Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes

Recomendaciones generales ante los casos recientes de sarampión


En seguimiento a la vigilancia de la evolución de los brotes de sarampión y tosferina, así como el comportamiento actual de Covid-19 en nuestro país, destacamos lo siguiente:

Sarampión

En los últimos meses el resurgimiento del sarampión ha cobrado gran relevancia en el ámbito internacional. Destacan los brotes registrados en Canadá, Estados Unidos (EUA) y la Unión Europea, que enfrentan los niveles más altos de esta enfermedad en las últimas décadas.

En México, durante 2025, se han confirmado 583 casos de sarampión, importados o asociados a brotes originados en otros países. La situación más crítica se presenta en Chihuahua, con 560 casos y una defunción, derivados de la alta transmisión del virus en Texas, EUA. El brote se ha extendido a por lo menos cinco estados del norte: Tamaulipas (dos casos), Sonora (cinco), Sinaloa (uno), Durango (tres), y Zacatecas (tres), así como a Querétaro y Campeche. En Oaxaca se registraron cuatro casos, tres de ellos derivados de contagios secundarios a partir de uno importado en febrero de 2025.

Aunque muchos casos son relativamente leves, todos requieren atención médica y tratamiento a base de medicamentos, ya que una proporción importante podría desarrollar complicaciones graves como hospitalización o incluso la muerte. Por ser un virus altamente contagioso, existe un riesgo elevado de transmisión comunitaria, especialmente en personas no vacunadas o con esquemas incompletos.

La forma más efectiva de prevenir el sarampión desde hace más de 40 años es mediante las vacunas triple viral (sarampión-rubéola-parotiditis) y doble viral (sarampión-rubéola). La protección óptima se alcanza con dos dosis de vacuna SRP o de SR. Todas las niñas y niños a partir de los 18 meses de edad deben contar con dos dosis de vacuna. Las personas de 10 a 39 años deberán recibir un refuerzo con una dosis de SR si tienen esquemas incompletos o no recuerdan cuántas dosis tienen. El personal de salud de 20 a 39 años debe recibir un refuerzo con una dosis de SR.

Tosferina

La tosferina es una enfermedad respiratoria caracterizada por episodios intensos de tos que pueden dificultar seriamente la respiración. Aunque puede presentarse en personas de todas las edades, causa enfermedad grave con elevada letalidad en menores de un año, bebés prematuros y personas con inmunocompromiso, especialmente si no están vacunados.

Actualmente, se registra un resurgimiento de la tosferina en el mundo, incluido México, atribuible a la disminución de las coberturas de vacunación, el tipo de vacuna en los esquemas utilizados en los últimos años y la evolución de la bacteria.

En nuestro país, la situación es delicada: en lo que va de 2025 se han confirmado 809 casos de tosferina en 30 estados, una cifra superior a los 742 casos acumulados entre 2021 y 2024. Además, se han registrado 48 defunciones, todas en menores de un año sin antecedente de vacunación.

La tosferina y sus complicaciones se previenen eficazmente mediante la vacunación. Todas las niñas y niños deben recibir cuatro dosis de vacuna hexavalente (a los dos, cuatro, seis y 18 meses) y una dosis de vacuna DPT (triple bacteriana) a los cuatro años. Las embarazadas deben recibir un refuerzo con vacuna Tdpa en el tercer trimestre del embarazo. Los adultos mayores, personal de salud y personas con inmunocompromiso o comorbilidades no controladas deben recibir un refuerzo con vacuna Tdpa.

Covid-19

A diferencia de los últimos tres años, el Covid-19 presenta un aumento sostenido de casos y de positividad en las pruebas realizadas en el Sistema Centinela desde hace al menos 10 semanas.

Aunque la mayoría de la población cuenta con algún grado de protección contra el Covid-19 (por infección previa, vacunación o ambas) y la hospitalización por enfermedad respiratoria aguda grave se mantiene en niveles bajos, el aumento de casos puede incrementar la demanda de servicios de salud, provocar ausentismo, generar gastos médicos y favorecer el uso inadecuado de antibióticos y otros medicamentos potencialmente riesgosos. Mientras el virus continúe circulando, persiste el riesgo de aparición de nuevas variantes y de descompensación de enfermedades preexistentes, así como de secuelas que afecten la salud de los pacientes.

Covid-19, sarampión y tosferina se transmiten de manera similar, a través de gotas de secreciones respiratorias que se producen al toser, estornudar o hablar. Por ello, es indispensable aplicar medidas de protección general en la comunidad para reducir contagios, detectar oportunamente los casos y brindarles tratamiento adecuado.

Por lo anterior, recomendamos:

En caso de presentar signos o síntomas de enfermedad respiratoria aguda:

  • Guardar reposo, aislamiento y vigilar la evolución de los síntomas.
  • Buscar diagnóstico oportuno y atención médica.
  • No automedicarse.
  • Utilizar cubrebocas al permanecer con otras personas.

Precauciones generales

  • Usar cubrebocas en lugares concurridos o con mala ventilación (como transporte público) o al convivir con personas con síntomas respiratorios.
  • Promover la ventilación de espacios cerrados y concurridos (aulas, oficinas, laboratorios, auditorios, transporte, etc.).
  • Realizar higiene de manos frecuente y mantener limpieza en instalaciones y mobiliario.
  • Verificar que todas las niñas, niños y adolescentes tengan sus esquemas de vacunación completos.
  • Revisar el estado de vacunación de las personas vulnerables (adultos mayores, embarazadas, personas con enfermedades crónicas o con inmunocompromiso) y de quienes tienen mayor riesgo de exposición (personal de salud), así como actualizarlo según sea necesario.

Ante la aparición de casos de enfermedad coincidentes en un grupo académico o de trabajo, no suspender actividades, pero sí extremar las precauciones señaladas, en estrecha coordinación con los responsables sanitarios de cada entidad o dependencia.

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