Brandon LaBelle en Casa del Lago
Pensar la escucha como construcción de puentes
Encabezó la edición CdMx de The Listening Biennial, un espacio que exploró la dimensión política, somática y ecológica del sonido

En el año 2020, durante el periodo de confinamiento producido por la pandemia, el artista, escritor y teórico estadunidense Brandon LaBelle se mantuvo en su apartamento en Berlín: “Estaba en casa, como muchos de nosotros. Creo que me descubrí intentando encontrar formas de habitar ese vacío. Empecé a escuchar mucho: a escuchar el vacío, las habitaciones silenciosas… estaba negociando con ese silencio. Empecé a desarrollar distintas prácticas: dibujaba, hacía meditaciones de escucha, permanecía con el silencio, con el vacío, tratando de entender qué me decía esta nueva condición”.
Para LaBelle la escucha es una fuerza crítica capaz de activar empatía, experimentación sonora, cuidado somático y sintonización ecológica, contribuyendo a la diversidad y complejidad de la experiencia social.
Sus palabras se hicieron patentes los pasados 7 y 8 de mayo, en Casa del Lago UNAM, donde se llevó a cabo The Listening Biennial / Bienal de la escucha edición CDMX: Ecologías poéticas / Poetic Ecologies en el marco de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia 2026.
Se trató de una iniciativa artística y de investigación desarrollada por LaBelle, que concibe la escucha como una práctica relacional, política y creativa, así como un marco de investigación compartido que articula a artistas, investigadores, instituciones y colectivos.
Uno de los fundamentos conceptuales de la bienal se encuentra en Biology of Wonder, de Andreas Weber, donde se propone un paradigma vitalista que concibe a los seres vivos como subjetividades guiadas por el deseo, el sentir y la conexión, y que demuestra, desde la neurociencia afectiva, que los sentimientos son una base central de la razón y la cognición.
En este contexto, LaBelle busca articular lo filosófico, lo somático y lo político: “He intentado crear un marco holístico donde todo eso coexista. Creo que eso es lo que realmente me permite escuchar. Estas dimensiones no se contradicen; al contrario, contribuyen a una experiencia más completa. Necesitamos reflexión filosófica, un tipo de encuentro teórico, pero también una dimensión corporal: ¿cómo se siente escuchar? A eso se suma, por supuesto, lo ecológico y lo planetario. Intento pensar cómo la escucha puede unir todo esto y, por lo tanto, requiere su propio discurso y su propia práctica. Se trata, en el fondo, de atención, de sensación, de encuentro y de relación”.
La edición CdMx de The Listening Biennial se realizó en colaboración con el equipo de contenidos de Casa del Lago UNAM, como parte de su programa de residencias de sitio específico, consolidándose como un laboratorio de confluencias artísticas que dialoga con prácticas contemporáneas y propicia intervenciones experimentales capaces de generar nuevas lecturas del recinto. Estas se articulan en torno a temáticas como el soundscape, lo sensible-sonoro y la ecocrítica sonora, en sintonía con las líneas curatoriales de LaBelle.
LaBelle convivió con investigadores y artistas mexicanos –entre ellos Susana González Aktories, Martha Riva Palacio, Paulina Carrillo Grange, Rossana Lara, Cirrina Lab, Amanda Gutiérrez, Mónica Nepote, Pablo Domínguez Galbraith, Lena Ortega Atristain, Guillermo García Pérez y Tito Rivas–, así como con artistas estadunidenses, entre ellos el destacado teórico cultural, poeta y académico Fred Moten y el músico Brandon López.
Esta dimensión colectiva es considerada urgente y relevante por LaBelle, quien afirmó: “La veo como una intervención proactiva dentro de estructuras que cada vez están más marcadas por la violencia, la fragmentación, la discriminación y la polarización. En ese sentido, creo que la escucha puede ser realmente útil en este momento. Eso es lo que está detrás del proyecto y de muchas de sus iniciativas. Conectar a través de distintos contextos culturales y lingüísticos, pensar la escucha como una práctica de construcción de puentes, con la capacidad de activar diferentes localidades, comunidades y sensibilidades, me parece fundamental”.