de septiembre, faltando pocos minutos para las 7 de la mañana, las instalaciones del CCH Sur de la UNAM ya lucían abarrotadas de estudiantes. Algunos, a paso ágil, buscaban la ubicación de los salones donde tomarían su primera clase.
Mientras, las jardineras se convertían en el punto de encuentro de amigos que no se frecuentaron durante el largo periodo vacacional. En el rostro de los alumnos se percibía el mismo sentimiento: la emoción por comenzar otro semestre.
Pasado el mediodía, en los alumnos se denotaba un semblante más tranquilo, luego de haber concluido de forma satisfactoria su primer día de clases. Entre ellos se encontraba Ximena Villegas Escalona, estudiante de primer ingreso, quien contó, en entrevista, que pese a que se perdió en la búsqueda del aula donde cursaría su primera clase de Lectura y Redacción, comenzó su día escolar sin contratiempos.
“Hoy, cuando crucé la puerta del CCH, entendí el valor de estudiar en uno de los mejores bachilleratos. En ese momento me invadió la emoción, pues conocería, por primera vez, a mis maestros y compañeros, con quienes iniciaré mi vida académica en la UNAM”, relató.
Aunque reconoció extrañar la compañía de sus amigos de secundaria, la actitud positiva sobresalió en Ximena, quien comentó: “Estoy segura de que en esta escuela crearé fuertes lazos de amistad con mis compañeros, que aprenderé sobre muchos temas y, con el paso de los años, mi nivel académico será mejor”.
Este día fue importante porque me hizo reflexionar sobre lo valiosa que es esta etapa para mi vida académica”
A su primer día de clases, Sofía Renata Muñoz Ledesma se trasladó desde una zona cercana al centro de la ciudad hasta el sur, donde se encuentra el plantel de la UNAM; ella es alumna de nuevo ingreso y expresó su alegría de reencontrarse con los amigos que conoció en las actividades previas que el CCH realiza antes del inicio de clases, pues, sin pertenecer al mismo salón, crearon una “gran conexión que durará toda su estancia en el bachillerato”.
Aunque sus compañeros de grupo se mostraron algo reservados, Sofía refirió que, a su parecer, son personas agradables. “En general, tuve una buena impresión de ellos, porque, al igual que yo, creo que su timidez se debió a los nervios y a la incertidumbre de iniciar un grado académico más avanzado”.
Respecto a las clases confesó que su favorita es Química. “Hoy conocí a mi maestra y me gustó mucho cómo nos dio la clase. En el futuro me gustaría estudiar algo relacionado a esta materia que considero es sorprendente”.
Por su parte, Sebastián Campos Hernández, quien, al igual que Ximena y Sofía, inició el nivel medio de educación, sonrió al recordar que, debido a lo grande que es el CCH Sur, se perdió en varias ocasiones. “Había escuchado comentarios de que el plantel era inmenso, pero en realidad no dimensioné cuánto, me encantó porque es muy grande y aunque me perdí, otros alumnos me ayudaron a hallar mis salones”.
Emocionado, expresó lo mucho que le gustó el primer día de clases. “Estoy contento porque mis compañeros son demasiado amigables; además, este día fue importante porque me hizo reflexionar sobre lo valiosa que es esta etapa para mi vida académica”.

Fotos: Diana Maldonado.
Hoy, “cuando entré al salón, en el que ya se encontraban algunos de mis compañeros esperando la clase, pensé en que este nuevo nivel escolar es de los más importantes para mi futuro profesional, y aunque implica más responsabilidades me ayudará a expandir mi conocimiento y me dará la oportunidad de conocer a muchas personas”, indicó.
En su primer día en el CCH Sur, Sara Espinosa López y Daira Sarahí Camarillo no sólo compartieron el inicio de su bachillerato, también las materias, pues ambas pertenecen al mismo grupo.
Sara refirió haber llegado desvelada, tras una noche de insomnio debido a la inquietud que sentía por este nuevo comienzo académico. Daira, en cambio, confesó sentirse preocupada por no saber cómo serían sus profesores y su forma de enseñanza. Sin embargo, ambas lograron sentirse seguras y entusiasmadas, conforme pasaron las horas y después de haber presenciado su primera clase de Historia.
Alumnos de semestres más avanzados, como Matteo Gael Romero Pérez, quien ingresó a tercer semestre, dijo que aunque el día inicial le generó ansiedad, se sintió con más seguridad en comparación con los grados anteriores, pues ya conoce el plantel y la dinámica de sus profesores, y aunque sabe que los alumnos tienen libertad él desea enfocarse en mejorar su promedio.
“Quiero seguir aprovechando el CCH, pues me ha enseñado mucho, tanto de materias que se me dificultaron, como la química, como a tener más seguridad, relacionarme con otras personas sin pena y vencer el miedo a expresar mis pensamientos”.
En tanto, Víctor Alexander Galván Escoto, quien ingresó a quinto semestre, afirmó sentir más nerviosismo que al inicio de su bachillerato, pues está más cerca de llegar a la Universidad.
El alumno recordó que los dos años que ya cursó en el plantel, lo han dejado satisfecho por el nivel académico de sus profesores, de quienes ha obtenido grandes enseñanzas, tanto escolares, como personales.
“En el bachillerato los alumnos tenemos más libertad y los profesores me han enseñado que, ante ello, el autocontrol es importante. Es decir, tenemos la decisión de entrar a clases, de entregar proyectos y de tener un buen promedio, y aunque podemos no hacerlo, considero que hay que buscar un balance y enfocarnos más en la escuela, porque de esto dependerá el futuro de cada uno de nosotros”, recalcó.
Christopher Aguilar García, también de quinto semestre, rememoró que su primer día en el CCH Sur lo vivió con mucha pena e inseguridad, pero al conocer a sus amigos de salón, con quienes compartió el mismo sentir y creó un lazo de amistad sólido, le dio ánimo para superar esos sentimientos y apreciar la preparatoria con una actitud más positiva.
Por último, dirigió unas palabras a los alumnos de nuevo ingreso. Recordó que los primeros días son de muchos nervios, timidez y silencio, pero los animó a no dejarse vencer por la inseguridad. “Atrévanse a comunicarse, porque eso hará mucho más amable y enriquecedora su experiencia en la preparatoria. Todos pasamos por lo mismo al entrar, pero si tienen una mente abierta a crear nuevas amistades y mantienen entusiasmo y disposición, podrán enfrentar con éxito los nuevos retos que la escuela les tiene preparados”.
