Articulan investigación, tecnología y apoyo emocional
Psicología y Ciencias formalizan colaboración para detectar el VPH
La iniciativa busca ampliar el acceso de la comunidad universitaria a estrategias diagnósticas oportunas del virus del papiloma humano, a partir de un procedimiento de autotoma de muestras que posteriormente se analizarán

Las facultades de Psicología y de Ciencias de la UNAM formalizaron bases de colaboración para impulsar un proyecto orientado a la prevención y detección temprana del virus del papiloma humano (VPH), mediante un modelo interdisciplinario que articula innovación tecnológica, acompañamiento psicológico y promoción de la cultura del autocuidado.
La iniciativa busca ampliar el acceso de la comunidad universitaria a estrategias diagnósticas oportunas, a partir de un procedimiento de autotoma de muestras en instalaciones de la Facultad de Psicología, que posteriormente se analizarán en el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (Lansbiodyt), de la Facultad de Ciencias.
El proyecto comenzó a gestarse en agosto de 2025, a partir de conversaciones entre Magda Campillo Labrandero, directora de la Facultad de Psicología, y Tatiana Fiordelisio Coll, responsable del Lansbiodyt. Desde entonces, ambas entidades trabajaron en el diseño de una colaboración que permitiera acercar tecnologías diagnósticas de calidad a la comunidad universitaria, con énfasis en la prevención, la corresponsabilidad y el bienestar integral.
Durante la ceremonia, Campillo Labrandero destacó la importancia de esta colaboración como un modelo deseable para la institución, al reunir capacidades científicas, tecnológicas y de atención psicológica en torno a un problema de salud pública. Señaló que la detección oportuna del VPH debe acompañarse de acciones de orientación y apoyo que contribuyan a reducir el estigma, la ansiedad y los temores que pueden surgir ante un diagnóstico.
La directora de Psicología también reconoció la participación del Programa de Sexualidad Humana (Prosexhum) y de la Coordinación de Centros de Formación y Servicios Psicológicos (CCFSP), instancias que han fungido como vínculo entre ambas facultades para la construcción e implementación del proyecto. En particular, resaltó el trabajo conjunto de Sandra Ivonne Ferrer Reyes, secretaria técnica de la CCFSP, y de Gustavo Armendáriz Peña, integrante del equipo del Lansbiodyt, como parte de la comisión técnica de las bases de colaboración.
Por su parte, Luis Felipe Jiménez García, director de la Facultad de Ciencias, reafirmó el compromiso de esa entidad con el desarrollo de soluciones científicas y tecnológicas orientadas a mejorar la salud de la comunidad universitaria. Explicó que el proyecto incluye procedimientos de detección basados en conocimiento científico riguroso y en tecnología apropiada para que la toma de muestra sea menos invasiva, los resultados sean rápidos y confiables, y el servicio pueda estar al alcance de un mayor número de mujeres.
Fiordelisio Coll subrayó que la prevención efectiva del cáncer cervicouterino requiere atender no sólo aspectos biomédicos, sino también barreras sociales, culturales y de género que dificultan el acceso a la detección oportuna. “Cuando hablamos del virus del papiloma humano, lo hacemos de un problema de salud pública que afecta a millones de mujeres en el mundo”.
La responsable del Lansbiodyt señaló que, durante décadas, muchas mujeres han enfrentado obstáculos para acceder a la detección: miedo, vergüenza, estigmas asociados a la sexualidad, procesos invasivos, falta de tiempo o la idea de que estos temas deben mantenerse en silencio. En ese sentido, consideró que la colaboración con la Facultad de Psicología es clave para transformar la prevención en una conversación natural sobre autocuidado, confianza y responsabilidad compartida.
Alejandra López Montoya, coordinadora de la CCFSP, sostuvo que esta alianza representa también una oportunidad formativa para el estudiantado, al involucrarlo en proyectos interdisciplinarios donde convergen la investigación, la innovación tecnológica y la atención integral de la salud. Esta experiencia, apuntó, fortalecerá sus competencias profesionales al mostrar que los procesos de atención deben considerar tanto la salud física como el bienestar psicológico de las personas.
La firma de las bases de colaboración formalizó un acuerdo entre dos entidades universitarias y abrió la posibilidad de consolidar un modelo de intervención en el que las ciencias biomédicas, la tecnología diagnóstica y la psicología trabajan de manera articulada frente a una problemática prioritaria de salud pública.
Con este proyecto, la UNAM fortalece una visión de trabajo interdisciplinario en la que el conocimiento universitario se orienta a generar soluciones aplicadas, accesibles y sensibles a las necesidades de su comunidad.