Dos décadas de ofrecer educación a distancia

Proyecto visionario: abrió caminos inéditos para el acceso al conocimiento

Rosa María García, Lorena Rodríguez, Anabel de la Rosa, Mary Frances Rodríguez y Sonia Venegas. Foto: cortesía FFyL.
Hace dos décadas el Sistema Universidad Abierta (SUA) amplió su alcance, incorporando la educación a distancia como una nueva modalidad educativa, pasando así a convertirse en el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED). Este logro fue posible gracias al apoyo de las facultades que apostaron por este modelo, favoreciendo así el pensamiento crítico y las perspectiva social.

Así lo comentó Anabel de la Rosa Gómez, titular de la Coordinación de Universidad Abierta y Educación Digital (CUAED), al inaugurar las Jornadas 20 años de Educación a Distancia. Tren de Humanidades. “Humanidades trascendiendo fronteras”, que se realizaron el 5 y 6 de septiembre en las facultades de Filosofía y Letras (FFyL) y de Economía (FE).

De la Rosa Gómez apuntó: “Con la participación crucial de la FFyL y la riqueza de su pensamiento crítico; con la de la Facultad de Derecho (FD), que resalta el derecho a la justicia, las normas y la ética; y la FE, que favorece la comprensión de las complejidades del desarrollo y la equidad social, la educación a distancia en las áreas de ciencias sociales busca formar ciudadanos comprometidos con la sociedad.

Mary Frances Rodríguez Van Gort, directora de la FFyL, recordó que, a inicios del año 2000, cuando se hablaba de trabajar una agenda de la educación a distancia, se pensaba en un esfuerzo colaborativo de interpretación de la situación social, y se imaginaba un futuro posible en el que se requería invertir.

La titular de la FFyL mencionó: “Ahora, después de 20 años, vemos cómo esta modalidad de enseñanza y aprendizaje se afianzó y fortaleció en nuestra Universidad”.

Ante estudiantes y académicos reunidos en el Aula Magna de la FFyL, precisó que la educación y el uso de la tecnología van de la mano, por lo que el desarrollo de herramientas digitales ha permitido integrar a los espacios universitarios a estudiantes que, aún en la distancia, se incorporan como parte de las comunidades.

Sonia Venegas Álvarez, directora de la FD, destacó que desde hace dos décadas este proyecto visionario abrió caminos inéditos para el acceso al conocimiento, transformando no sólo la forma de enseñar y aprender, sino en cómo concebimos la misión universitaria.

Asimismo, resaltó: “Este modelo académico es una respuesta visionaria a las demandas del mundo contemporáneo, y se presenta como una proyección sólida al porvenir”.

La directora de la FD, agregó que el propósito de la educación a distancia es honrar y dar continuidad a la misión histórica de la Universidad, llevar a cabo con excelencia sus funciones sustantivas: la docencia, la investigación y la difusión de la cultura; y hacerlas llegar hasta donde haya un espíritu deseoso de aprender, derribando barreras geográficas o personales para asegurar que el acceso al conocimiento sea un derecho efectivo y universal.

A su vez, Lorena Rodríguez León, directora de la FE, enfatizó que en el sistema de educación a distancia se pone en el centro a la comunidad, y la verdad se vislumbra como un principio rector del quehacer educativo.

La economista subrayó: “En la UNAM la responsabilidad es mayor porque no estamos formando sólo usuarios de tecnología, sino a personas que estudian carreras específicas y contribuyen de alguna manera a la educación en nuestro país; a ciudadanas y ciudadanos con la visión plural y crítica de la Universidad, capaces de transformar su tiempo con responsabilidad social”.

La educación a distancia de la Universidad, entonces, debe ser entendida como un modelo alternativo educativo; una vía legítima, sólida y estratégica para que millones de personas puedan acceder a la Universidad, obteniendo un título que les permita mejorar sus condiciones de vida.

Rosa María García Torres, jefa de la División Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia de la FE, dijo que durante 20 años el Tren de Humanidades ha recorrido caminos virtuales, conectando saberes, personas y territorios, como un espacio de encuentro, reflexión y construcción colectiva donde la distancia nunca fue un obstáculo, sino una oportunidad para reinventar la forma de aprender y enseñar.

García Torres apuntó: “La educación a distancia nos ha enseñado que el conocimiento no tiene fronteras, y que la voluntad de aprender puede superar cualquier límite geográfico, tecnológico e institucional”.

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