No sólo es identificación, es pertenecer al grupo
Ponerse la camiseta desplaza la individualidad
“La identidad personal pasa a segundo plano; nos volvemos una entidad uniforme por la empatía de un proceso neurobiológico que nos permite fusionarnos como parte del equipo”: Hugo Sánchez Castillo, investigador de la Facultad de Psicología

No puedes igualar el desempeño deportivo, porque quizá no cuentes con las habilidades; pero sí estás en posibilidades de asemejar algunas otras características, dentro de éstas, la camiseta.
Una prenda que te permite de manera general mostrar la empatía, la identificación y literalmente mimetizarte como una masa representativa de un país, expuso Hugo Sánchez Castillo, investigador del Laboratorio de Neuropsicofarmacología y Estimación Temporal de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.
Esto se repite en cualquier latitud del planeta, y agregó: “¿Cómo reconoces a los aficionados alemanes, a los noruegos, a los mexicanos? Porque vienen vestidos con los colores de su país”.
Portamos los colores de nuestra nación, como un proceso en el que la individualidad pasa a un segundo plano y nos volvemos una entidad uniforme que está representada por los colores del atavío de nuestro equipo de futbol.
¿Cómo ocurre?
El también doctor en Neurociencias de la Conducta argumentó que cuando alguien reconoce al equipo como parte de su idiosincrasia, de su realidad o de lo que vive, lo que le genera es empatía.
“Esta capacidad cognitiva como proceso neurobiológico es muy importante, porque cuando la logramos, nos alineamos en términos emocionales y, entonces, al contar con ésta –en dicho caso hacia un grupo de deportistas que nos representan (incluso como nación)–, nos permite no sólo ser empáticos con ellos, sino identificarnos como parte de; y ahí es cuando se vuelve un efecto altamente emocional”.
El proceso de identificación con este grupo de futbolistas es lo que te permite tener una especie de adaptación a la situación, es decir, tú eres empático con un ente y éste es ese equipo, dijo.
“La empatía que te genera, te lleva justo a identificarte con el grupo y, en términos generales, también toca una fibra sensible debido a que está involucrada con la idiosincrasia y la nacionalidad”, apuntó.
Efectos en la población
Basado en lo ya expuesto, los efectos anímicos de los resultados de los equipos o representativos nacionales de balompié en el Mundial 2026, en la victoria o la derrota, transitan por la corteza prefrontal.
Es la región anterior de los lóbulos frontales, ubicada justo detrás de la frente. Se conoce como el centro ejecutivo del cerebro, responsable del pensamiento complejo, la toma de decisiones, el control de impulsos, la regulación emocional y la personalidad.
“En algunas ocasiones estas estructuras son inhibidas. Es decir, algo que en una situación normal nos causaría extrañeza, como gritar en medio de un restaurante, nuestra corteza prefrontal lo inhibe y no gritas. Pero cuando estás en el partido futbol de la selección de México, se da esta mimetización, disminuye la actividad de la corteza prefrontal, te identificas con los otros, y de repente estás gritando frente a todos, en una situación que antes no harías”.
Entonces, abundó, como proceso neurobiológico es muy interesante, y por eso se dan estos encuentros fraternos de personas que nunca se habían conocido; pero desgraciadamente también se presenta este elemento en el que de repente, como una especie de ente, una marabunta, las personas empiezan a ejercer diferentes comportamientos que se pueden salir de control.
Justo en esta sobreidentificación y en esta pérdida de la individualidad, se da la disminución del funcionamiento de las estructuras que nos permiten regular nuestra conducta.
Cuando concluye el evento que nos “sincroniza”, esto se quedará en nuestra memoria; pero no significa que ese funcionamiento desaparezca, esperamos el próximo Mundial para volver a tener este encuentro, una situación de identificación y repetirla.
“Estas mimetizaciones que te llevan a tener conductas que no te permitirías en condiciones normales, al final pueden ser inclusive liberadoras de estrés, de ansiedad y tener algún otro tipo de beneficio, además de ver a tu equipo ganar”.